La calificadora de riesgo Standard & Poor's (S&P) de Estados Unidos bajó la calificación de General Motors (GM) del nivel BBB- al BB, es decir, del décimo al duodécimo grado en una escala de un total de 23 que la ubica en el segmento de las inversiones consideradas especulativas o sin "grado de inversión".
Ford y Chevrolet: S&P le bajó la calificación a dos íconos de la economía
La calificadora de riesgo Standard & Poor's (S&P) bajó la calificación de las obligaciones financieras de las compañías automotoras Ford y General Motors, debido a la crisis que atraviesan ambas. No se trata de dos empresas cualquiera sino de dos emblemas de la economía que se empeña en estancar el presidente George W. Bush.
Por otro lado, la calificación de Ford fue rebajada del nivel BBB- al BB+, es decir, del décimo al undécimo grado en la escala y se este modo pasa a ubicarse entre las inversiones consideradas especulativas o sin "grado de inversión".
Las perspectivas de ambas empresas son negativas, es decir, que sus respectivas calificaciones podrían seguir descendiendo.
S&P se refirió a la decisión de bajar la calificación de GM "refleja nuestra conclusión de que las medidas adoptadas por la plana ejecutiva de la empresa pueden ser poco efectivas en enfrentar las desventajas competitivas de la compañía. De todas formas, GM no debería tener ningún problema en cumplir con sus requerimientos de flujo de caja en el corto plazo", agrega S&P.
La noticia sobre la intención del multimillonario Kirk Kerkorian de comprar cerca del 5% de GM suma a esta situación un alto grado de incertidumbre. La firma Tracinda Group, el brazo de inversión de Kerkorian, ofreció comprar hasta 28 millones de acciones de GM a US$ 31 cada una, por encima de los US$ 27,77 del cierre del día anterior, hecho que condujo a que las acciones de GM subieran el miércoles cerca de un 18%. Kerkorian ya posee casi el 4% de la propiedad de la compañía y en caso de concretarse esta operación se convertiría en el tercer accionista más grande de la empresa.
Por otro lado, S&P explicó su decisión de bajarle la calificación a la empresa creada por Henry Ford que responde a "nuestro escepticismo respecto de si las medidas adoptadas por la administración de la empresa serán suficientes para contrarrestar los crecientes desafíos de competitividad".
S&P destacó para ambas empresas que un factor preocupante en el corto plazo es la rentabilidad de la división de automóviles todo terreno, y el temor de que no sea tan rentable como lo ha sido en los últimos años.
S&P además sugiere la renegociación de contratos colectivos que le permitan disminuir sus costos en planes de salud para sus empleados, aunque cree que tal escenario es poco probable, en dos empresas endeudadas.












