En 2017 el Día Mundial contra la Pena de Muerte está centrado en la vinculación de la pena de muerte con la pobreza. Las investigaciones realizadas muestran que las personas de entornos socioeconómicos desfavorecidos se ven afectadas de manera desproporcionada en su contacto con el sistema de justicia penal y suelen ser las que sufren la imposición de la pena de muerte.
PENA DE MUERTE
No matarás (pero hay varios que no se lo toman en serio)
15to. Día Mundial contra la Pena de Muerte, decidido por la Comisión Mundial contra la Pena de Muerte, el 22/06/2001; y 40 años desde que Amnesty International promovió la Declaración de Estocolmo (1977), 1er. manifiesto abolicionista internacional sobre la pena de muerte, cuando sólo 16 países —8 de América y 8 de Europa— habían abolido totalmente la pena de muerte en su legislación y en la práctica. Hoy día son 105. Otros 36 países la han abolido para los delitos comunes, como el asesinato, o han dejado de utilizarla en la práctica, aunque continúe en su legislación. Es importante descatar que, a diferencia de otros días mundiales, el 10/10 en las Naciones Unidas también es el Día de la Salud Mental.
Mientras que en el 2016 la temática fue "Terrorismo", buscando llamar la atención sobre la pena de muerte por terrorismo, con el fin de reducir su uso.
La pena de muerte vulnera 2 derechos humanos fundamentales:
> el derecho a la vida y
> el derecho a no sufrir tortura.
Ambos protegidos por la Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada en 1948 por las Naciones Unidas.
En cuanto a los pobres (ya que el tema es la pobreza), pueden tener enormes dificultades para contratar los servicios de abogados eficaces que las defiendan de los cargos penales. Asimismo, la capacidad de desenvolverse en el sistema de justicia penal se ve afectada por el grado de alfabetización de las personas y por el hecho de que tengan o no redes sociales influyentes en las que apoyarse.
Recientes análisis que ha realizado Amnistía Internacional de datos relativos al uso de la pena de muerte en China muestran un preocupante patrón, según el cual la pena de muerte podría estar imponiéndose de manera desproporcionada a personas que viven en la pobreza, con niveles bajos de educación o pertenecientes a minorías raciales, étnicas o religiosas. Sólo la revelación completa de todos los casos de ejecución judicial por parte de las autoridades chinas permitiría determinar de manera definitiva hasta qué punto es así.
En Arabia Saudí, el 48,5% de todas las ejecuciones registradas por Amnistía Internacional entre enero de 1985 y junio de 2015 fueron de extranjeros, en su mayoría trabajadores migrantes, que no saben árabe, el idioma en que se interroga a los detenidos y en el que se celebran los procedimientos judiciales. A estas personas se les niega a menudo unos servicios de interpretación adecuados. No se informa sin demora de su detención –ni de su ejecución, incluso– a sus embajadas y consulados. En algunos casos no se avisa previamente a sus familias de la ejecución ni se las devuelve el cadáver para que lo entierren.
Graves delitos
En este Día Mundial contra la Pena de Muerte, Amnistía Internacional hace un llamamiento en favor de Hoo Yew Wah, condenado a muerte en Malasia. Detenido en 2005, fue declarado culpable de tráfico de drogas. Amnistía pide a las autoridades malasias que le concedan el indulto, conmutándole la condena de muerte.
Hoo Yew Wah, que es de un entorno socioeconómico desfavorecido, dejó la escuela para trabajar de cocinero en un restaurante callejero a los 11 años. Tenía 20 en el momento del delito, el primero que cometía y que no fue violento. Pidió clemencia al sultán del estado de Johor, que tenía atribuciones para concederle el indulto.
"Si me dan una oportunidad, quiero probar que he cambiado. Quiero buscar un buen trabajo y pasar la vida cuidando de mi madre".
Pena De Muerte En China(Entrevistas antes de la ejecución)
Los delitos de tráfico de drogas no cumplen el criterio de "los más graves delitos" a los que ha de estar restringido el uso de la pena de muerte según el derecho internacional de los derechos humanos. Además, la imposición de la pena de muerte a Hoo Yew Wah fue preceptiva, lo que también está prohibido por el derecho internacional de los derechos humanos.
Fue declarado culpable sobre la base de una declaración que había hecho en mandarín –y que la policía tradujo luego al malayo– sin la presencia de un abogado. Hoo Yew afirma también que, tras su detención, cuando se hallaba recluido en la jefatura de policía de distrito de Johore, la policía le rompió un dedo y lo amenazó con golpear a su novia para hacerle firmar la declaración. Los jueces que vieron su causa desestimaron esta denuncia.
Las estadísticas
Frente a la pena de muerte, están los países que mantienen en su legislación la pena de muerte (57 países), entre los que se encuentran Estados Unidos, Egipto, Irak, India, China, Japón y Corea del Norte.
- Quienes mantienen dicha práctica en su legislación pero no se usa hace más de 10 años: (30 países) Chile, Brasil, Perú y Kazajistán, uno de los pocos de Asia.
- Quienes solo la mantienen para delitos graves como delitos en épocas de guerra: (7 países) La Federación Rusa es la única de las grandes potencias en mantener esta postura, seguida por varios países de áfrica como Marruecos, Niger, Camerún y Argelia.
- Y por último quienes prohiben esta práctica en su legislación (104 países): A esto se suman Australia, México, Canadá, Argentina, Uruguay, Colombia, Venezuela, toda Europa menos Bielorrusia y el sur de África.
Los países que más ejecutan personas
El uso de la pena de muerte se remonta a los principios mismos de la historia, muchos años antes de cristo, sus precursores son el antiguo Israel, Babilonia, Persia, Gracia y Roma.
A diferencia de los métodos históricamente utilizados para ésta práctica, como la hoguera, la horca, decapitación, lapidación, fusilamiento, arrojar a las fieras, crucifixión y hacer tragar el plomo fundido, entre otras.
En la actualidad existen múltiples y variados tipos de ejecución en distintos lugares del mundo. A pesar que se sigan usando métodos como la decapitación o las ejecuciones en la horca (principalmente bajo el régimen teocrático iraní), se implementaron otros nuevos como la electrocución y la inyección letal.
Hoy es el 15to. Día Mundial contra la Pena de Muerte y lo cierto es que, a pesar de los avances de la humanidad y de tantas campañas, por los derechos humanos las cifras son realmente alarmantes.
Las 5 naciones que más llevan a cabo estas prácticas son: USA, Irán, China, Irak y Pakistán y hubo al menos 3.000 personas que perdieron la vida por condenas a muerte en el mundo el año pasado, un 23% más que en el 2013.
10 métodos de ejecución en el mundo
En 2016 fueron ejecutadas 1.032 personas (sin contar China), un 37% menos que en 2015. Y si bien las cifras de China siguen sin hacerse públicas se estiman que los condenados a muerte ascienden a más de mil.
En cuanto a América Latina, los únicos países donde fue abolida fue en Argentina (1813), Costa Rica (1882), Uruguay (1907) y Venezuela (1863).
El gran problema de la pena de muerte es que es irreversible, y en las condenas a veces se cometen errores, errores que no dan segundas oportunidades y no se puede descartar nunca el riesgo de ejecutar a personas inocentes. Desde 1973, en Estados Unidos se ha exonerado a 150 personas que habían sido condenadas a muerte, el expediente de 150 pudo reeverse y anular la pena de muerte, ¿cuántos otros no habrán tenido la misma suerte y perdieron su vida injustamente?.
Claro que los países que mantienen la pena de muerte no lo ven de un lado brutal e insensible, sino que afirman que es una forma de disuasión contra la delincuencia, una posta que mantienen a pesar de haber sido desacreditada en repetidas ocasiones, no hay pruebas que demuestren que la pena fatal es más eficaz que la cárcel a la hora de reducir el crimen.
El verdadero movimiento aboledor de la pena de muerte nació a partir de los años ochenta, según Amnistía Internacional, en 1977 sólo 16 países habían abolido la pena de muerte para todos los delitos, y en la actualidad son 104.
Las 7 ejecuciones más horribles de la historia
A lo que apunta este 15º aniversario, es a sensibilizar sobre las razones por las cuales las personas que viven en la pobreza corren un mayor riesgo de ser condenadas a muerte y ejecutadas.
Según la Coalición Mundial, si eres pobre o perteneces a una minoría racial, étnica o religiosa, tienes más probabilidades que el resto de personas de ser condenado a muerte, debido a la discriminación que existe en el sistema de justicia. Además, los colectivos pobres o marginados tienen más dificultades para acceder a los recursos legales que necesitan para defenderse.
¿Qué se podría hacer para poner un fin a la pena de muerte? Todos podemos ayudar y dar una mano:
https://www.es.amnesty.org/actua/








