DEBATE

La guerra de las etiquetas llega a los alimentos transgénicos en USA

El tema del etiquetado de los alimentos está en agenda mundial. Chile estrenó en 2016 un sistema que advierte con octágonos negros muy destacados cuando un producto es alto en azúcares, calorías, grasas, sales, etcétera. Argentina se encuentra muy atrasada en esta materia, en parte porque las empresas de la industria se resisten a etiquetas con advertencias más fuertes. Como consumidores, merecemos información clara y fácil de entender sobre lo que ingerimos. En USA, el asunto llega ahora a los alimentos genéticamente modificados.

En 2016, el entonces Presidente estadounidense, Barack Obama, aprobó una ley que requiere que los alimentos genéticamente modificados lo adviertan en su etiqueta. Sin embargo, cómo sería este rotulado -qué lenguaje sería usado, el diseño, a qué alimentos se aplicaría- no estaba claro hasta esta semana, cuando el departamento de Agricultura de USA reveló su propuesta, explica el portal ModernFarmer.

Según la definición del depatamento de Agricultura, los alimentos genéticamente modificados son todos aquellos que contienen material genético que fue modificado a través de técnicas in vitro de ADN para obtener un resultado que no podría haber sido acanzado a través de medios más tradicionales, como el cruce entre especies. Los cultivos genéticamente modificados fueron introducidos a nivel global en 1996 y para 2008 representaban el 10% del área de cultivo del mundo.

Sus defensores alegan que son la clave para que haya alimentos baratos en todo el mundo. Sus detractores los acusan de ser potencialmente dañinos para la salud. Esta es una batalla que se viene dando desde hace años en el mundo. En Europa están prohibidos los cultivos transgénicos, algo que los defensores de estos dicen se debe a la presión de la izquierda, que les es hostil porque la modificación genética surgió de investigaciones llevadas a cabo por corporaciones estadounidenses.

Dentro de este marco, surgió un nuevo enfrentamiento dentro de USA mismo, en torno a cómo deben etiquetarse estos productos, ahora que por ley esto debe hacerse. Y el rótulo presentado esta semana por el departamento de Agricultura de USA claramente no está a la altura de lo que los grupos ambientalistas y de seguridad alimenticio esperaban.

Las reacciones a la propuesta, explica ModernFarmer, fueron muy negativas. "Entre los elementos más extraños de la propuesta está que la frase 'genéticamente modificado', ni ninguna versión parecida, ni las letras GMO (N de la R: en inglés estas iniciales representan a los transgénicos) aparece en la etiquetra. En cambio, la frase que el departamento de Agricultura eligió es 'bioengineered' (N de la R: mediante la aplicación de la bioingeniería). No es necesariamente una elección incorrecta, pero definitivamente no es la manera en que estos tipos de alimentos suelen ser nombrados", escribió Dan Nosowitz de ModernFarmer.

Por otro lado, el diseño elegido (una cara feliz dentro de un sol), claramente parece una referencia demasiado positiva en comparación con lo que los grupos mencionados esperarían. "Utilizar palabras nuevas confusas y símbolos no ayudará a construir confianza en los consumidores, sino que sembrará más confusión y preocupación. Las compañías responsables que quieren revelar los ingredientes modificados genéticamente en términos que los consumidores entiendan, no podrían hacerlo", escribió Scott Faber del Environmental Working Group en un blog.