En plena devaluación argentina producto de la vulnerabilidad en la que se encuentra por el fuerte endeudamiento externo que contrajo en los últimos dos años y medio, el ministro Dujovne salió a bancar la parada y cruzó al mercado que le pide cambios drásticos para no caer en default:
CRECIMIENTO CERO, DEFAULT Y MEGACRISIS
Dujovne destacó su paso por TN: "Es más fácil comentar que gobernar"
El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, en medio de una fuerte crisis cambiaria y de recesión, le mandó un 'palito' al mercado: "Uno escucha irresponsablemente a gente diciendo que hay que ajustar pero gobernar es algo muy distinto. Sin dudas, es mucho más fácil comentar que gobernar. Lo asumo". En tanto, reconoció crecimiento cero para el 2018, que está evitando una megacrisis en la Argentina y que no vieron venir la tan anunciada guerra comercial en el mundo.
"En Argentina tenemos los empresarios que tenemos.
Nosotros no vinimos a plantar la bandera del ajuste para que el mercado nos diga: 'muchachos, son excelentes porque están planteando un ajuste gigantesco'. Hay que tener en cuenta los límites políticos en los que uno se mueve.
Hay condiciones políticas para hacer determinada política fiscal pero hay condiciones que no lo permiten. Somos un gobierno que había inciado su gestión con minoría parlamentaria, con muchísima debilidad, con una sociedad que probablemente no había votado un cambio económico sino político y nos adaptamos con muchísimo pragmatismo y aún pagando el costo político decidimos ir al Fondo Monetario Internacional".
Al aire de América TV a última hora de la noche del martes pasado (14/08), Dujovne siguió:
"Es muy distinto. Mucha gente sentada en sillas comentando la política económica nos pide, por ejemplo, que demos de baja las jubilaciones que fueron otorgadas por el regimen de moratoria pero ellos tienen un derecho legal.
Uno escucha irresponsablemente a gente diciendo esto pero gobernar es algo muy distinto. Implica responsabilidades de tipo social y legal que nos obliga a movernos de una manera distinta".
Repreguntado por Alejandro Fantino sobre su paso por Odisea Argentina (TN) desde donde analizaba y criticaba la política económica del momento, se defendió pero reconoció: "Siempre intenté ponerme en los pies de quien estaba tomando decisiones pero uno siempre cree que es mejor lo que puede hacer que quien está sentado como ministro. Sin dudas, es mucho más fácil comentar que gobernar. Lo asumo".
En tanto, luego de rescatar que en la Casa Rosada están trabajando para evitar el default, deslizó que se está asomando una megacrisis en Argentina:
"Todos los días hablamos con Luis Caputo. Varias veces al día.
Este año la Argentina no va a crecer. Cuando arrancó el año estábamos para crecer al 3/3,5%; la sequía se nos llevó más de 1% de crecimiento; se depreciaron las monedas emergentes; y en Argentina la devaluación se traspasa a precios.
Me gustaría ir más rápido pero tenemos una responsabilidad muy grande, que es evitar una megacrisis en Argentina porque eso trae nueva camada de pobreza y demás.
No hay ninguna posiblidad de terminar como el 2001.
No hay ninguna posibilidad de caer en default.
Fue una crisis internacional bastante inesperada la de inicios de año (¿?) y a nosotros nos pegó mucho más fuerte porque no habíamos terminado de corregir los balances que heredamos y el tamaño de mercados de la Argentina es diminuto porque después de muchos años de inflación muy alta, cepo y el Banco Central pagando tasas inferiores a la inflación nos dejó un sistema financiero tan chiquito que la Argentina depende mucho del mercado internacional para financiarse. Los países que hacen bien las cosas, lo tienen adentro".
Lo insólito del caso es que se escuchó hasta el hartazgo que Argentina estaba quedando muy expuesta con este nivel de endeudamiento a los delirios de Donald Trump contra otros países centrales del mundo. En su momento, la clave era sobre lo que podía pasar entre Estados Unidos y Corea del Norte, con Kim Jong-Un enfrentándolo, pero Dujovne no la vio venir.
La Casa Rosada sigue sin explicar de dónde sacará los dólares necesarios para ahorrar y pagar luego los vencimientos de la deuda.







