IMAGINANDO EL BALOTAJE
O es Bolsonaro vs. Fernando Haddad o es Bolsonaro vs. Ciro Gomes
SAO PAULO. La extrema derecha en Brasil, representada por el diputado Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), está con un pie en el 2do. turno de la elección presidencial 2018, a fuerza de un cuchillazo que recibió el candidato durante un acto proselitista en Juiz de Fora, Minas Gerais.
Tal hecho disminuye la posibilidad de crecimiento y adelantamiento de Geraldo Alckmin, del oficialista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien tiene como principal base de campaña la suma de sus espacios gratuitos en la TV y toda su máquina partidaria. Sin embargo, la prisión del ex gobernador y candidato al Senado por Paraná, Beto Richa, del mismo partido de Alckmin, es una de las razones que pueden hacer que el posible impulso del candidato presidencial resulte incierto, o más bien inútil.
La suma del tiempo en TV de Geraldo Alckmin -que resulta el 44% de toda la propaganda electoral en Brasil- parece no ser suficiente. El ex gobernador de São Paulo empezó a atacar directamente el diputado Jair Bolsonaro, líder de las encuestas, pero no parece haber obtenido mucho impacto.
Alckmin también intenta ubicarse como el único candidato antipetista (contrario al regreso del PT al Gobierno), para atraer los votos del electorado distanciado del partido de Luiz Inácio Lula da Silva a causa de los recientes casos de corrupción pero ¿cuál es la autoridad moral del PSDB y de su aliado, el PMDB, con múltiples denuncias de corrupción que incluyen al candidato anterior a Alckmin, Aécio Neves?
De todos modos, Alckmin lo intenta, compitiendo con la campaña de Bolsonaro, montada sobre del clima de odio contra el PT.
Geraldo Alckmin insiste con el argumento de que Bolsonaro pierde ante cualquier otro candidato en la 2da. vuelta, pero que él sería el único que lograría evitar el regreso de una agenda izquierdista al poder.
Alckmin se preocupa en conquistar potenciales electores de Bolsonaro, cuándo debería, en verdad, esforzarse en conquistar votos del electorado de João Amoêdo, ex presidente del Unibanco y ex consejero del Itaú, que, a pesar de tener 4% de las intenciones de votos, tiene un universo de votantes de un perfil posible de alcanzar por el perfil de Alckmin antes que el de Bolsonaro.
La subida de João Amoêdo puede perturbar el posible impulso de Alckmin, quien necesita entender que su afán no debe ser Bolsonaro, que ya tiene un electorado consolidado de entre 26% y 30%. La mejor forma -y quizás la única- que tiene el candidato del PSDB de derrotar Bolsonaro es llegar al 2do. turno y competir contra él. Pero es un escenario improbable, según pasan los días.
Ciro Gomes, del Partido Democrático Trabalhista Laboral (PDT), ex gobernador de Ceará y ex ministro en los gobiernos de Itamar Franco y de Lula, es el Nº2 en las encuestas, aunque él es el objetivo obvio de Fernando Haddad en la disputa. Haddad es el candidato con el mayor potencial de crecimiento en lo que queda de campaña proselitista.
Haddad es el nuevo candidato a la Presidencia por el Partido de los Trabalhadores (PT), desde el día 11/09 -cuando Lula fue impugnado por el Tribunal Superior Electoral (TSE), que lo encuadró en las restricciones previstas por la Ley de la Ficha Limpa. El TSE fue contrario al reclamo de la ONU de mantener los derechos de Lula como candidato-, es el principal competidor de Jair Bolsonaro para el 2do. turno.
Su potencial de crecimiento depende su capacidad para conseguir la transferencia de sufragios de Lula da Silva a su persona. En verdad, Lula da Silva es su gran elector.
A pesar de Lula, Fernando Haddad tiene experiencia como uno de los mejores ministros de la Educación que hubo en Brasil, además de alcalde de São Paulo, la ciudad más grande del país. Profesor de Ciencia Política de la Universidad de São Paulo (USP), además de licenciado en Derecho, maestro en Economía y doctor en Filosofía, cuenta con la formación universitaria más completa entre todos los candidatos.
Poco conocido en Brasil a causa de huir del perfil de político clásico, decisión personal que lo hace menos populista, la gestión municipal de Haddad fue premiada por la ONU por la elaboración del Plan Director Estratégico de la ciudad de São Paulo, proyecto que establece una ciudad más humana, moderna y equilibrada, aumentando la calidad de vida y enfrentando las desigualdades socio-territoriales.
Como alcalde, Haddad también recibió elogios de los periódicos estadounidenses The New York Times y The Wall Street Journal. Y Sao Paulo es la ciudad con mayor cantidad de electores en Brasil.
Será realmente una sorpresa si el 2do. turno de la elección presidencial no fuese entre Bolsonaro vs. Fernando Haddad o Bolsonaro vs. Ciro Gomes.
Marina Silva, del partido REDE, sigue en caída en la disputa y difícilmente vuelva a crecer.









