Gerardo Morales: " La democracia de Kirchner es similar a la de Mussolini "

El flamante presidente del radicalismo gerardo Morales tiene a cargo el desafio de la reconstrucción partidaria y el armado de alianzas hagan frente al hegemónico kirchnerismo en las fórmulas que se delinean por éstos días en todo el país con vistas a las elecciónes 2007. En ese sentido declaró: "La estrategia de Kirchner es ser la única alternativa para 2007 a partir de dividir a la oposición. Por eso tenemos que articular un proyecto común para limitar el abuso de poder y la intolerancia". Acotó a un "acuerdo táctico" los eventuales entendimientos de Roberto Lavagna con Mauricio Macri, y se lamentó de la imposibilidad de un diálogo con el ARI. "Kirchner no es progresista. Es el presidente populista que más dinero maneja, después de Juan Domingo Perón", dijo el también senador nacional jujeño, y calificó de "puro maquillaje" las decisiones institucionales adoptadas por el primer mandatario tras la derrota en Misiones.

BUENOS AIRES ( La Voz Del Interior) –¿El acuerdo electoral con Lavagna depende de que la candidatura a vice sea para un radical?
–No hablamos de nombres ni de fórmulas. Recién estamos explorando la construcción de la coalición. Nosotros planteamos que el radicalismo forme parte de una coalición en base a un programa de centroprogresismo y tenga un rol preponderante en esa construcción. Me parece que algún radical tiene que integrar la fórmula. Pero no vamos a tirar nombres.

–¿Por qué un acuerdo con Lavagna y no con el ARI, o una fórmula propia?
–El radicalismo tiene dos tareas a desarrollar en paralelo: la reconstrucción partidaria y, por la estructura de representación que aún tiene en todo el país, ser parte de una coalición electoral frente a la situación de fragmentación de la política argentina y la crisis de la política y los partidos políticos. Este segundo desafío significa poder presentarles a los argentinos una alternativa que les ponga límites a los abusos de poder, pero que al mismo tiempo sea una alternativa de gobierno. Lo peor que puede sucederle al país es que la única alternativa sea Kirchner. Su estrategia es clara: dividir a la oposición y a los partidos. Kirchner es el único presidente que ha participado tan a fondo en la interna del radicalismo. Nos hace eje en Mendoza, corazón de la conducción del radicalismo nacional, tanto en el bloque de senadores como en el comité nacional, y ahí nos divide. Por eso nuestra Convención Nacional decidió dialogar con todas las fuerzas políticas y yo me he hecho cargo de ese diálogo.

–Pero, ¿por qué con Lavagna y no con Carrió?
–La construcción con Lavagna es la que más consenso genera dentro del partido. Yo envié notas al ARI, al socialismo y a otras fuerzas, con los mismos fundamentos que a Lavagna. El ARI contestó institucionalmente que no dialogará con la UCR. Es lamentable porque esa actitud no construye; no hay democracia sin diálogo, y éste no quiere decir que vayamos juntos a las elecciones. Es lamentable que con Lilita no podamos luchar contra la intolerancia y la falta de diálogo.
–¿De qué abusos de poder acusa a Kirchner?
–Después de lo de Misiones, todo ha sido puro maquillaje. Baja las reformas (pro reelecciones) en Buenos Aires y Jujuy y la primera dama se convierte de pronto en republicana y toma este pedido para bajar los miembros de la Corte de nueve a cinco. Pero cuando uno le discute poder al Gobierno, como derogar las leyes de superpoderes y de emergencia económica, el Gobierno dice que no. El Presidente quiere seguir manejando discrecionalmente los dineros públicos para tener de rehenes a los ciudadanos; hay un millón y medio de beneficiarios de planes Jefes de Hogar que no pasan al Plan Familia. Los gobernadores son rehenes, las instituciones también. Kirchner es el presidente que más poder ha concentrado y más manejo discrecional de los dineros públicos tiene. El 18 por ciento de los 46 mil millones de pesos que reciben las provincias es por fuera de la coparticipación, es decir, de manejo discrecional del Gobierno. Así destruye derecho y afecta la dignidad. Por eso no es un gobierno progresista. Kirchner es el populista al que más dinero le ha tocado manejar después de Perón.

–Pero a la hora del voto, en nuestro país el peso de evaluar lo institucional es insignificante frente a lo económico.
–Por eso cobra vigor la posible candidatura de Lavagna. Él es el padre de este modelo de crecimiento, que ahora está en piloto automático. Por eso estamos en construir una alternativa con Lavagna, a cuya demostrada capacidad de gestión le agregamos la calidad institucional, de la construcción de derechos ciudadanos y para las provincias.
 –¿Cuáles son los límites a izquierda y derecha del acuerdo con Lavagna?
–La coalición tiene que estar sostenida en un programa centroprogresista. Con el socialismo tenemos diálogo, aunque no sé si terminará en una coalición nacional. Con Macri hay más diferencias que coincidencias y eso genera mucho ruido en el partido. Pero si enfrente está Kirchner, con una agresiva lógica de concentración, hay que tener al menos un acuerdo táctico con Macri. No me parece mal que Lavagna hable con él y se pongan de acuerdo en no disputar el mismo espacio, aunque no haya coincidencias de programa.
–¿Cuál será la relación con los radicales K?
–Vamos a abrir el diálogo. Ya hice contactos informales con algunos.
–¿Con quiénes?
–Con algunos…
 
–¿Cobos, entre ellos?
–Cobos dijo algunas cosas públicas que no voy a contestar. Ni a Lilita le pego. Aunque no haya acuerdo con ella, formamos parte del mismo espacio. Ni con Cobos ni con ningún gobernador me voy a pelear. Por lo menos nos merecemos un diálogo. No es que tengo un ataque de optimismo, Cobos tal vez ya está muy jugado con Kirchner y capaz que se termina yendo del partido. Pero es un buen gobernador, como lo son los gobernadores del radicalismo K, y gente que le aportó mucho al partido. Como jefe del radicalismo, lo menos que tengo que hacer es abrir otra instancia de diálogo con ellos y de mi lado, con la exposición pública de las diferencias. Para mí el adversario es Kirchner, su lógica, su disfraz de progresismo. No es concebible una sociedad democrática moderna sin diálogo entre oficialismo y oposición. La democracia plebiscitaria de Kirchner, de sólo contacto con la gente, es parecida a la que sostenía Mussolini.
–En Córdoba, ¿el radicalismo irá en coalición con la candidatura de Luis Juez?
–No sé qué van a hacer. Será una decisión autónoma que tomará Córdoba en el marco de lo resuelto por la Convención: perfil opositor al Gobierno.