CLAVES

ESCALERA

"Perplejidad, tensión, angustia... pánico", así vivieron los reyes de España el papelón

50 minutos tuvieron que esperar exactamente los reyes de España Felipe VI y Letizia para poder descender del avión anoche (24/03) por una falla en la organización: olvidaron el pequeño detalle de sumar una escalera más alta como prevención ante cualquier imprevisto como por ejemplo el tamaño del avión. Rápidamente, la prensa europea informó el hecho, pero el diario El País fue el más duro sobre lo que sucedió en el interior del avión en esa hora de espera.

El Airbus 310 de la Fuerza Aérea Española en el que se desplazaron a la capital argentina aterrizó en el aeroparque metropolitano Jorge Newbery poco antes de las 21:00 horas (00:00 del lunes GMT).

La visita se da en el marco del VIII Congreso de la Lengua de 2019, que se celebrará la capital cordobesa, del 27 al 30 de marzo de 2019.

Estaba todo listo para el descenso, según los preparativos oficiales, pero faltó la prevención, como suele suceder en Argentina. La escalera preparada no coincidió con la altura de la aeronave, por lo llegaron a plantear que los reyes despegaran desde Aeroparque para luego aterrizar en Ezeiza, donde había una escalera más alta. Hasta que alguien se dio cuenta que en un hangar estaba la escalera presidencial. El problema, entonces, fue abrir el hangar. Todo el operativo demoró 50 minutos.

El diario El País fue el más duro para describir la situación que se vivió en el interior de la nave: "Tras tomar tierra, el avión oficial efectuó su aproximación a la zona en la que estaba formada la compañía de honores y esperaban los ministros de Exteriores de Argentina y España, Jorge Faurie y Josep Borrell, pero al comprobar que la talla de la escalerilla por la que debían bajar los Reyes era inapropiada para llegar hasta la puerta de la nave empezó a cundir la intranquilidad.

Los mohínes de sorpresa del comité de autoridades que esperaba a los Reyes dieron paso en instantes a una rápida sucesión de expresividad facial: incredulidad, perplejidad, tensión, angustia... pánico. Tras varios intentos que sacudieron en vertical todo el conducto reglamentario de la jerarquía, se barajó la posibilidad de que el avión oficial volviera a despegar y se dirigiera al aeropuerto internacional del Ezeiza, donde se dispone de escaleras mayores. Finalmente, se decidió que había que utilizar la escalera del avión del presidente argentino Mauricio Macri, que tiene el mismo aeropuerto como base. Pero entonces surgió otro problema. La escalera del avión de Macri estaba en un hangar al que se accedía por huella dactilar y los intentos de encontrar a la persona concreta que podía activarla resultaban infructuosos.

El relato de lo que sucedía estaba en la cara de los ministros. Con todos sus matices. Entretanto, las ventanillas del avión oficial estaban llenas de caras. Casi una hora después, cuando por fin el oficial había ordenado descansar a los soldados que esperaban formados para rendir los honores en medio de una situación que nadie parecía controlar, ha llegado la escalera del avión del presidente Macri y el pasaje ha podido desembarcar".

En tanto, ABC hizo hincapie en los mosquitos: "Después de idas y vueltas de escaleras, con el reloj corriendo y la comitiva esperando, y con una nube de insectos atraídos por los focos, llegó por fin la escalera del avión presidencial argentino, adornada con los colores de su bandera, para solucionar el contratiempo, ya casi a las diez de la noche. Se evitó así, por cierto, un nuevo desplazamiento, pues en medio de la perplejidad ante lo ocurrido se barajó la posibilidad de acercarse al aeropuerto internacional de Ezeiza, a las afueras de la ciudad, donde sí disponían de las escaleras adecuadas...".