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PERONISMO "NO K"

Los gobernadores no van al Instituto Patria, sino a las oficinas de Alberto

Jue, 15/08/2019 - 9:29am
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Por Urgente24

El apoyo de muchos gobernadores al peronismo "unificado" se vio expreso solamente luego del anuncio de la candidatura de Alberto Fernández. Muchos peronistas "moderados" desdoblaron sus elecciones, se aseguraron un triunfo y hasta llegaron a coquetear con Alternativa Federal durante el último año. A partir de la incorporación del ex jefe de gabinete, mostraron su apoyo hacia el Frente de Todos. No se sacan fotos con Cristina Fernández de Kirchner ni van al Instituto Patria, sino que se reúnen con el presidenciable en sus oficinas de la calle México.

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Este miércoles 14/8 llegaron a las oficinas de Alberto Fernández ubicadas en el barrio porteño de San Telmo el gobernador electo de Santa Fe, Omar Perotti y el sanjuanino Sergio Uñac. Dos candidatos que, durante sus respectivas campañas provinciales, no reivindicaron al kirchnerismo. Pero no son los únicos: podría nombrarse al tucumano Juan Manzur o al entrerriano Gustavo Bordet.

De hecho, el candidato y posible futuro presidente mostró cierta cercanía ideológica con estos gobernadores: dijo que entiende la política y la economía como Perotti y como Bordet

El apoyo de este grupo de gobernadores "moderados" al Frente de Todos fue un gran impulso que posibilitó la victoria con 15 puntos de ventaja que obtuvo la fórmula Fernández-Fernández. Este apoyo "federal" podría considerarse un capital político de Alberto y no de Cristina, con quien muchos de estos mandatarios provinciales se enfrentaron en los últimos años. Los gobernadores son una pieza clave a la hora de medir el poder político del candidato, en momentos en los que hay quienes sostienen que la que va a "mandar" es CFK.

La cuestión federal es un tema central en la campaña de Alberto Fernández, ya que en casi todos sus discursos menciona a los gobernadores y hace referencia a una Argentina con "igualdad de oportunidades", en la que los habitantes puedan "desarrollarse" en el lugar en el que nacieron (una realidad que no existe hoy, donde las oportunidades profesionales, sobre todo, se encuentran en las grandes ciudades). 

El candidato presidencial estaría en contacto "permanente" con los mandatarios de las provincias. De hecho, firmó con ellos un acuerdo la semana pasada en Rosario. Dejó por escrito lo que iba a hacer y lo firmó en público, por lo que los gobernadores están expectantes pero confían. "Sabe que para gobernar necesita a los gobernadores y sabe lo que ellos necesitan porque quedó puesto por escrito", dijo uno de estos mandatarios a La Nación.

Estos acuerdo firmado está compuestos por compromisos presentados por los propios gobernadores. Por ejemplo, la reactivación de las economía regionales y el financiamiento del déficit de las cajas de jubilaciones que no fueron transferidas a la Nación.

Cuando la carrera electoral comenzó, muchos gobernadores peronistas no quisieron apoyar al espacio de la ex mandataria, ni vincularse con el kirchnerismo. Algunos de ellos, Juan Schiaretti (Córdoba) y Juan Manuel Urtubey (Salta), intentaron formar un espacio aparte, Alternativa Federal. Muchos otros mandatarios coquetearon con este partido durante un tiempo (como Bordet, Sergio Casas, de La Rioja, y Domingo Peppo, de Chaco) pero terminaron plegándose al peronismo unido bajo el Frente de Todos. 

Juan Manzur, de Tucumán, fue uno de los primeros en abandonar Alternativa Federal (un espacio que pasó de tercera fuerza al olvido en apenas unos días). Él no era el favorito de CFK en su provincia, pero el tucumano argumentaba que, para derrotar a Macri, era necesaria una unidad que integrara a la ex presidenta. Finalmente, el tiempo le dio la razón.

Por supuesto, hay excepciones. Algunos mandatarios sí podrían estar estableciendo un diálogo directo con CFK antes que con Alberto. O, por lo menos, mantuvieron en estos años una buena relación con el kirchnerismo. Un ejemplo obvio es el de Alicia Kirchner, de Santa Cruz, cuñada de la ex presidenta. Otros son el de la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, que va a dejar el cargo a fin de año en manos del radical Gustavo Melella, y el de Gildo Isnfran, quien está en el poder en Formosa hace más de 20 años y tenía una muy buena relación con Néstor Kirchner.