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SALIR DE LA GRIETA

Lavagna analiza emular la 'concertación social' de Duhalde en 2002 (¿Apoyará Francisco?)

Mar, 14/05/2019 - 4:46pm
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Por Urgente24

En enero de 2002, en medio de una grave crisis económica y social, el entonces presidente Eduardo Duhalde llamó a una concertación social, con fuerte apoyo de la Iglesia Católica. Se trató de una convocatoria al diálogo de todos los sectores de la sociedad argentina con el objetivo de lograr un gran pacto nacional para luchar contra la crisis. En esa experiencia estaría pensando Roberto Lavagna, según pudo saber Urgente24. El ex ministro de Economía considera que la Argentina debe salir de la grieta a través de una pacificación o reconciliación. Llegado el momento, es de esperar que se establezca un diálogo con el Papa Francisco.

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La Argentina debe salir de la grieta a través de una pacificación o reconciliación. Esa es, podría decirse, la idea base de Roberto Lavagna. Según pudo saber Urgente24, el ex ministro de Economía -quien sigue sin confirmar su candidatura- está evaluando la posibilidad de reflotar la experiencia de 2002, cuando el entonces presidente Eduardo Duhalde llamó a una concertación social con el apoyo de la Iglesia Católica, pero ahora ampliando la convocatoria también a la Iglesia Evangélica.

Es de esperar que, llegado el momento, se establezca un diálogo al respecto con el Papa Francisco. Por ahora, la idea está siendo analizando seriamente en el equipo de Lavagna.

¿Qué ocurrió en 2002?

El 2 de enero de 2002, y tras la renuncia de Fernando De la Rúa en medio de una grave crisis económica y social, Duhalde fue elegido Presidente de la Nación por la Asamblea Legislativa. Menos de dos semanas después, convocó a una concertación social con el apoyo de la Iglesia Católica, que jugó un papel clave. Se trató de una convocatoria al diálogo de todos los sectores de la sociedad argentina -políticos, empresarios, sindicalistas, iglesias, intelectuales, militares, organizaciones no gubernamentales- con el objetivo de lograr un gran pacto nacional para luchar contra la crisis.

El entonces mandatario presentó el proceso de concertación acompañado de miembros de la jerarquía de la Iglesia católica, encabezados por Estanislao Karlic, presidente de la Conferencia Episcopal, y el representante de las Naciones Unidas, Carmelo Angulo. La Iglesia y la oficina de la ONU han jugado un activo papel en impulsar el diálogo social.

"Quiero ser un trabajador más de esta convergencia que reúne a las principales fuerzas políticas, empresariales, laborales y sociales para enfrentar el derrumbe que nos pone en el límite de la anarquía y violencias fratricidas", fueron las palabras de Duhalde al convocar a la concertación social.

En un discurso de trece minutos que se transmitió por cadena oficial, Duhalde convocó al diálogo social desde el convento de Santa Catalina de Siena, sentado en el medio del presidente del Episcopado, monseñor Estanislao Karlic, y del titular del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, Carmelo Angulo Barturen. En otra mesa, se sentaron los tres obispos que designó la Iglesia como delegados para el diálogo: Juan Carlos Maccarone, Jorge Casaretto y Artemio Staffolani.

"El diálogo argentino que empieza en este día ha de ser un noble servicio al país, que ha perdido el rumbo y necesita el sostén de la esperanza", afirmó Karlic después de las palabras de Duhalde.

El presidente del Episcopado agregó: "Dios nunca falta a su palabra. Somos los hombres quienes podemos fallar y nosotros los argentinos hemos fallado, para dolor y confusión nuestra. Sin embargo, a pesar de la profundidad de la crisis los argentinos no queremos perder la esperanza. Estamos heridos, agobiados, perplejos, pero no desesperados".

Quien también tuvo un rol importante en dicha concertación social fue Raúl Alfonsín. Muchos años después, en abril de 2018, Duhalde admitió: “Tuve la suerte de estar muy cerca de él en 2002. Si no era por don Raúl no se salía de la crisis. Hicimos un co-gobierno”, dijo en diálogo con Infocielo.

Muchos especialistas coiciden en que Duhalde y Alfonsín lograron hacer que al menos parte de sus partidos cooperaran para sacar al país del abismo, proveyéndole condiciones y una orientación innovadora a la economía.

Cuando Duhalde asumió el gobierno nacional en medio de la crisis económica, Alfonsín condujo a su partido a un apoyo a la gestión peronista: ubicó a dos radicales –Horacio Jaunarena y Jorge Vanossi– como ministros, e impulsó a sus bloques en el Congreso para que acompañaran muchas decisiones de Duhalde, siendo una de las más notables la designación del senador peronista Juan Carlos Maqueda como ministro de la Corte Suprema.

Con esta experiencia como antecedente, Lavagna buscaría emular dicha concertación con el objetivo de salir de la grieta, ampliando aún más la convocatoria al diálogo de todos los sectores.