Psicosis: ¿Qué quería saber Macri de Rosatti y Rosenkrantz?

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CRECE EL ESCÁNDALO

Psicosis: ¿Qué quería saber Macri de Rosatti y Rosenkrantz?

Mar, 02/04/2019 - 9:51am
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Por Urgente24

"Gustavo Arribas sólo está en la AFI para controlar que no se desmadre el dinero sin rendición de cuentas que emana del organismo. La cuestión operativa depende de Silvia Majdalani": es lo que se escucha fuera de la ex Side, que reporta directamente al Presidente de la Nación, no a Jefatura de Gabinete. Si la AFI espía, lo hace para Mauricio Macri. Es un dato insoslayable.

Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz se saludan, ante la mirada de Ricardo Lorenzetti. Delante, Estela Highton de Nolasco.
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“Conocí a Marcelo D’Alessio hacia fines de 2016, me lo presentó Rolando Barreiro, que trabajaba en la AFI (su padre también había trabajado en la Agencia). Barreiro también trabajó conmigo en la investigación del Triple Crimen, en la que intervine como fiscal. Me presentó a D’Alessio como una persona que podría brindar información sobre ese caso como de las empresas vinculadas, datos que luego resultaron de utilidad”.
Fiscal federal Juan Ignacio Bidone.


¿Quién es el funcionario de 1ra. línea psicópata del espionaje, tal como pareciera surgir del 'caso D'Alessio/Barreiro?

La Agencia Federal de Inteligencia depende directamente del Presidente de la Nación. No hay intermediarios. ¿Qué está sucediendo? ¿Es una AFI fuera de control o el asunto se vuelve más espinoso?

Ya no se trata solamente de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal sino también de los 2 ministros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que propuso el propio Macri: Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz.

¿Esto quiere decir que Macri desconfía de sus aliados y subordinados?

En el caso de Rosenkrantz es más grave porque la CSJN es un poder independiente, según el concepto republicano del Estado argentino; incorporado al PRO por el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Marcos Peña, y presidente de la CSJN para satisfacción de la Casa Rosada.

El asunto presenta una descomposición institucional harto peligrosa para la sociedad ya convulsionada por el fracaso económico de Cambiemos y por la Gran Grieta que ha marcado a fuego la historia contemporánea.

En concreto, parece que D'Alessio espió a, por lo menos, 2 jueces de la CSJN, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti. 

A ambos les investigaron viajes al exterior y sus llamadas telefónicas, según declaró el espía Hugo Rolando Barreiro, alias Rolo. 

El mismo Rolo ya había contado cómo hostigaron a Giselle Robles, ex abogada del arrepentido Leonardo Fariña, para lo cual la siguieron e intentaron robarle el auto para intimidarla y no revelase la reunión en la que se pactó el contenido de la declaración de Fariña como arrepentido. 

En esa reunión, en la oficina del ministro de Justicia, Germán Garavano, también estuvieron Fariña y Giselle Robles.

El juez federal Alejo Ramos Padilla ordenó citar a declarar al exsocio de Rosenkrantz, Gabriel Bouzat, quien aparentemente sospechó de la tarea de espionaje en curso. 

Los espías gubernamentales (¿Macri?) querían conocer el motivo de los reiterados viajes de Rosenkrantz a Panamá.

Y pidió las declaraciones de Fariña para conocer la secuencia en que se produjeron.

Fariña es famoso gracias a Jorge Lanata, quien en la temporada televisiva que deslumbró, fue exhibiendo cámaras ocultas vinculadas a Fariña y su cercanía a Lázaro Báez y a la supuesta 'cueva de dinero K' en La Rosadita (Puerto Madero).

Ramos Padilla también intenta conocer si la Agencia Federal de Inteligencia retribuye honorarios o alguna forma de retribución con dinero al arrepentido Rolo, quien declaró por 3er. día consecutivo en indagatoria porque todavía no se pudo concretar la declaración como arrepentido. 

La Fiscalía de Dolores, a cargo de Juan Pablo Curi, ha cumplido tareas a destajo para obstaculizar la tarea de Ramos Padilla.

El tal Curi es quien sigue bloqueando que Ramos Padilla pueda incorporar a Rolo al programa de testigos arrepentidos.

Juan Pablo Curi es la última línea de defensa de la AFI y Presidencia de la Nación para intentar reducir la onda expansiva del escándalo del caso en progreso.

Barreiro afirma integrar una estructura inorgánica de la Agencia Federal de Inteligencia, que recibía órdenes --y recursos-- de agentes orgánicos, probablemente a través de los ex comisarios de la Policía Bonaerense, Aníbal Degastaldi y Ricardo Bogoliuk. 

Marcelo D'Alessio también reportaba a Degastaldi y Bogoliuk.

Aquí aparece un personaje clave para darle instrumentos formales a todo el espiojaje: el fiscal de Mercedes, Juan Ignacio Bidone, quien logró la obtención de planillas de contactos telefónicos, de Migraciones, etc. 

Según Rolo, Bidone cobró por su trabajo. Por ejemplo, vacaciones en Cancún para él y su familia, mencionándose una agencia de turismo de Canning, localidad bonaerense entre los partidos de Esteban Echeverría y Ezeiza, dividida entre ambos por la Ruta Provincial 58, donde vivía D'Alessio.

Según Rolo, el pago lo hizo una mujer que se llama Julieta y que sería la secretaria de D'Alessio. 

Roló agregó que el falso abogado D'Alessio se quejaba de las exigencias de Bidone.

El espionaje ocurrió en ocasión de la destitución de Ricardo Lorenzetti como presidente de la CSJN, y su reemplazo por Rosenkrantz.

Nadie sabe dónde llegará todo esto.