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DEUDORES EXCLUÍDOS DEL CONGELAMIENTO DE CUOTAS

Los UVA: Ira y decepción en Argentina 2019

Dom, 08/09/2019 - 9:07am
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Hasta antes del salto devaluatorio de agosto, que llevó el dólar a $60, con su traslado a precios, la cuota de un crédito hipotecario UVA había subido un 20% y en financiaciones por unos 100 mil UVA (que sería el saldo a cubrir de un 2 ambientes) ya andaba en los $20.000. Como la corrida posPASO impactó sobre la liquidación de setiembre, el gobierno anunció que se les congelarían los montos mensuales hasta fin de año a las propiedades que en total cotizan por arriba de 140 mil UVAS, unos US$95.000. Con esa referencia tomada de la capitalización ajustada por inflación en lugar de considerar el perjuicio ocasionado a la capacidad de pago de los deudores para ayudarlos, la Administración Macri dejó afuera de ese replanteo a más de 30.000 familias metropolitanas que accedieron a esos préstamos indexados, cuya gran acogida fue que empezaron desde un escalón más accesible que un alquiler. Muchos de ellos se percataron al ir a pagar la cuota que no estaban incluidos en la lista de los diferimientos porque la referencia de la medida fue el valor de escrituración de la propiedad en vez del monto financiado. Se sintieron estafados y la reacción explotó en las redes.  

El criterio que aplica el gobierno está cortado por la misma tijera fiscalista con que se determinó en la provincia de Buenos Aires.
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Indignación, en lugar del alivio buscado, causó entre los tomadores de créditos hipotecarios ajustados por UVA verificar en los bancos que se los otorgaron, que el congelamiento de las cuotas hasta fin de año que rige desde este mes dejará afuera a todos los que escrituraron por encima de 140.000 UVA, unos US$95.000 en total, aún cuando el monto recibido no superara el equivalente a US$75.000.

La reacción ante el criterio discriminatorio impactó en las redes sociales, sin que los medios consignaran que, al tomarse como referencia el valor de la propiedad y no la cuota -que ha sido la afectada por el rebrote inflacionario PosPaso-, los más de 30.000 usuarios que contrajeron deuda indexada que no supera esos 140.000 UVAS establecidos como límite se sintieron defraudados y lo expresaron en un grupo de Facebook llamado Hipotecados UVA Autoconvocados, que integran más de 9.000 miembros. (¡Qué curioso que la Big Data de Marcos Peña no lo haya descubierto!).

Se leen en el muro encendidos comentarios como estos: 

** “Es una vergüenza que tengan en cuenta el valor de la propiedad. Voy a leer bien el decreto y la circular del Banco Nación que ni siquiera tuvieron la gentileza de notificar al cliente. En mi caso hice consulta por mail y recién caigo que no estoy en el listado de beneficiados por 4 meses”. 

** "Gente, quizás todos lo tengan claro pero aviso al que como yo estaba creída que entraba al congelamiento y no... Nosotros pedimos 102.000 uvas y es lo único que figura en la escritura, pero hoy me respondieron del BNA que no entrábamos en el beneficio, ya que nuestra casa al momento de la tasación valía 149.000 uvas. O sea no importa el crédito en sí sino la casa (aunque la diferencia entre esos valores obviamente la pusimos nosotros)... Tengo una bronca y una impotencia porque si bien es un parche hubiese sido un alivio pagar lo mismo estos meses... Me siento una idiota…”

** “Es increíble que pongan una cláusula para menos de 140.000 uvas, deberían cubrirnos a todos los tomadores de estos créditos. ¿Se podrá reclamar con alguien? Nadie está hablando de ésto en los medios, de la gente que queda afuera, nadie lo cuestiona. No lo puedo creer, me siento estafada”

** “Hola, es por el valor de la casa al momento de la escritura no por lo que te presta el banco...si bien el viernes firmaron un  acuerdo con los bancos dadores de esos créditos... hoy todos manejan diferentes versiones!!! es más! a mí me pasaron la circular del banco Credicoop y el mismísimo gerente me dice: sobre el congelamiento de cuotas no hay nada aun…¿y la circular que me pasó? ¡él lo dice!!!!! de terror”.

El criterio de la capitalización

Aunque el impacto de los precios pegó en el IPC, y por ende en la Unidad de Valor de Ajuste con que se actualizan las cuotas de esos préstamos para la vivienda, la línea de corte del acuerdo firmado por el BCRA con 23 entidades del sistema para mantener por 4 meses inalterable la mensualidad siguió el monto escriturado sobre el que se calzó la financiación, por lo que incluyó a las propiedades de hasta $ 5.563.600 (según la cotización del UVA en el Banco Central al conocerse la medida) o US$ 95.185 (tomando una cotización de $ 58,45 por dólar).

De modo que el congelamiento de las cuotas abarca a cerca del 70% de quienes tomaron estos créditos para compras en la Ciudad de Buenos Aires, algo menos que a nivel nacional.

Desde abril de 2017 hasta junio de este año, en todo el país, el número de operaciones con préstamos UVA ascendió a 101.840. 

En los 2 últimos años se concentraron casi 5.000, incluidos los aplicados a compras “regulares” de viviendas como los de la línea Procrear, con lo que 3.649 hipotecas (o sea, el 74%) estarían alcanzadas por el congelamiento de la cuota hasta fin de año.

El presidente Mauricio Macri aseguró al anunciar la medida que recaería en 90.000 personas, lo cual implicaría proyectarla a casi el 90% de las hipotecas, que se dividirían en las 33.000 del Procrear y a otras 60.000 de personas que accedieron a su única vivienda (con un valor al momento de compra menor a las 140.000 UVA).

A partir de enero, se procedería a modificar la fórmula del UVA: en reemplazo del factor "inflación" (uno de los tres componentes que le dan forma), se utilizaría el Coeficiente de Variación Salarial (CVS), que es más bajo. 

La diferencia entre ambos indicadores funcionaría como una especie de subsidio a los tomadores de crédito cuya vivienda capitalice por debajo de 140.000 UVAS, y sería abonada por el Estado directamente a los bancos.

El criterio que aplica el gobierno está cortado por la misma tijera fiscalista con que se determinó en la provincia de Buenos Aires, en primer término, un revalúo para las propiedades urbanas para, sobre esa base patrimonial, calcular el monto que cada contribuyente debe pagar con sus ingresos (y no con pedazos de mampostería a los que se adjudica mayor valor) en concepto de impuesto inmobiliario provincial y de ABL municipales.