Trabalenguas en tiempos de grieta: dirigismo o populismo

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RECORDANDO A JOE

Trabalenguas en tiempos de grieta: dirigismo o populismo

Vie, 15/03/2019 - 22:18
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Por los pasillos del Palacio de Hacienda y del Banco Central retumba un antiguo trabalenguas: “Tres tristes tigres- comían trigo- en tres tristes platos- sentados en un trigal”. En una de las siluetas de los temibles felinos predominan las rayas, pero verdes, del dólar; en la otra, los colmillos de las tasas, y en la restante, las garras de los tarifazos. No alcanzan a saciarse con las migajas monetarias que les racionan, porque cada vez les resulta más costoso alimentarse y transportarse. Denotan insaciedad y fatiga. Lejos de serles aplacadas, se las multiplican, mientras ordenan con el dedo a quién le irá tocando beneficiarse con las mejores raciones. La Administración Macri rivaliza en las urnas con el populismo que identifica en el otro lado de la grieta, pero cada vez más se le parece más cuando extrema las recetas dirigistas. Así solían enrostrarle los socios liberales de derecha al superministro de Economía de la dictadura militar de los ´70, José Alfredo Martínez de Hoz, en tiempos en que abogaban a ultranza por el librecambio, aunque no tanto por el librepensamiento. 

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Los veteranos del 'círculo rojo' a los que si algún pelo les queda para peinar son canas deben recordar que en los años ´70, durante la dictadura militar, tomó las riendas del Ministerio de Economía un superpoderoso empresario que se decía liberal, portador también de apellido de alcurnia, como José Alfredo Martínez de Hoz, y no tardó en ser acusado de dirigista por colegas del palo, como Alberto Benegas Lynch (padre), Armando Braun Lasala y otros influyentes puristas del libremercado.

Transcurrieron 40 años y ya con otros dogmas para encuadramientos, la Administración Macri sacó los cepos para movilizar divisas y fijar precios que había dejado CFK en la economía, pero le fue estableciendo libertades condicionales en todos los recovecos.

Entonces, los formadores de precios en general remarcan sin otra traba que algún planilleo, cualquiera con respaldo fiscal puede comprar y vender dólares oficiales, los exportadores pueden liquidar divisas cuando les plazca, pero los funcionarios:

** fijan las tarifas al público de los servicios públicos para asegurar que se cumpla el precio que contratan la producción y distribución de la energía con los privados que tienen las concesiones sin competencia y el monopolio de la prestación;

** autorizan fórmulas de indexación a los combustibles, transportes, comunicaciones, medicina, educación;

** el Banco Central interviene en la fijación al mercado de tasas de interés siderales, referenciadas con la volatilidad cambiaria, además de con la inflación, de la que son causa y efecto a la vez; 

** la Secretaría de Hacienda y el BCRA intervienen en una banda de precios máximos y mínimos en la compraventa de dólares y por tanto en la paridad, sin por ello asegurarle transparencia, sino basta con observar las últimas minicorridas;

** mediante la política monetaria, el Banco Central insiste y redobla la restricción en la cantidad de dinero que le deja a la economía con la excusa de no convalidar inflación que exceda ese molde, pero resulta que por otro lado lo invade con alzas propias, como con la luz, gas, agua, naftas, transportes, que restan espacio;

** a lo que queda de liquidez retira una extensión del gasto público para administrarlo por su cuenta; y

** como no afloja con la presión impositiva, para evitar que sea variable de ajuste de la languidez resultante, escarmienta con punitorios usurarios a los contribuyentes registrados que se atrasan con los pagos.       

Se pueden añadir al listado de los dirigismos, las retenciones al agro, a las exportaciones de bienes industriales y de servicios, que entran y sale por una de las tantas puertas giratorias instaladas en el poder. 

Y seguirían las firmas a medida que la memoria va ubicando otros ejemplos.

En algún punto, dirigismo y populismo se tocan, aunque a uno se lo identifica más con la derecha y al otro con la izquierda, y Juan José Sebrelli se degañite descalificando que la corriente que dice expresar la voluntad del pueblo responda ideológicamente a una u otra mano.  

El dirigismo macrista se pilotea en función del calendario electoral, de la agenda del Fondo Monetario Internacional, de las negociaciones con otros poderes, como los de los mandatarios provinciales, los socios influyentes de Cambiemos, los sindicalistas y hasta los intereses de corporaciones privadas que contratan con su gobierno.

Y con lo que queda, la consigna tácita sería que se arreglen como puedan....

Precisamente de ese modo, la población ha hecho su contribución en los últimos años, surfeando la inestabilidad, las escaseces, los temores (tal como a quedarse sin trabajo), el empobrecimiento, la pérdida del poder adquisitivo y la arbitraria redistribución del ingreso en el marco de una vertiginosa inflación que supera el 50% anual, en muchos casos con la tarjeta de crédito dada vuelta, planes de pago de servicios públicos y tributos.

La carga impositiva es este año la más alta de la historia y sitúa a Argentina en el 2do lugar en el ránking mundial de los países que mayor cantidad paga… cuando puede, ya que un trabajo conjunto de la ONG Defendamos Buenos Aires y el estudio especializado Miglino y Abogados puso de relieve que “poco más de 10 millones de clientes y usuarios de tarjetas de crédito en Argentina se encuentran en una situación inédita de morosidad”.

Se trata del mayor nivel desde 2002 en el retraso que acumularon el pago de tarjetas, créditos, cuota de colegios y cuotas en casas de electrodomésticos, entre otros.

Paliativos tales como aplazar para el verano el pago de la calefacción a gas que se utilice en invierno tornan al remedio peor que la enfermedad, porque no será el único compromiso diferido e inclusive para los tarjetahabientes que pagan el mínimo del saldo (5%) y hacen revolving afrontan un costo financiero total (CFT) con IVA superior al 120% anual, que si consigue un préstamo personal bancario para cancelarlo ahorra un poco, pero si lo toma por fuera no le baja del 150%.

Si bien la frazada de tasas y dólar es corta, deviene en más inflación y el ciclo se reanuda, Miglino aterriza este tira y afloje a tierra: “Mucha gente está abandonando en masa la obra social prepaga y los colegios privados que constituyen un gasto fijo mensual inasumible en muchos casos. El servicio de video cable, TV por cable e Internet, los services del coche, la cochera, gastos en comidas afuera, salidas, vacaciones y otros van quedando aplazados en pos de equilibrar la balanza de pagos familiar”, explica.

Éramos pocos y apareció la vaca

Por si las devaluaciones “del mercado”, las supertasas del BCRA y los tarifazos de la Casa Rosada ya no imprimieran su propia dinámica a los precios, en el verano apareció la carne aportándole un 1% a los alimentos (sería 0,2 punto en el indicador general), que de este modo en el rubro que comparte con las bebidas aumentaron 5,7% y contribuyeron, de esta forma, con el IPC de febrero con 1,3 punto.

En el acumulado de los 2 meses, los alimentos treparon casi 10% y pegan de lleno en la canasta básica que mide la pobreza, lo cual mantiene en vilo a las organizaciones sociales y religiosas. 

Tienen un passthrough múltiple, ya que reciben el traslado de cada salto cambiario, de las tasas para frenarlo, de las tarifas para fabricar, transportar y almacenar, de los impuestos, de la mano de obra, y vuelta el carrusel a girar.  

Se puede comer y viajar menos, pero es imposible dejar de hacerlo. Pero como la comida en el verano lleva arrebatada al poder adquisitivo la décima parte del ingreso que tenía la ciudadanía tenía al comenzar el año, el transporte le extrae la parte que le toma el 38% que se incrementó en el mismo lapso.

Si se desagrega en índice de febrero la incidencia de los incrementos regulados en la electricidad, el agua, los colectivos, trenes y subtes y las cuotas de la medicina prepaga, daría que los principales donantes fueron: 

** Alimentos con 1,5 punto;
** Transporte 1,1 punto; 
** Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aportaron 0,87 punto; 
** Salud sumó 0,33 punto.

Ahora, con marzo lanzado casi a la misma velocidad en cuanto al IPC, y el BCRA que amenaza con secar la calle de dinero, el gobierno se descuelga con el Decreto 193, que publica este viernes15/03  en el Boletín Oficial, por el cual modifica el Presupuesto Nacional, argumentado que es para darle lugar a la suba del 46% de la AUH (Asignación Universal por Hijo), contemplada en el Acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero también por la aceleración de la inflación y de la recesión, y el efecto del aumento de la tasa de interés sobre los compromisos financieros de la provincias.

Justifica que aumenta el déficit primario para 2019 en $21.578 millones a causa de los $14.728 millones para el Ministerio de Salud y Desarrollo Social; $13.000 millones para Acuerdo con provincias -aunque en este caso se neutraliza con incrementos de ingresos del Tesoro- y $6.500 millones para política vial.

Se alza así con más de $20 mil millones de una torta monetaria achicada por decisión del BCRA y por la inflación.

De todos modos, con o sin cepo monetario, el monitoreo de precios que realiza la consultora Focus mediante el escaneo en tiempo real de más de 900 productos registra que la microdevaluación reciente anticipa un rebote en el índice de marzo, que se conocerán en abril, pero ya insinúa alzas de hasta 18%

“Lo que veremos es que los precios mayoristas volverán a pegar un salto y se ampliará la brecha con los minoristas, aunque en este escenario a diferencia del año pasado habrá resistencia fuerte por parte de la demanda en ambas puntas de la cadena comercial para derivar en forma inmediata a precios la suba del tipo de cambio", remarcó su director, Damián Di Pace.