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SALTANDO LA GRIETA

Claves del Proyecto Lavagna 2019

Lun, 11/03/2019 - 6:01pm
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En Urgente24 se recuerda que Roberto Lavagna presidencial comenzó en el 2do. semestre de 2018 en las columnas de Marcelo Trovato (Pronóstico Bursátil) y en los trabajos estadísticas que para el 'círculo rojo' prepara Pedro Garassino. Sin embargo, los fracasos de Mauricio Macri y del Peronismo Federal han consolidado esa posibilidad. También la insistencia de los K en aquellos que no les funcionó. No obstante, la ambicón de Lavagna sigue enfrentando obstáculos considerables, que aquí son explicados:

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Los incesantes errores del Gobierno de Mauricio Macri están haciendo crecer la figura de Roberto Lavagna, pese a que el ex ministro de Economía de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner,

** aún no aceptó públicamente ser candidato a Presidente de la Nación,

** no tiene ninguna estructura que lo contenga a nivel territorial, y

** su figura, tiene más de maniobra política y construcción de marketing político que de proyecto político viable para llegar al poder.
    
Incluso, el viernes 08/03, Marcelo Tinelli decidió criticar la falta de reacción del Gobierno de Mauricio Macri ante la crisis económica y el inmenso costo social que tiene la política monetaria y cambiaria del Banco Central, y aseguró que el Presidente de la Nación y Cristina Fernández de Kirchner eran “dos caras de una misma moneda”.

La reacción fue inmediata: en menos de 3 horas, ya se hablaba de un armado que incluía a Roberto Lavagna como candidato a Presidente de la Nación, Juan Manuel Urtubey o Miguel Ángel Pichetto como vicepresidente, Sergio Massa, candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires; y el conductor de televisión cabeza de la lista a diputados nacionales bonaerense. Sin duda, una combinación que tiene más de expresión voluntarista de los financistas de la movida del ex dueño de Ecolatina, que del fruto de una negociación electoral seria.

Más allá de las especulaciones interesadas, la figura de Roberto Lavagna ya comienza a molestar a la Casa Rosada, algo que nunca ocurrió con la frustrada candidatura presidencial de Alfredo Olmedo o la que aún mantiene José Luis Espert, pese a la ruptura de un grupo de virtuales estrellas del stand-up que, hasta hace poco, trabajaban de economistas; porque el postulante comenzó negociaciones con el eterno Alberto Asseff para “alquilarle” el sello de goma que tiene como agrupación política nacional, Partido Nacionalista Constitucionalista UNIR.

Incluso, pone nervioso a más de un miembro del equipo de estrategia electoral de la Jefatura de Gabinete que Roberto Lavagna tenga encuentros reservados con figuras “sensibles”, tal como el realizado el jueves 07/03 con el ex presidente del Banco Nación y del Banco Central, Juan Carlos Fábregas, a quién se le solicitó una opinión sobre el estado de situación real de ambas entidades; lo que fue leído en 'la City' como el primer paso para sumarlo en su equipo de potenciales funcionarios, en caso de lanzarse como candidato.

Insólitamente, Lavagna creó una imagen de “buena” gestión económica luego de su paso por el Ministerio de Economía entre Abril de 2002 y Noviembre de 2005.

Lavagna nunca le reconoció a Jorge Remes Lenicov haber hecho el “trabajo sucio” del ajuste, ni que condujo la economía con una soja que no paraba de crecer en precio y volumen de exportación, sin que el Estado hubiera movido un dedo para que eso ocurrirá; o que fue el responsable de una pésima renegociación de la deuda externa, que le costó al Gobierno de Mauricio Macri tener que pagar más de US$ 17.000M de deuda nueva para cerrar los juicios más grandes acumulados en New York.

Pero Roberto Lavagna también pone nervioso al peronismo, como quedó en claro en el Congreso Nacional del Partido Justicialista que, en su declaración final, aceptó una alianza con el kirchnerismo y “perdona” a todos los que se fueron de su estructura, siempre que se sometan a una PASO amplia, un mensaje para los gobernadores peronistas y Sergio Massa, y “olvidando” al ex ministro de Economía.

Lavagna dejó en claro que no va a participar en ninguna interna abierta. O es “bendecido” por todos los candidatos presidenciales, incluyendo a CFK, o se queda en su casa.

La decisión es clara y necesaria por dos motivos:

** por un lado, el ex ministro de Economía no tiene estructura política para competir contra CFK, Sergio Massa o Juan Carlos Urtubey; pero lo más importante,

** si va a ser futuro Presidente de la Nación, si le gana a Macri, tiene que tener la suma del poder, no puede ejercer un mandato “colegiado” tal como lo hizo Fernando de la Rúa con la Alianza, donde sus decisiones y acciones eran sometidas a cuestión por Rodolfo Terragno, Graciela Fernández Meijide, Raúl Alfonsín y/o Carlos Álvarez y, que en el fondo, lo convirtió en blanco sencillo para un golpe institucional que nació en el peronismo bonaerense.

Que el mensaje del Congreso del Partido Nacional Justicialista fuera dirigido hacia los gobernadores peronistas no quita que desde La Cámpora, que tuvo una fuerte presencia en el microestadio de Ferro, se apuntó hacia los líderes provinciales y se calificó la alianza que se busca con el “progresismo de izquierda”, en un guiño hacia el socialismo santafesino, dado que sin esos gobernadores y sin Santa Fe, la candidatura de Lavagna no pasará de ser una postulación testimonial.

Ante la declaración del peronismo, Urtubey repitió que no irá a una PASO con CFK y que seguirá en el “Peronismo Federal”. Miguel Ángel Pichetto siguió el mismo camino. Sin embargo, Massa mantuvo el silencio, dado que estas alturas, aceptaría bajar su candidatura presidencial si CFK lo “indulta” y lo apoya para postularse para gobernador de la Provincia de Buenos Aires, algo que, por estas horas, comienzan a “rumiar” los “Barones del Conurbano”, que han pedido encuestas, para ver cuántos votos les “arrima” el tigrense, si es que compite contra María Eugenia Vidal.

Los voceros de Lavagna aseguran que el economista no quiere negociar con CFK. Pero reconocen que aliarse con los gobernadores de Salta y Córdoba, tener a Massa en la Provincia de Buenos Aires y a Darío Lopérfido en la Ciudad de Buenos Aires, sumar a Margarita Stolbizer, Ricardo Alfonsín y el socialismo santafesino; no lo hace competitivo y su suerte quedaría en manos de

** los votantes macristas arrepentidos,

** los independientes antikirchneristas y

** los progresistas antikirchneristas; 3 grupos muy diferentes.

2 veces fue Lavagna a una elección presidencial sin tener la necesaria estructura territorial para “defender” los votos:

** en 2007, de la mano de Ricardo Alfonsín y con el apoyo del radicalismo no llegó a tener 18% de los votos;

** en 2015, con Sergio Massa, fue en la Mesa de Economistas, pero volvió a fracasar. Por eso, ahora, no quiere repetir ese error.

Es interesante, pero si se confirmara la candidatura de Lavagna a Presidente de la Nación, tendremos 3 postulantes que ofrecerán como soluciones a los problemas macroeconómicas las políticas que realizaron en el pasado y que nos llevaron, mal que les pese, a la actual crisis económica y social.

Sin embargo, entre el No-Plan económico de Mauricio Macri o la amenaza de CFK de reponer a Axel Kicillof en el Palacio de Hacienda, el establishment eligió apoyar al mismo hombre que

** congeló las tarifas públicas,

** gobernó con un Riesgo-País por encima de los 4.000 puntos y

** fue el primero, durante el kirchnerismo, en comenzar a manipular los indicadores del INdEC, para que los resultados de las encuestas económicas fueran más favorable a su figura.

Es natural que el establishment quiera que vuelva Lavagna al Ministerio de Economía. Durante los casi 43 meses que estuvo en el Palacio de Hacienda,

** la actividad industrial creció 54,6%,

** la construcción subió 108,4%,

** las reservas del Banco Central pasaron de US$ 8.000M a US$ 26.500M, pese a que se le pagó al Fondo Monetario Internacional y otros organismo multilaterales poco menos de US$ 14.500M;

** el Resultado Primerio, sin contar pagos de intereses, fue de $43.000M a precios de esos años, equivalentes a unos US$ 10.000M y

** las exportaciones totales fueron de US$ 130.000M, siempre fruto al milagro del “yuyito” y la desesperación de China por comprar soja para producir carne para su población.

Hoy, muy en el fondo, tanto el macrismo como el kirchnerismo han comenzado a jugar a la “guerra de especulaciones” con el doble objetivo de usarlo y esmerilarlo, “quemar” su figura antes de que se lance a la carrera electoral.

Por eso, la posición sobre la figura de CFK es clave, dado que puede aparecer como el “garante” de la impunidad o como el “socio oculto” de la ex Mandataria, para volver al poder.

Pero el mayor desafío de Lavagna es convertirse en un candidato con posibilidades reales y no como el “Florencio Randazzo” de 2019, quien con su presencia, puede “robarle” unos votos a CFK para “ayudar” a Macri a ganar su 2do. mandato o quitarle algunos sufragios al Presidente de la Nación y facilitar el acceso al 3er. mandato de la viuda de Néstor Kirchner. En el fondo, en 2007, cuando él fue candidato, los votos que obtuvo le permitieron a CFK no tener que ir a un balotaje con Elisa Carrió, facilitándole su elección.

¿A quién le “roba” más votos Roberto Lavagna en estos momentos? Los trabajos de campo no son concluyentes y “la Grieta”, tal como lo hace con todo, impacta en la respuesta. Así, las encuestas realizadas por consultoras cercanas al kirchnerismo dicen que el votante macrista desilusionado y parte del votante antikirchnerista deja a “Cambiemos” para seguir al ex ministro de Economía.

Por su parte, las consultoras más cercanas al macrismo aseguran que los votantes independientes de centro izquierda y los votantes progresistas prefieren al economista antes que a Axel Kicillof.

En donde sí hay coincidencia es cuando se destaca que Roberto Lavagna ofrece la imagen de una persona que puede sacar a la Argentina de la crisis, mientras que Mauricio Macri no ofrece ninguna solución mientras CFK pide repetir un modelo económico que se expresó con 30% de pobres y 6 años de recesión sobre 8 años de gestión.

Y, dado que hoy el principal problema de la población es económico, Lavagna suma votos, aprovechando la escandalosa falencia de sus potenciales contrincantes.

Así, en un contexto de indicadores macroeconómicos negativos, de constante improvisación de política monetaria y cambiaria del Gobierno de Mauricio Macri, sin un plan económico a la vista, con una inflación que crece en medio de la recesión y la promesa de que si vuelve CFK vamos de nuevo al default, el “cepo cambiario”, el cierre proteccionista, los precios “administrados” y la amenaza de estatización de empresas de servicios públicos; Lavagna crece como una ilusión posible entre la ceguera pertinaz macrista y la irracionalidad ideológica kirchnerista.