Esperando el IPC se habla de la otra gran huelga, la de las inversiones

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ECONOMÍA PIANTAVOTOS 

Esperando el IPC se habla de la otra gran huelga, la de las inversiones

Mie, 15/05/2019 - 1:00pm
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La previsible paliza que le propinó el gobernador justicialista, Juan Carlos Schiaretti, a los 2 candidatos juntos de Cambiemos que lo enfrentaron por separado en el comicio cordobés del domingo 12/05 ha sido sólo el aperitivo de esta nefasta semana para la aspiración presidencial de reelección, que corona hoy, miércoles 15/05, con la difusión del Índice de Precios al Consumidor de abril. Sembrará de impotencia las mesas donde se suceden desde el mes pasado las negociaciones paritarias y culminan en junio, ya que la recesión no deja demasiado margen para que se puedan trasladar a salarios. Otros indicadores económicos, como el que acaba de darse a conocer, de que la industria tiene en funcionamiento menos de la mitad de su maquinaria, lo mismo que el de la caída de las exportaciones, el consumo y, como no podía ser de otro modo, las inversiones, echan más leña al fuego de los principales socios de la coalición oficialista, la UCR, que a fin de mes definirá en su convención nacional si sigue atada como partido a la suerte electoral de Mauricio Macri y cómo. A partir de ahí todos encaran el cierre de las listas para las PASO, y sólo quedará encomendarse a las urnas. 

Ni siquiera el campo, después de una excelente cosecha fina y una prometedora gruesa, deparó satisfacciones en materia de inversión.
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Por si fuera poco el golpe electoral cordobés recibido el domingo 12/05 por la coalición oficialista nacional Cambiemos, la semana le tiene reservadas peores noticias aún a Mauricio Macri y sus aspiraciones a ser reelecto: el miércoles 15, el INdEC dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor de abril que trae números superadores (hacia atrás) a los de marzo aunque baje del 4% que habían coincidido en pronosticar las consultoras privadas. 

Dio pábulo a esas proyecciones la previa de la renovación de los precios cuidados y el acuerdo de los esenciales, ya que encabezaron los aumentos respecto de marzo los productos para el pelo + 14,1 %; Congelados + 12,3%; Leche + 10,8%; Queso Rallado + 10,2%; Manteca + 10,1%; Dulce de Leche + 8,8%; Pañales + 8,5%; Crema de Leche + 8%; Quesos Untables + 7,4%; Suavizantes + 7,1%; Salchichas + 7,1%; Huevos + 6,4%, según Focus Market.

La foja de servicios económica que precede a la Convención Nacional de la UCR de fin de mes, donde se decidirá si el tradicional partido sigue unido a la suerte de Macri como tal, o deja en libertad de acción a sus dirigentes para constituir por su cuenta alianzas con otras fuerzas que les ensanchen la presencia, exhibe todos los vectores en contra: inflación, pobreza, desempleo, consumo, PBI (sobre todo la producción industrial), inversión, tasas de interés, ajuste fiscal y monetario. 

Hasta, como colofón, el modelo en ejecución acaba de recibir el revés de ser demandado en el fuero contencioso administrativo de la Justicia Federal por uno de sus mayores adherentes en los comienzos e integrante, al mismo tiempo, de la selectiva élite de multinacionales de bandera: el grupo Techint, acaso el mayor inversor privado que ha tenido este escuálido ciclo, con los US$1.900 millones que lleva inyectados en Fortín de Piedra, de Vaca Muerta. 

Es cierto que tampoco contribuyeron a la causa macrista la guerra comercial que USA le declaró a China, ni la política de la Reserva Federal de aspirar capitales de riesgo subiendo la tasa de interés.

Ambos impactos externos sorprendieron a una Argentina sobreendeudada en muy breve lapso sin correlato productivo alguno ni precaución anticíclica, y hasta asestaron un duro golpe al que ha sido el emblema exportador por más de una larga década: la soja.

En 4 años de mandato presidencial, Macri completaría un achicamiento neto de la economía del 4% punta a punta, resultado que surge del -2,1% de retroceso en 2016, recuperación del 2,7% en 2017, de nuevo para atrás -2,5% en 2018 (hasta ahí iba un -2% en contra), a lo que se agregaría el -2% pronosticado para este año tanto por el FMI como por consultoras privadas. 

La industria, que es la principal generadora de trabajo, pagó los platos rotos de la contracción, con un 8,6% de retroceso desde 2015, de modo que el desempleo sumó 3,2 puntos resignando 120.000 puestos, de acuerdo con las estadísticas de la cartera laboral.

La Universidad Nacional de Avellaneda realizó un ejercicio demostrativo de la debacle fabril mediante el análisis del comportamiento de 114 manufacturas: 72 dieron negativo (de los cuales 44 perforaron el 10%) y 41 tuvieron signo positivo. Sólo uno figura sin alteraciones.  

Huelga de inversiones

En la radiografía industrial de la gestión actual se encuentra gran parte de la explicación de por qué la inversión productiva fue la gran ausente del modelo aplicado desde la Casa Rosada: los sectores que más la dinamizan la demanda agregada, como Maquinaria y Equipo, Otros Equipos de Transporte y Otros Equipos, registraron contundentes porcentajes en las caídas de su actividad: -41,67, -38 y-35%, respectivamente. 

Hay que reconocerle a la Administración Macri haber introducido un factor de discordia a la antigua polémica sobre si el crecimiento económico debe apoyarse en la inversión o en el consumo (o sea si acumular riqueza antes de repartir o, al revés, privilegiar el bienestar de las personas para crear mercados). ni uno ni otro anduvieron, lo cual queda evidenciado en la caída del 24,1% en la inversión productiva durante marzo, dato de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA), y del -12,1% en el consumo el mes pasado, de acuerdo con Focus Market.

De modo que la estanflación cada vez más se espiraliza hacia adentro, con el agravante de otros aportes negativos: la baja del 5% interanual en las exportaciones pese a las devaluaciones, más que tampoco hubo transfusiones a la actividad desde el gasto público corriente (que declinó el -14,7% en términos reales), y el de capital (-31,2%), aunque estos últimos recortes hayan sido a favor del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. 

El índice de precios de abril arrastró tarifazos del gas y el transporte del mes anterior, así como las alzas por el serrucho cambiario ascendente en alimentos y bebidas, y oficia de prólogo de la mayor parte de las paritarias que se concentran entre abril y junio, si bien la recesión y el temor a los despidos modera cualquier pretensión gremial de recuperar poder adquisitivo. 

Es que la utilización de la capacidad instalada en la industria descendió en marzo al 57,7% en relación con el 66,8% de igual mes del año pasado, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos, lo que en el interanual representa un 13,62% de caída en el uso de la maquinaria industrial que explica el -13,4% de merma en el total de la producción fabril.

Ni siquiera el campo, después de una excelente cosecha fina y una prometedora gruesa, deparó satisfacciones en materia de inversión. 

El sector de la maquinaria agrícola, que tomó nota y ajustó por precio en el 1er trimestre, obtuvo una mejora del 62% interanual en la facturación, aunque en cantidades despachó 10,6% menos cosechadoras y 28,8% menos tractores.

El indicador Mensual de Inversión (IMI) del ITE-FGA (Fundación Abdala) arribó en marzo a su nivel más bajo desde diciembre del 2009, cuando impactó de lleno la crisis subprime que se inició en USA tras el estallido de la burbuja hipotecaria.

El investigador Leandro Ottone explicó cómo funciona la espiral a BAE Negocios:  "La inversión es súper procíclica. Está asociada directamente a la actividad. Cuando uno piensa por qué invierte una empresa ve que es por 2 cuestiones: porque tiene perspectivas de mayores ventas de su producto, y porque hay una mejora de rentabilidad”. 

Y añadió: “Además, tiene que haber condiciones para financiarse. Con tasa del 73% no va a invertir casi nadie. Muy pocas empresas tienen ahorrado un capital suficiente para invertir. Para una pyme es imposible".

Aún con este alud que hunde cada vez más a la economía e inclusive resiente su capacidad de reacción para repagar deuda, los índices "MSCI Mercados Emergentes" y también del "MSCI ACWI", que suma a países emergentes y desarrollados, se abren para el país desde fines de mayo, y así las acciones de 8 compañías locales que cotizan en Wall Street: Telecom, YPF, Grupo Financiero Galicia, Banco Macro, Globant, BBVA Banco Francés, TGS y Pampa Energía se unirán a los puntos de referencia de mercados emergentes, con lo que de cada US$100 invertidos en ellos, US$ 0,26 se destinarán a esos títulos.