El Jefe del Ejército, Teniente General Carlos Presti, al mismo tiempo el ministro de Defensa de la Nación, ha tenido frases poco afortunadas sobre la Armada Argentina: por ejemplo, dijo que el hundimiento del ARA General Belgrano en la Guerra de Malvinas fue "un acto de guerra".
EJÈRCITO CONTRA LA MARINA
¿Una jugada del Tte Gral Carlos Presti? La desregulación dejaría a la Armada sin funciones
El ministro de desregulación Sturzenegger y el ministro de Defensa Carlos Presti lograron que Prefectura Naval asuma funciones que siempre fueron de la Armada.
En la fuerza "hermana" creen todo lo contrario y han denunciado mil veces que fue un "crimen de guerra".
Las disputas internas entre el Ejército y la Armada en nuestro país son históricas al punto que el ex presidente Juan Perón (Teniente General del Ejército) llegó a decir "a la marina la corro con los bomberos" semanas después de que la aviación naval bombardeara la Plaza de Mayo dejando decenas de muertos. El Almirante Isaac Rojas fue su archi enemigo.
¿Se extiende ese encono en pleno Siglo XXI?
Lo extraño es que una medida que le quitaría a la fuerza naval casi todas sus funciones fue avalada por el ministro de desregulación Federico Sturzenegger pero no le ahorra al Estado Nacional dinero ya que los recursos que no gastará la fuerza los tendrá que desembolsar luego en la práctica la Prefectura Naval.
El llamado “ Reglamento de los servicios de practicaje y pilotaje para los ríos, puertos, pasos y canales de la República Argentina” modifica todos las normativas existentes para una actividad tan estratégica para el comercio y la defensa nacional.
Un profesional llega a convertirse en "práctico" luego de ser marino mercante en el Río de la Plata, el Paraná o la Hidrovía.
La toma de los exámenes decisivos siempre estuvo en manos de la Armada ya que esa fuerza ha sido la encargada de formar a los marinos de ultramar, de cabotaje y de pesca. Para lograrlo dispone de su escuela de náutica, la escuela fluvial y la escuela de pesca.
Sin embargo, se dejará a la Armada fuera de los intereses marítimos a pesar de que su participación en Naciones Unidas es sumamente gravitante.
El Poder Ejecutivo Nacional le está transfiriendo a la Prefectura Naval el poder absoluto sobre toda la marina mercante ya que ellos serían los responsables de formar al personal, habilitarlo y eventualmente hasta le aplicarían sanciones si cometieran alguna falta.
Luego, controlarían también a los buques mercantes y a todo el personal a bordo.
¿Es una ocurrencia de Javier Milei o un pedido del “Norte”?
En la concepción de la doctrina Monroe del Siglo XXI (América para los norteamericanos) la idea de Washington consiste en que los países de LATAM tengan fuerzas de seguridad internas competentes pero que dejen las cuestiones de defensa nacional en manos de los Estados Unidos.
La Armada Argentina está dañada en cuanto a recursos ya que no cuenta con:
-submarinos (el San Juan implosionó; el San Luis está fuera del agua, en el dique seco de Tandanor; el Salta solamente se usa como plataforma para adiestramiento de buzos en la base de Mar del Plata y el Santa Fe fue capturado en la Guerra del Atlántico Sur).
-aviación naval que impresionara (y aterrorizara) a la OTAN tras hundir buques ingleses gracias a la combinación de Super Etendard con misiles anti buques Exocet, Hoy no tiene aeronaves.
-la fuerza apenas cuenta con “un destructor y medio” y posee 2 corbetas que funcionan pero apenas navegan, no están operativas.
-solamente la infantería de marina se sostiene en pie pero si no hay naves para llevarlos hasta el destino se vuelve complicada su participación en cualquier tipo de conflicto.
¿Por qué Argentina no quiere tener su propia Armada?
Si el control de la pesca y la vida humana en el mar, además de la marina mercante pasa a depender de la Prefectura Naval…
¿Qué ocurrirá con la Armada? ¿Se limitará a formar oficiales propios y a organizar los viajes de estudios de la Fragata Libertad?
Existen planes concretos para que el US COAST GUARD acuda a operar en el mar argentino.
Recientemente, arribó el “USCG James” y fue recibido por el Presidente Javier Milei y toda la cúpula del gobierno libertario.














