Desde hace meses y en el más ensordecedor silencio, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación al mando de Iñaki Arreseygor trabaja, por orden expresa del ministro Federico Sturzenegger, en la confección de un decreto ordinario que, bajo el pretexto de abaratar costos y eliminar regulaciones, hace añicos el sistema de practicaje y pilotaje de buques en prácticamente la totalidad de las aguas restringidas de la República Argentina.
FUTURO PROCESADO
¡Otra vez Federico Sturzenegger! No por mucho abaratar se navega más seguro
El decreto pergeñado por Federico Sturzenegger, con la complicidad de Alejandra Monteoliva, convertirá las aguas argentinas en las más peligrosas del planeta.
Ante las ordenes expresas de no convocar a los profesionales del sector para consensuar cambios que no vulneren la seguridad de la navegación -o, al menos, escuchar las opiniones expertas-, fueron los propios funcionarios de 2da. línea de la mencionada agencia y de una fuerza policial que depende del Ministerio de Seguridad quienes se ocuparon de filtrar entre la comunidad marítima los planes del Gran Desregulador.
Poniendo blanco sobre negro
En este punto vale aclarar, que tanto el pilotaje (asesoramiento al capitán de una embarcación que navega por canales o cursos de agua restringidos) como el practicaje (asesoramiento para el amarre seguro de un buque que toma puerto) se tornan obligatorios en la medida que la reglamentación que produce la autoridad marítima de un país lo determina.
En Argentina,
- los canales de acceso al puerto de Buenos Aires,
- la navegación por la llamada Hidrovía,
- los arribos de buques a los puertos de Bahia Blanca, Mar del Plata y varios otros,
son ejemplos más que suficientes para ilustrar de que estamos hablando.
La tarifa que se cobra por este servicio no es fijada caprichosamente por cada profesional práctico, baqueano o piloto, sino que obedece a factores perfectamente reglamentados los que incluyen el tamaño del buque, la duración del servicio, el calado del buque, la presencia de uno o dos profesionales a bordo, la necesidad de estos de pernoctar o no en el buque por citar solo algunos.
Son las agencias marítimas quienes en su carácter de representantes del capitán y el armador de los buques extranjeros que ingresan al país, las que contratan los servicios de los prácticos y el costo del practicaje es abonado por la naviera extranjera exclusivamente.
En un reciente cónclave celebrado en el Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, se expuso con claridad el ínfimo costo porcentual que el practicaje tiene en el valor total del flete por cada tonelada de carga transportada.
¿Odio o negocio personal?
A pocos días de iniciado el gobierno libertario y escondido dentro de la llamada 'Ley Bases', quien aún era ministro sin cartera (Sturzenegger) pretendió arrasar con la actividad pesquera nacional decretando el fin de la Zona Económica Exclusiva al pretender que empresas pesqueras de cualquier bandera depreden alegremente el Mar Argentino a cambio de un modesto canon.
Uno de los personeros del liberalismo libertario y odiador serial del Estado (que paga su sueldo) la emprendió sin miramientos contra una actividad rentable y privada.
Su iniciativa, fue aplastada, muerta y sepultada merced al rechazo que la misma genero en propios y extraños.
Agazapado pero no vencido, poco tiempo después volvió a la carga mediante el nefasto DNU 340/25 el que dejando esta vez de lado a la actividad pesquera, pretendía exterminar a la Marina Mercante Argentina ( hoy reducida al cabotaje) disponiendo ventajosos ceses de bandera y llegada de marinos mercantes low cost satisfaciendo los reclamos de un muy poco patriótico grupito de 3 o 4 CEOS navieros que solo cuidan su “bonus” anual aunque fingen recogimiento patrio cuando se honra a los tripulantes marítimos caídos en Malvinas.
En esta ocasión el nuevo fracaso del 'Coloso' (con pies de barro) se debió al accionar decidido de ambas cámaras legislativas las que luego de prestar oídos generosos a decenas de profesionales navales comprendieron la importancia económica y el carácter estratégico de una Marina Mercante de bandera surcando las aguas nacionales a semejanza de lo que China Rusia y USA practican.
Tal vez, aferrado al viejo axioma que reza “la tercera es la vencida", el 'Coloso' apuesta otra vez y por otro flanco a eliminar cualquier vestigio de presencia y soberanía argentina en sus aguas con la secreta esperanza de que si esta le sale bien volverá a tener la oportunidad de volver por lo que perdió en el camino.
Participes necesarios y funcionarios ignorados
La diversidad de temas que aborda el decreto aun no nato es variada, abarca desde el relajamiento total del practicaje a la virtual degradación del sistema de formación del personal embarcado de la Marina Mercante, arrebatando a las escuelas de formación de las manos de la Armada Argentina para entregarlas a una institución policial (PNA) sin más propósito visible que la transformación de una carrera universitaria en una suerte de tecnicatura de bajo nivel.
Este último concepto no es fruto del pensamiento personal de este cronista, sino que está taxativamente expresado en los considerandos del decreto el que por una parte indica que el nivel de exigencia requerido al personal de la Marina Mercante es superior al requerido por la normativa internacional y luego sostiene: “La Prefectura Naval deberá en 180 días corridos confeccionar un nuevo reglamento de formación y capacitación de la Marina Mercante Nacional”.
Sostiene un Prefecto General consultado al respecto:
Si de complicidades se trata, resulta obvio que la bajada de línea a la Prefectura Naval para convalidar semejante dislate provino de la aún inexperta ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien presurosa por cumplir los deseos desreguladores del 'Coloso', promovió un dictamen jurídico que aprueba a libro cerrado las torpezas y tropelías pergeñadas en el borrador de decreto que fue sometido a su consideración (como si hubiera podido objetar algo).
Por su parte, el ministro de Defensa, Teniente General Carlos Presti, no fue participe de la maniobra ya que nadie requirió opinión a la cartera que encabeza y a la que se le podan sin pedirle ni permiso ni perdón, el sistema de titulación del personal de la Marina Mercante, tres escuelas de formación, la representación ante la Organización Marítima Internacional, la potestad de examinar la competencia profesional de los prácticos y algunas otras cosas más todas hoy bajo jurisdicción de la Armada Argentina.
Menudo olvido, considerando que la Marina Mercante en general y buena parte de su personal en particular son la Reserva Naval natural de la Armada en caso de necesidad o conflicto. Seguramente el Gran Desregulador no se percató que durante las operaciones bélicas en Malvinas 53 buques mercantes viabilizaron muchas acciones de combate, más de 1.000 hombres y 6 mujeres tomaron parte activa en las mismas y 16 de ellos ofrendaron su vida por esa bandera que al menos a dos ministros del PEN parece no importarles demasiado.
Nefasto resumen
Entre los puntos más tristemente notables del pretendido decreto exterminador se destacan
- Se considera al practicaje como un factor distorsionador de precios;
- Las condiciones en las que se presta el servicio deben ser revisadas dado que deben prevalecer los derechos económicos por sobre la seguridad de la navegación;
- Los actuales criterios de obligatoriedad del servicio de practicaje deben ser actualizados en virtud de nuevos estándares de la navegación y las nuevas ayudas a la misma.
- La formación de marinos mercantes es excesiva a tal punto que el personal superior de la MM egresa con título universitario siendo innecesario tal requisito pudiendo simplemente ser formados por la policía en menos tiempo permitiendo más egresos sin que importe la calidad profesional.
Como comentario final sería bueno recordarle al “señor” ministro Sturzenegger que si algo se ha mantenido prácticamente invariable a lo largo de las últimas décadas son las vías de acceso a los diferentes puertos del país a pesar del vertiginoso incremento de las dimensiones de los buques que arriban a ellos.
Sería bueno que él nos ilustre en su infinita sabiduría marítima en que lugar de la ecuación económica de reducción de costos contabilizaremos los miles de dólares que implicarán varaduras, daños a boyas y canales, demoras por errores en la navegación, derrames por colisiones y fuera de todo cálculo la ocasional pérdida de alguna vida humana por causa de impericia o negligencia de navegantes surcando aguas tan desconocidas como peligrosas.
Sr. Ministro, cuando designe al funcionario de su confianza para ir a ocupa el sillón que la Organización Marítima Internacional concede a la República Argentina pídale, por favor, que él repare en el lema de la OMI para este año.
Si, luego de leerla, no se sonroja de vergüenza, lo habrá elegido Usted muy bien, será un digno representante de su persona.
----------------------------
Más noticias en Urgente24
Otra textil que fabrica para grandes marcas, y con alto riesgo de insolvencia, entró en concurso
El PAMI, después del fin del impuesto País, y el dilema de las clínicas 'pamidependientes'
Reconocida cadena de panaderías top busca evitar la quiebra y cierra locales
Franco Colapinto recibió un mensaje de Alpine que lo dejó helado
En LLA piden que Adorni no vaya al Congreso y la presión de las bases pone en aprietos a los aliados












