Alarmante: Los pobres no oficiales de Macri adelantaron las 'malas noticias' del INdEC

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UN FRACASO IMPERDONABLE

Alarmante: Los pobres no oficiales de Macri adelantaron las 'malas noticias' del INdEC

Lun, 25/03/2019 - 2:30pm
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Por Urgente24

El INdEC dará a conocer este jueves los datos de la pobreza correspondientes a la segunda mitad de 2018. Sin embargo, algunos estudios ya adelantaron las cifras fatales: desde la UCA, estimaron que hay casi 13 millones de pobres (31,3%), para el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas, son 14 millones los argentinos pobres (32%).

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El jueves, el INdEC publicará los datos de pobreza correspondientes a la segunda mitad de 2018, sin embargo, el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) ya dio a conocer los últimos números de pobreza multidimensional que arrojan resultados alarmantes: la pobreza medida por diferentes derechos sociales -más allá del índice por ingreso- aumentó del 26,6% al 31,3% de la población en la Argentina, del 2017 al 2018, lo que implica que hoy existen 12,7 millones de personas con carencias importantes para su vida.

A diferencia del INDEC, que mide las necesidades de la población por ingreso, el enfoque multidimensional de la UCA realiza una medición sobre 6 dimensiones de carencia humana como son: la alimentación con indicadores de inseguridad alimentaria, sin cobertura de salud o sin acceso a la atención médica ni acceso a medicamentos; los servicios básicos, que incluyen los indicadores de conexión a red de agua corriente, a red cloacal y acceso a red de energía; la vivienda digna, que comprende hacinamiento, vivienda precaria y déficit de servicios santitarios; el medio ambiente que revela si hay población sin recolección de residuos, presencia de fábricas contaminantes y espejos de agua contaminada; los accesos educativos como ser inasistencia, rezago educativo en escuela media y en escuela primaria; el empleo y la seguridad social medidos como falta de afiliación al sistema de seguridad social y desempleo de larga duración.

Así definida la pobreza multidimensional, el estudio, que registró a las personas que sufren una o más de estas carencias para vivir en la Argentina, revela que en el 2017 había un 16,7% de pobres estructurales y que en 2018 ese porcentaje creció al 18,6, mientras que los pobres no estructurales pasaron del 9,9% al 12,7%. Todo ello suma una pobreza multidimensional del 31,3% en el 2018.

El informe reveló además que la población con inseguridad alimentaria severa pasó del 6,2% en el tercer trimestre del 2017 al 7,9% en el mismo período del 2018. Por otra parte, la población con carencias en materia de atención médica, medicinas y alimentos pasó del 26,6% al 28,2%.

En otra de las carencias graves que mide la pobreza multidimensional del informe del Observatorio de la Deuda Social sostuvo que el nivel de desempleo e inseguridad social se agravó del 33,5% de la población al 34,3% el año pasado. También aumentó la cantidad de gente que en las zonas urbanas de la Argentina reside en viviendas precarias, en condiciones de hacinamiento o con déficits de servicios santiarios: en este caso el porcentaje pasó del 26,6 al 27,1.

"El estudio destaca que la pobreza multidimensional por derechos sociales e ingresos ha experimentado un fuerte crecimiento en el actual contexto inflacionario y de estancamiento. El aumento se debe fundamentalmente a la caída en la pobreza por ingresos, por caída del salario, pérdida de empleo y mayor precarización laboral", Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

A la vez, Salvia dijo: "La falta de un trabajo formal y el aumento del desempleo de larga duración explican también el aumento de la pobreza estructural, la cual está afectada por múltiples carencias además de los ingresos. Este segmento de la sociedad, casi el 20% de la población está sumergido en la exclusión y la marginalidad, parecen sobrar para este tipo de modelo económico, solo se los atiende con asistencia monetaria pero no con políticas efectivas de desarrollo económico, social y humano. Todavía esas políticas están ausentes del debate política y de la agenda pública".

La pobreza multimensional en la población de la Argentina aumentó sutancialmente desde el 2012 (24,4%) pasando por el 27% en el 2015 al 31,3% del cuatro trimestre del año pasado.

Según el informe de la UCA, en la población del conurbano bonaerense es donde más se profundizaron los incrementos de la pobreza multidimensional donde se pasó del 34,9% en el 2017 al 41,1% en el 2018. En tanto, en la gente que vive en otras áreas metropolitanas pasó del 21,9% al 26,1% mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el incremento de la pobreza multidimensional fue más leve de un año al otro: se pasó del 7% al 8,6%.

En los sectores medios no profesionales es donde más pegó la crisis socioeconómica. Se pasó de una pobreza multidimensional en el 2017 de 55,6% a 59,8% en 2018. Y entre los obreros integrados, del 32,7% al 39,2%. No obstante, hay un núcleo duro del 54,3% de los hogares de trabajadores marginales que se mantienen en el tiempo desde el 2010 a la fecha.

Hay indicadores de pobreza multidimensional que reflejaron una leve mejora en la calidad de vida de la gente. Por ejemplo, la población sin servicios básicos (cloacas, agua corriente y energía) se redujo del 37,7% al 34% en el 2018. En tanto que la población con vivienda precaria disminuyó levemente del 17,4% en el 2017 al 16,8% en el 2018.

Salvia remarcó en este sentido que esta leve mejora pudo darse por algunas políticas sociales implementadas por el gobierno para la mejora de redes cloacales y servicios de agua potable. Sin embargo, el director del Observatorio de la Deuda Social remarcó que "el núcleo de la pobreza estructural en la Argentina se agravó en estos últimos tiempos porque hay más gente con una o más carencias registradas y esto marcha que la brecha social cada vez se va ampliando más en el país".

En este sentido, el informe de la UCA pudo determinar que en el 2018 se registró el 62,6% de los hogares con una carencia, el 41,9% con al menos dos carencias y el 26,1% con tres o más carencias.

El informe afirma que "la pobreza es mucho más amplia que la sola falta de ingresos y que tanto la pobreza como las condiciones de vida que experimentan las personas y los hogares no pueden ser medidas por un sólo indicador". Asimismo, evalúa que no son pocos los actores sociales que denuncian que las exclusiones sociales incluyen privaciones en distintas dimensiones, tales como: educación, salud, vivienda, empleo, empoderamiento, discriminación, seguridad personal, y muchas otras que difícilmente pueden ser identificadas por el nivel de ingresos.

Por su parte, el relevamiento del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), que dirige Claudio Lozano, estima que se ubicará cerca del 32%.

Según Lozano, la pobreza del segundo semestre del año pasado se ubicará cerca del 32%: "Esto equivale a decir que en 2018 se agregaron tres millones de personas en situación de pobreza".

Es decir, la pobreza afecta a unas 14 millones de personas (el 32% de 44 millones de habitantes de Argentina). Un año atrás, sumaban 11 millones quienes estaba en situación de pobreza.

La medición de pobreza se basa en poder cubrir el valor de la canasta básica total (CBT): quien gana por encima de eso no es pobre.

Pero la CBT fue más afectada por la inflación que los demás bienes y servicios. De este modo, respecto a enero sufrió un alza interanual de 55,8% contra el 49,3 de la suba general de precios.

"El derrumbe de la actividad económica comienza a materializarse en mediciones del segundo semestre que dan cuenta de la magnitud de esta crisis", explicó Lozano, quien recordó que "en la semana surgieron los datos oficiales que muestran la destrucción del empleo formal y el descenso del cuentapropismo, además del crecimiento del subempleo y el trabajo no registrado".

La dinámica del empleo muestra cómo los sectores más vulnerables fueron afectados. Por caso, es la primera vez en mucho tiempo que se observa una caída en la cantidad de trabajadores empleados en la modalidad del cuentapropismo ya que hasta ahora esta funcionaba como un colchón que absorbía la caída del empleo formal.

Además, Lozano habló de un incremento de la indigencia a raíz de la pérdida de poder adquisitivo de la Asignación Universal por Hijo (AUH) que "venía conteniendo la expansión del índice de indigencia, pero en el último año perdió poder adquisitivo y ya está en 12 puntos por debajo de 2015".

"Esto va a impactar en el segundo trimestre de este año y se verá que caerá la indigencia, pero luego se licuará por el efecto de la inflación. Se perderá el efecto", advirtió.

De este modo, de acuerdo con el IPyPP, es de esperar que "se profundice la tendencia hacia una mayor pobreza" siendo que las cifras de los primeros meses de 2019 arrojan una mayor caída de la economía que los registrados en la última mitad de 2018.