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EL MIEDO AL 2001, EN REVERSA HACIA K

La tribuna oficialista agita a los K el futbolero fantasma de la B  

Mar, 13/08/2019 - 9:07am
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Circula por las redes un audio con instrucciones que bajó el comando electoral para macristas con vistas a remontar el resultado del domingo: hablar todo lo posible de lo que hace bien su jefe y ni mencionar a CFK. Sería como un antídoto de la estrategia de la grieta que llevó a una resonante derrota y podría ser denominada la Patriada del Pro. El propio Mauricio Macri hizo caso omiso e insistió en descalificar al kirchnerismo asegurando que no goza de credibilidad en el mundo, luego de la negativa repercusión cambiaria y financiera tras la victoria de F-F en las PASO de la víspera. No dejan de ser fantasmas que se menean, como hacían los boquenses que alguna vez presidiera Macri con River. El contraargumento: a continuación del 18 de mayo en que Cristina anunció la fórmula con Alberto Fernández para Presidente y ella para vice, el mismo mercado protagonista de este lunes negro se abrió a una colocación masiva de títulos de la deuda más allá del 10 de diciembre de 2019. El martes 21 se adjudicaron US$300 millones en LETES (Letras de Tesorería) a una TNA del 6,21% y, el jueves 23, la Secretaría de Finanzas recibió oferta por $5.885 millones para los Bonos del Tesoro Nacional en pesos a Tasa Fija con vencimiento en noviembre de 2020 (BOTE 2020) a una TNA de 26,35%. Esta vez, como explica Miguel Boggiano, de Carta Financiera, la toma masiva de posición en portafolios previa a la elección en respaldo de Macri pudo haberse desarmado el día después.

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“Así no va, probemos con los otros”, podría distinguirse en una lectura del voto, de haber sido parlante, de la gran mayoría de los no alineados en uno u otro lado del curro político de la grieta.

El voto al final salió polarizado como querían Jaime Durán Barba - Marcos Peña: privó el espanto a la oferta superadora, pero el tiro salió por la culata.

Hasta que se conocieron en la noche del domingo 11/08 los contundentes guarismos de las PASO, ninguno de los que emitieron sufragio sabía en qué consiste la demanda de cambio que los contendientes en las urnas recibieron de un lado y de otro. 

Para Juntos por el Cambio, “sí se puede” remontar dentro de 70 días los casi 16 puntos que le sacó el binomio Fx2 y así lo aseguró, tras reconocer haber hecho una mala elección, y ratificó hoy (lunes 12/08) el Presidente Mauricio Macri, con el candidato a vice Miguel Pichetto y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal haciéndole coro.    

Tampoco prestaron atención al hartazgo manifestado por “los mercados” en la jornada hábil siguiente, con el dólar a $60, otros US$165 millones de las reservas perdidos, la tasa de Leliq a 74,8% y el riesgo-país arriba de los 1.400 puntos.

En principio, esta repercusión significa casi un epitafio al plan alivio financiado por el FMI con el desembolso completo de US$4.500 millones que permitió a la Administración Macri a usar en incentivos al consumo con fines electorales.

A modo de lectura, el mandatario extrapoló el impacto cambiario del que le propinaron las urnas para sentenciar que “el kirchnerismo no tiene credibilidad en el mundo”, cuando horas antes el candidato presidencial de F-F  había dado su propia interpretacíón: "Los mercados reaccionan mal cuando se dan cuenta de que los estafaron".

En consecuencia, él le recomendó al jefe de Estado “abocarse a dar tranquilidad, porque los mercados están muy intranquilos por él, porque advierten que el Gobierno los metió en un escenario en el que ahora no le puede dar respuesta. Es una tarea que tiene que asumir el Gobierno y resolverla", como señaló en una entrevista concedida esta mañana a Radio 10.

Sin embargo, su economista de confianza, Matías Kulfas, formuló declaraciones oficiosas a Radio Con Vos que intentan transmitir tranquilidad, al ratificar que "creemos firmemente en la voluntad de pago y en respetar los compromisos de la deuda externa", al tiempo que afirmó no estar de acuerdo con reinstalar el cepo cambiario para enfrentar el temblor en los mercados.

La gobernabilidad quita el sueño

Antes de irse a dormir, como instaba Macri a los militantes en la noche del domingo, al admitir una mala elección, a los operadores del mercado les quedó picando la incertidumbre de qué sucederá con la gobernabilidad, tras recibir preocupantes señales:

** CFK grabó un mensaje desde su casa de Río Gallegos en el que directamente se dirigió a su rival de la grieta para prevenirle que no repita la maniobra de la anterior experiencia de medio término, en la que Macri había festejado con baile incluido una victoria que días después se aclaró que había sido derrota;

** ni el Presidente ni la gobernadora se comunicaron con los claros vencedores en las PASO para felicitarlos; en nombre del gobierno sí lo hizo  vía WhatsApp el ministro del Interior, Rogelio Frigerio

** "tenemos la responsabilidad de gobernar hasta el 10 de diciembre. La oposición también tiene la responsabilidad de acompañar y garantizar la gobernabilidad", dijo el funcionario venido de las filas del PJ.

** Roberto Lavagna, el 3ro en discordia aunque muy alejado de un eventual balotaje, se ofreció para "contribuir a la recuperación con la noción de la estabilidad",

** el economista Javier Milei aconsejó a Fernández dar a conocer cuanto antes los nombres de su equipo económico para aventar las sospechas de los mercados de que podría estar escondiendo el cuchillo debajo del poncho.

En los 2 meses y 10 días que faltan hasta las generales de octubre, los vectores de la economía amenazan con arrasar el aguante popular. 

La devaluación pos PASO ha sido la más alta desde la salida del cepo al asumir Macri y la canasta básica empezará de inmediato a sentir los efectos del pass through, los trasladará a los hogares con las compras diarias y luego al IPC con que se mide el poder adquisitivo del salario, que se dará a conocer en setiembre, sin hablar del de octubre mismo.  
  
Si la diferencia del domingo se trasladara a octubre, el gobierno F-F que asumiría en diciembre encontraría un paquete de deudas a pagar del stock de unos US$9.000 millones de Leliqs que no haya sido renovado. 

En todo 2019, los vencimientos programados irían a otalizar US$ 56.745 millones (US$ 44.228 millones en bonos y US$ 12.517 millones en letras -Letes, Lebacs, Lecaps y Leliqs-) en tanto para 2020 el Tesoro Nacional tenía prevista una necesidad de financiamiento de más de US$ 20.000 millones.

La cuenta da que entre 2020 y 2023 vencerán US$ 131.096 millones, y sólo estará pendiente un desembolso del FMI de US$ 6.000 millones en 2020, pero a partir de 2021 deberán comenzar a cancelarse los US$ 57.000 millones del stand-by.

Ni las reservas actuales ni las que queden en diciembre son suficientes para cubrir urgencias, por lo que una de las alternativas que puso de relieve en Ámbito Financiero el ex viceministro de Economía del menemismo, Carlos Rodríguez, consiste en que la nueva Administración negocie un acuerdo de facilidades extendidas con el FMI (subrayó la voluntad de Alberto Fernández de hacerlo).

La perspectiva de que se instrumente algún canje de títulos, una especie de remake del plan Bonex, dirigido a los tenedores de plazos fijos y Letes, asoma cada vez con mayor nitidez. Rodríguez asegura inclusive preferirlo antes que el peso recaiga en los jubilados y la población en general. 

La espada de Damocles que se incuba sobre la Casa Rosada, o el Banco Central, es que hay “una base monetaria entera en Leliq, y las Leliq tienen una madurez de una semana, así que es cuestión de esperar ese tiempo. Si doblás la base monetaria en una semana, eso va ser hiperinflación”, alerta el académico de UCEMA.

A la encerrona dólar-tasas-tarifas, gran parte de la ciudadanía acaba de votarle en contra y no ameritaría en consecuencia darle vueltas sobre lo mismo.

El juego de potencialidades para armar que tiene por delante Argentina en materia de desarrollo sería:

** un complejo agroindustrial de vanguardia en el mundo, 
** una de las mayores reservas en gas y petróleo no convencional del mundo sólo explotada en el 5% de la superficie de Vaca Muerta, con la presencia clave de Miguel Galuccio como operador in situ en el megayacimiento y 
** explotación de litio,
** un cuello de botella por obras de infraestructura y transporte pendientes,
** una industria del conocimiento apenas en formación que ya exporta por US$8.000 millones.

El común denominador de estas activaciones es la inversión externa, que en 4 años de gestión la Administración Macri apenas logró ser atraída, casi en exclusivo, a Vaca Muerta.

Hay casi el equivalente a un producto bruto interno que residentes argentinos poseen en dólares y se reparte en números redondos:

** US$200 mil millones en carteras de depósitos e inversiones en el exterior,
** US$200 mil millones en cajas de seguridad de bancos, y
** US$ 100 mil millones en el colchón.

De esta masa de capitales que emergió de la economía nacional, unos US$100 mil millones habían sido blanqueados hace 2 años y medio y alrededor de US$90 mil millones volvieron a emigrar.

Habría formas de interesarlos creativamente con atractivas rentas y condiciones para que sean invertidos en los activos estelares enumerados dentro de nuestras fronteras, inclusive con ofrecimientos de canjes, que además de arrimar recursos abrirían el camino a capitales extranjeros, en un marco de estabilidad y confianza.

La inversión bruta externa es una asignatura pendiente que aguarda en un nivel cercano a los 15 puntos del PBI, cuando cualquier país de la región se encuentra por encima del 20%. 

Asimismo, actualmente el Merval en dólares se encuentra un 50% abajo si se lo compara con los niveles que tenía en enero de 2018, lo cual da un margen de ascenso si, despejada la incertidumbre electoral, la economía hace algo de pie.

Por lo demás, las devaluaciones  y la recesión han aplacado la demanda de divisas para pagar importaciones, deuda, turismo, remesas de regalías y dividendos y fuga de capitales.