Importante paso para la reestructuración de los minimercados DIA

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EVITAR EL CONCURSO

Importante paso para la reestructuración de los minimercados DIA

Vie, 08/03/2019 - 09:13
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Por Urgente24

En España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha admitido a trámite la solicitud de autorización de la opa (Oferta Pública de Adquisición) presentada por L1R Invest1 Holdings S.À R.L (Inversor del grupo LetterOne) sobre la cadena de supermercados DIA (Distribuidora Internacional de Alimentación). LetterOne pidió el jueves 21/02 formalmente la autorización de la CNMV, un precio de 0,67 euro por acción. En un comunicado, la CNMV ha recordado que esta admisión a trámite no supone pronunciamiento sobre la resolución relativa a la autorización. Y ocurre 1 después de que DIA haya aceptado reducir en 18% el número de trabajadores afectados.

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El Consejo de Administración de Dia y LetterOne, el primer accionista de la compañía con un 29% del capital, negocian contrarreloj un acuerdo para evitar que la empresa entre en concurso de acreedores. Según confirman fuentes próximas a la negociación, las dos partes han mantenido en los últimos días varias reuniones para tratar de acercar posturas, que permitan llevar a cabo un reequilibrio patrimonial que garantice la viabilidad del grupo.

La negociación la lideran por parte de la compañía el presidente, Richard Golding, y el CEO, Borja de la Cierva; mientras que por parte de LetterOne ha acudido la mano derecha del magnate ruso-israelí Mikjail Fridman y responsable de L1 Retail, Stephen DuCharme.

A la vez, la CNMV ya ha comenzado a trabajar en la opa que presentó Letterone, el fondo presidido por Fridman, sobre DIA a 0,67 euros por acción. 

El aval que cubre el importe por el 71% del capital al que se dirige –el restante 29% está en poder de Letterone– ya quedó depositado esta semana. El organismo supervisor que preside Sebastián Albella cuenta ahora con un plazo teórico de 20 días hábiles para dar su visto bueno a la opa, si bien el periodo de aprobación en la práctica es superior, pues el plazo se reinicia cada vez que la CNMV solicita más información al oferente. 

La eficacia de la opa está condicionada a que al menos el 35% del capital acepte la oferta y a que no se ejecute ninguna ampliación de capital.

Entretanto, el Consejo de Administración sigue con su hoja de ruta, que pivota sobre una ampliación de capital por 600 millones de euros y que tratará de aprobar en junta el 20/03. 

El cronograma es complicado, con la Junta de Accionistas por un lado, la aprobación de la opa, el vencimiento del tubo de oxígeno inyectado el 31/12/2018 por cerca de 900 millones de euros.

LetterOne ha propuesto inyectar de forma inmediata 500 millones de euros mediante un préstamo participativo, que recuperaría después de la ampliación de capital, pero condicionado siempre a que la opa que ha lanzado sobre la empresa a 0,67 euros por acción concluya con éxito y tome el control del grupo.

La respuesta del Consejo de Administración, por el momento, es que esa operación no permite cumplir con los compromisos financieros con los acreedores, al no garantizar que el reequilibrio patrimonial se vaya a producir a tiempo, por lo que la cúpula insiste en que se apruebe la ampliación que plantea de 600 millones o se conceda antes el préstamo, que contabilizaría como fondos propios.

En caso de que la propuesta del Consejo resultara derrotada, Fridman tendría el camino expedito para hacerse con la compañía. 

Si llega a un acuerdo con los bancos acreedores –Santander, BBVA, Sóciété Générale y Barclays son los líderes de las negociaciones, aunque hay otras 8 entidades en el sindicato–, el nuevo dueño garantizaría una ampliación de capital de 500 millones de euros.

Fridman exige no sólo hacerse del control de la compañía. También 

** que no se reduzca el principal de la deuda conforme a esos fondos ni por la venta de Max Descuento o Clarel, 

** que se amplíen las líneas de financiación al menos hasta marzo de 2023, 

** inyectar liquidez adicional a través de líneas de confirming o factoring (esencialmente, créditos para pagar a proveedores) adicionales, comprometidas y con carácter disponible por 5 años, 

** que no existan compromisos de apalancamiento (3,5 veces de deuda neta sobre ebitda), 

** que los costes de financiación no suban y 

** que renuncien a la cláusula que los bancos pueden invocar de devolución de los créditos en caso de cambio de control. 

Pregunta a Stephen DuCharme, de Laura de la Quintana y Javier Romera, de elEconomista madrileño:

"(...) -¿Tiene alguna estimación de cuántos accionistas votarán en contra de la ampliación de DIA?

-Al menos el 29%, eso es seguro. El feed-back que estamos recibiendo de los accionistas es que ellos entienden nuestra posición, comprenden también la opción que nosotros proponemos a pesar del ruido que existe alrededor de todo el proceso. La opa sólo está condicionada a tres puntos: la aprobación de las autoridades de competencia, que no se apruebe el aumento de capital que propone DIA y que sea respaldada por, al menos, el 65,51% de los accionistas. La discusión con los bancos no tiene nada que ver con la opa. La situación de solvencia o insolvencia tampoco, etc. Los accionistas saben que si se cumplen estas tres condiciones ellos recibirán 67 céntimos por acción.

La otra cuestión que está cada vez más clara para los accionistas es que si comparan las dos ampliaciones de capital propuestas deben plantearse cómo de reales son, qué cantidad de lo recaudado en esta operación irá a parar a las cuentas de la compañía y cuánto a los bancos.

-¿Qué condiciones ocultas cree que DIA ha comprometido con Morgan Stanley para asegurar la operación?

-No lo sabemos porque el acuerdo no es público.

(...)

-¿El apoyo que dice tener de los inversores vendrá principalmente de extranjeros?

-No necesariamente. (...) El problema de DIA es que sólo tiene un gran accionista (LetterOne). Antes sí estaba, por ejemplo, Baillie&Gifford con un 10%, y otros muchos grandes accionistas con participaciones del 5%, o inversores a largo plazo, pero todos han desaparecido. Es, de hecho, bastante difícil recabar ese apoyo porque el accionariado cambia constantemente.

-El hecho de que la compañía haya mencionado que podría acabar en una dilución ha sido duramente criticada por ustedes. ¿Por qué consideran que es una amenaza que no está justificada? (N. de la R.: La dilución de capitales es una herramienta útil que se utiliza en situaciones de insolvencia de sociedades, si una refinanciación de deuda no ha producido el efecto deseado. Con esta herramienta, lo que se pretende es transformar parte de la deuda en acciones).

-Creo que utilizar términos como quiebra, concurso de acreedores o insolvencia no ayuda demasiado a la propia compañía. Probablemente tampoco sea demasiado responsable hacer esto. Tampoco creo que sea bueno desde un punto de vista psicológico para la compañía. Es incluso irónico porque, de hecho, al decir esto lo que generan es inseguridad entre los accionistas lo que podría llevarles a optar por la certidumbre que ofrecemos nosotros de pagar 0,67 euros por acción; tampoco creo que sea positivo ni para los empleados, ni para los proveedores y no sé por qué lo han hecho. La compañía sigue cotizando en el mercado, la gente sigue yendo a las tiendas, pero los proveedores están nerviosos. Nosotros mismos hemos ido a decir a los proveedores que por favor apoyen a DIA. Vamos a ser claros.

Tener un patrimonio negativo es una cuestión contable; existe un proceso muy claro de cómo solventarlo, es verdad que la gente está nerviosa, pero tampoco es la primera compañía en España con fondos propios negativos. El Consejo decidió comunicar que los fondos propios eran negativos a finales del año pasado, fue su decisión porque podrían haber esperado, pero consideraron que era mejor declararlo en diciembre. Esto hizo que empezara a contar entonces un plazo de dos meses para convocar la Junta de Accionistas, que podrían haberlo hecho en hasta ocho semanas después de la convocatoria, pero optaron por hacerlo con mayor rapidez en seis semanas. ¿Qué pasará si la ampliación de capital (ninguna de ellas) es aprobada en junta? Se abre un nuevo periodo de dos meses en los que el Consejo debe decidir cómo solventar esta situación y encontrar una solución. (...)".