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RELACIÓN DIFÍCIL: LA IGLESIA Y EL ESTADO

The Family: la organización secreta que, en nombre de Jesús, controla hilos de la política internacional

Sab, 24/08/2019 - 8:46pm
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Cuantas veces nos preguntamos ¿qué hay detrás del poder político, de sus bases ideológicas y del sistema organizado y exclusivo que parecen tener? Pero imaginemos que si todos los sistemas políticos y gobiernos tienen algún detrás de escena, ¿cuál debe ser el de Washington DC, el escenario de la política norteamericana, el centro de toma de decisiones más importante del mundo, teniendo en cuenta que es la mayor potencia a nivel global? Todos sacan sus conclusiones y sus suposiciones pero casi nadie, o muy pocos, en nuestra vida diaria relacionamos política con religión. Si bien todos o la mayoría de los mandatarios creen en algo trascendental, llámese Jesús, Jheová o Alá, nunca imaginamos que detrás de la democracia se encuentre Jesús. Esto es, entre muchas otras cosas, lo que presenta la serie de Netflix, The Family: un grupo de personas poderosas que no solo manejan los hilos de Washinton DC, sino que de la política a nivel internacional, todo en el nombre de Dios.

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La relación entre la Iglesia y el Estado... que cosa difícil de definir. En muchas partes del mundo, como en Argentina, la ciudadanía lucha por la separación entre ambas entidades, pero en otros lugares como en Brasil, por ejemplo, la población sabe que el presidente Jair Bolsonaro es un fiel seguidor del evangelismo, así lo demostró en sus discursos de campaña y lo sigue haciendo ahora que es presidente. Pero al fin y al cabo lo terminamos viendo como algo normal porque: ¿Qué tiene de malo que un presidente sea devoto a una religión? El problema llega cuando la relación con la fé va más allá y pasa a ser la que controla las decisiones políticas del país en cuestión.

Esto es lo que viene a reflejar el documental de Netflix, The Family, basado por supuesto en los hechos y acontecimientos de Washington DC, el escenario político estadounidense por donde pasan casi todas las decisiones que son un punto de quiebre para la comunidad internacional. 

The Family llegó a Netflix el pasado 09/08, sin embargo captó tanto la atención de los usuarios, de analistas y mismo de los políticos estadounidense que todavía sigue siendo noticia alrededor del mundo. La película en tan solo 5 capítulos desenreda una trama que pone en evidencia los verdaderos valores y personajes más importantes que hay detrás de bambalinas en Estados Unidos, esos que no vemos pero que están encarnados en un grupo: The Fellowship. Con entrevistas a los protagonistas, imagenes de ficción y fotografías a los documentos, se realiza una reconstrucción más que clara y sorprendente de la investigación y dos libros de Jeff Sharlet.

La organización se llama: The Fellowship o The Family. La misma fue fundada en 1935 por un inmigrante de Noruega llamado Abraham Vereide y el objetivo principal era llevar la religión a la política y que quienes sean líderes, ya sean presidentes, congresistas o vicepresidentes sean "los elegidos por Jesús", es decir que aquellos que están en el poder nunca pueden ser los incorrectos porque Dios los eligió para ocupar ese puesto y así poder traer a Dios al mundo.

La historia comienza con el relato del propio Jeff, quien comenzó a investigar esta comunidad y para eso vivió durante un largo tiempo en una mansión llamada Cedras, en la ciudad de Arlinton, Virginia. En ese casón no solo se encontraba su grupo, todos jovenes que tenían de 20 a 30 años y que estaban conectados a través de Dios: The Family (La Familia en inglés). Sus actividades se basaban en cocinar, cantar y rezar por supuesto, siempre alabando al Señor. 

Pero lo más interesante es el sentido de pertenencia que ese grupo creaba: cada uno de los miembros dedicaban su vida a La Familia. Es por eso que a comienzo del primer capítulo a Jeff le preguntan si tiene pareja, padres, una carrera: todas esas cosas eran las que iba a abandonar al entrar al grupo. Esto se ve reflejado cuando uno de los miembros se entera que su novia fue abusada sexualmente y decide irse, ya que los demás miembros lo acusan de traidor y lo comparan con el diablo.

Políticos y líderes mundiales entraban y salían de la gran mansión a diario y cuando Jeff preguntaba, se lo desestimaba, simplemente porque todo era secreto. No es hasta el final del primer capítulo que el mismo se entera de lo que había detrás.

Aunque es no era la única mansión del grupo, también en pleno Washinton DC se encontraba el "C Street Center (Centro de la Calle C), la que estaba registra como una organización sin fines de lucro operada por The Fellowship y donde congresistas de los dos partidos (demócratas y republicanos) se reunirían para rezar y pedir que Dios los acompañe en "este duro trabajo que tenemos". Sin embargo, cuando comenzaron las investigaciones alrededor de la organización se descubrió que la propiedad no pagaba los impuestos correspondientes.

Una de las cosas que más sorprendió fue el papel que tiene la religión en este grupo, está por encima de los partidos políticos y del cargo político. Es así que muchos congresistas aseguran que "el desayuno de los miércoles" o "las cenas de los jueves" eran el mejor momento de la semana. 

Es así donde aparece el gran personaje, el que realmente estaba detrás de reuniones en el Congreso, o entre líderes globales: Doug Coe, el jefe de la Comunidad que nació en Oregon y poco a poco fue escalando hasta ser el hombre más poderoso del mundo. Es tan así que en el año 2005 fue nombrado por la revista Time, como uno de los evangélicos más influyentes del siglo. El mismo fue el que más impulso la idea de mantener The Fellowship en secreto. "Cuanto más secreta sea tu organización, la mayor influencia tendrá", asegura Coe. 

El mismo se presentaba como amigo de Cristo, entonces a medida que pasan los capítulos nos enteramos como este hombre no solo está detrás de una secta sino que también es quien organiza el "National Prayer Breakfast": el mismo es un evento anual que usualmente se realiza el primer jueves de Febrero y mientras todos los políticos de Estados Unidos y de otras partes del mundo se reúnen a escuchar discursos del presidente y pasan por una serie de reuniones entre cenas, almuerzos y encuentros secretos y extraoficiales. Según explica el documental: "si fuiste invitado, sos alguien". 

Pero también este evento era escenario para rezar y para conectarse entre todos, sin importar si eran demócratas, republicanos, un dictador o el mayor enemigo de Estados Unidos. Lo más sorprendente y hasta alarmante era que en los testimonios, todos ven como algo normal que, por ejemplo, una espía rusa, Marina Butina, haya atendido al evento, ya que es una persona más que puede conectarse a través de la oración.

Esto nos lleva a otro de los capítulos en el cuál sacan una radiografía de como eran los movimientos a través de la comunidad internacional. The Fellowship tenía conexiones en todo el mundo, Uganda, Argentina, Uruguay, Rusia, entre otros. El objetivo principal era llevar a Jesús a las distintas partes del mundo, su idea de Jesús, y claro utilizarlo para llegar a acuerdos diplomáticos que luego marcarían la historia, como por ejemplo lo fue el acuerdo entre Egipto e Israel que se firmó en 1979 bajo la inspección de Jimmy Carter, y la organización secreta de Coe.

Pero como también explican las escenas del dcoumental, The Fellowship llevaba adelante lo que denominaron en los docuemntos oficiales como "La ofensiva Espiritual Mundial", es así que con ese objetivo alcanzaron conversaciones con personas como el dictador de Uganda, o de Libia, Muammar Gadafi. 

"A Doug le parecía importante conectarse con personas con problemas.Cuanto más desviado, mejor", explican en el documental justificando las reuniones y apoyo que entregaban desde Estados Unidos. Por ejemplo al dictador de Uganda quien se auto nombró el "Hilter negro" porque fue el culpable del genocidio homosexual en el país, ya que creía que estaban enfermos y necesitaban corrección. Si bien Coe y otros miembros de The Family no se identificaban con ideas faccistas, si creían que estas personas eran las más indicadas para encontrarse con Dios y lograr cambiar al líder Hilter por El Padre.

Sin embargo, es importante destacar que significan estos comportamientos para la sociedad norteamericana, teniendo en cuenta que estos líderes que tanto hablan de los "padres fundadores" y protegen la Constitución de Estados Unidos, son los mismos que después atentan de alguna forma contra los valores de la democracia, como la transparencia y la elección porque según dice la Constitución al presidente y al líder lo elige el pueblo, no Dios.

Según explican en la serie, la idea de cristianismo que la organización tiene es de élite, es decir que Dios solamente se preocupa por aquellos que pueden llegar a ser líderes, no los que no tienen oportunidades. Y a su vez interpretan a Jesús como este hombre fuerte y líder que busca tu éxito, no tu bondad ni entrega al prójimo, como cree el catolicismo.