Cuando el cielo derrama estrellas

Cuando el cielo derrama estrellas

La lluvia de Perseidas, o Lágrimas de San Lorenzo, llega cada año a mediados de agosto, y es la lluvia de estrellas más famosas del año. Según el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), en 2019 las noches del 11 al 12 y del 12 al 13 de agosto se vieron en su máximo esplendor: 100 meteoros por hora, aunque la Luna ya casi dejó su fase llena, reduciendo el número visible de meteoros. El fenómeno es un reguero de polvo, gases y escombros que arroja al espacio el cometa Swift-Tuttle.

Perseidas: Las lágrimas de San Lorenzo
 

Perseidas 2018 - Cámara del Cielo: Ver a partir de los 27 minutos cómo se empieza a poblar el cielo. A los 55 minutos ya comienza a retrocer el fenómeno estelar.
 

 

Las perseidas son también conocidas en los países de tradición católica como "Lágrimas de San Lorenzo",​ 1 de los 7 diáconos regionarios de Roma, ciudad donde fue martirizado en una parrilla el 10/08/258 d.C. Y en la Edad Media y el Renacimiento, las Perseidas tenían lugar la noche en que se recordaba al santo. Pero el registro más antiguo es del año 36 d. C., en los anales históricos chinos que citan un pico de meteoros en esas fechas. Foto: Perseidas sobreChina - Xiang Zhan (Beijing Planetarium)
No fue hasta 1835 cuando el astrónomo belga Adolphe Quetelet demostró que se produce una lluvia de meteoros, de forma cíclica en agosto, con su radiante en Perseo. La actividad de las Perseidas no es un fenómeno regular. Puede ocurrir que en unos pocos minutos se vean atravesar el cielo varios meteoros y en media hora ninguno. Foto: una perseida atraviesa el cielo junto a la Vía Láctea sobre el municipio cántabro de San Miguel de Aguayo. Foto Pedro Puente Hoyos
El croquis explica la diferencia entre la órbita de la Tierra y la del meteoro origen de las Perseidas.
Si bien se perciben como estrellas fugaces, son partículas de polvo del tamaño de un grano de arena que dejan los cometas alrededor del sol. El efecto luminoso se produce cuando estos granitos atraviesan la atmósfera terrestre, atraídas por nuestro planeta, y se volatiliza, a unos 210.000 kilómetros por hora. El período completo de actividad es largo: entre el 16/07 al 24/08. Su máximo es entre el 11/08 y el 13/08. Foto: Lluvia de Perseidas - Fred Bruenjes
Es la 3ra. lluvia del año (después de las cuadrántidas y las gemínidas), aunque las perséidas son las más populares por ser visibles desde el Hemisferio Norte durante el verano (y el sistema cultural lo impone el Hemisferio Norte). Una estrella fugaz se divisa en el cielo en Grandas de Salime (Asturias). Paul Hanna / REUTERS
Los modelos estándar dicen que la actividad de las Perseidas en condiciones perfectas se sitúa sobre los 100/150 meteoros cada hora, pero luego la realidad es distinta: esta cantidad varía en función de la hora, del lugar, de lo oscuro que se encuentre el este y/o de la agudeza visual del observador. Perseidas de verano: Rick Scott & Joe Orman
Durante todas las lluvias de estrellas, amateurs de la astronomía realizan conteos de los meteoros, popularmente conocidos como estrellas fugaces, y las envían a la Organización Internacional de Meteoros para calcular las tasas de actividad de dichas lluvias: es la ciencia ciudadana, que sirven para hacer estimaciones científicas futuras de la abundancia de las estrellas fugaces. Una estrella fugaz surca el cielo sobre Somoskoujfalu (Hungría). Peter Komka
Mapa estelar. A pesar de que deben su nombre a la constelación de Perseo, las Perseidas poco tienen que ver con ella. El origen de las Perseidas es el cometa 109P/Swift-Tuttle, descubierto por Lewis Swift y Horace Parnell Tuttle el 19/07/1862, y que tiene un diámetro de 26 kilómetros con una órbita alrededor del Sol cada 135 años.
La lluvia de estrellas ocurre cuando un cometa pasa por el interior del Sistema Solar: la interacción con el viento solar hace que su superficie se active. Los gases y materiales de la superficie del cometa salen despedidos al espacio, y pasan a orbitar al Sol en órbitas similares a las de su cometa de origen, formándose una corriente o anillo de partículas, denominado "enjambre de meteoros". La órbita terrestre cruza algunos enjambres de cometas de periodo corto, produciendo lluvias de meteoros anuales.