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DR. WAYNE JONAS

Estos alimentos te ayudan a luchar contra el dolor crónico

Vie, 08/03/2019 - 2:47pm
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Por Urgente24

Más de 100 millones de estadounidenses adultos padecen dolor crónico. Algunas de las condiciones que lo provocan son la artritis, la endometriosis, el dolor de espalda, las migrañas, la fibromialgia. En algunos casos, la causa es clara. En otros, no tanto. "Si perdés una pierna o un brazo, podés sentir dolor donde solía estar. La parte del cuerpo ya no está, pero el dolor aún existe en el cerebro. Por decirlo de otra manera, si tu cerebro tuviese un botón del 'dolor', estaría encendido aún cuando nadie lo presiona", explica el Dr. Wayne Jones.

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Existen alimentos y bebidas que ayudan a bajar la inflamación, y por lo tanto pueden reducir los dolores crónicos y mejorar el estado de ánimo, apunta Wayne Jonas en la revista Psychology Today. Asimismo, hay ciertos alimentos y bebidas que conviene evitar para reducirlos. 

Jonas es médico y profesor de la Universidad de Georgetown, coronel retirado de los Cuerpos Médicos del Ejército de Estados Unidos, y exdirector de la Oficina de Medicina Alternativa de los Institutos Nacionales de Salud. En enero de 2019, publicó una "Guía de nutrición para dolores crónicos´: Lo que comemos puede hacer la diferencia", con apoyo de la Fundación Samueli. Allí revela, en base a sus investigación, qué conviene comer y qué conviene evitar si padecemos dolores crónicos.

"Dolor crónico es el término médico para el dolor que dura más de 3 meses. La palabra 'crónico' significa 'de larga duración'", explica la Guía de Jonas. Una sensación desagrdable -puede ser un pinchazo, un hormigueo, una picadura, ardor o molestia-, que puede ser producto de una lesión o infección pero que se prolonga durante meses o incluso años. En algunos casos, la causa es clara, como artritis o cáncer. En otros, no lo es.

Según estimaciones, más de 100 millones de estadounidenses adultos tienen dolores crónicos. Algunas de las condiciones que lo provocan son la artritis, endometriosis, dolor de espalda, migrañas, fibromialgia.

"Sentís dolor cuando te rompés una pierna, te quemás la mano o atravesas una cirugía. Los doctores lo llaman 'dolor agudo' porque sucede inmediatamente y se va con el tiempo y el tratamiento. A medida que tu cirugía o el punto de tu cirugía cicatriza, sentís cada ves menos dolor. El dolor crónico es diferente. Continúa después de que el lugar de tu lastimadura o cirugía cicatrizó. Esto es a veces porque tenés una condición de larga duración en el área donde te lastimaste u operaste, tal como artritis en una articulación del hombro que se lastimó. También puede acontecer cuando tu cerebro continúa recibiendo mensajes de dolor de parte de los nervios. Por ejemplo, si perdés una pierna o un brazo, podés sentir dolor donde solía estar. La parte del cuerpo ya no está, pero el dolor aún existe en el cerebro. Por decirlo de otra manera, si tu cerebro tuviese un botón del 'dolor', estaría encendido aún cuando nadie lo presiona", explica la Guía.

Durante gran parte de la historia humana, escribieron Tara Thiagarajan y Jennifer J. Newson en la revista Psychology Today, la medicina creía que el dolor era algo exclusivamente físico. En los '50 recién comenzó a concebirse el dolor como una percepción en lugar de una respuesta física. El que dio el gran paso fue el investigador William K. Livingstone, quien en su libro 'Dolor y sufrimiento', define al dolor como algo tanto físico como psicológico.

"La mente y el cuerpo trabajan juntos y no se pueden separar. La forma en que la mente controla los pensamientos y las actitudes afecta la manera en que el cuerpo controla el dolor", explica la enciclopedia online MedilinePlus.gov. El misterio sobre la relación entre el cuerpo y la mente -entre el alma y la materia- es quizás la pregunta más acuciante de la historia de la humanidad.

Lo que sabemos es que la relación existe. Y así como una contractura terrible puede pasarse tras una sesión de risas compartidas con amigos amados (lo que pasa en el alma tiene consecuencias en lo físico), de igual manera podemos intentar el camino inverso: cambiar algún hábito que tenga que ver con el cuerpo, esperando que el dolor ceda. Uno de ellos es la alimentación.

Según Jonas, estos son los alimentos a ELEGIR para reducir el dolor crónico:

> Frijoles: Pueden ser negros, rojos, blancos o garbanzos

Frijoles. /UpDateMexico.com
> Nueces, almendras, pecanas, maníes
> Semillas: Pueden ser de girasol, de zapallo
> Legumbres: Arvejas, soja, lentejas, habas y otras
> Frutas: Frutos del bosque, granadas, cerezas. Las frutas de colores oscuros son especialmente buenas para prevenir la inflamación. Sin embargo, alerta Jonas, evitar beber las frutas en jugo: estos contienen mucha azúcar, la que empeora las inflamaciones

Frutos del bosque. /LaEspañolaAceites.com
> Verduras: Pimientos (amarillos, naranjas o rojos), tomates, espinaca, acelga, col rizada, lechuga romana, rúcula, hojas verdes (especialmente las que son de color verde oscuro). Repollo (violeta o verde), cebolla, ajo, brócoli, repollo de Bruselas, coliflor, rábanos, pepinos, chauchas, cebolla de verdeo
> Aceite de oliva

Aceite de oliva. /TheStatesman.com
> Pescado: Elegir pescado fresco, no de criadero, explica Jonas, ya que estos últimos suelen tener muchos antibióticos. Salmón, arenque, anchoas, sardinas. También puede utilizarse los que vienen en lata.
> Lácteos: Quesos (naturales, no procesados), huevo y yogur (chequear en la etiqueta que no contenga demasiado azúcar), leche descremada o baja en grasas.
> Hierbas y especias: Canela, jengibre, cúrcuma, ajo, romero, pimienta de cayena, pimienta negra.
> Té: Negro, blanco, verde, de hierbas.
> Chocolate: Elegir los amargos, con 70% de cacao o más.

Chocolate. /Foto:As.com
> Vino en cantidades moderadas (1/2 copa por día para las mujeres; 1 o 2 para los hombres).

Estos son, según Jonas, los alimentos que conviene EVITAR:

> Carnes rojas
> Embutidos

> Manteca, margarina, aceites de maíz, girasol y cártamo
> Pan blanco
> Arroz blanco o instantáneo, cereales de maíz, avena instantánea, rellenos envasados
> Alimentos que contengan jarabe de maíz de alto contenido de fructosa
> Gaseosas, incluida la dietética, jugos de fruta y otras bebidas con azúcares agregados, bebidas energizantes, bebidas basadas en té o café con saborizantes
> Dulces, especialmente los procesados.