Mindfulness e imagen corporal: Para que nos guste el propio cuerpo, hay que aprender a percibirlo

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Mindfulness e imagen corporal: Para que nos guste el propio cuerpo, hay que aprender a percibirlo

Lun, 08/04/2019 - 11:15am
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Por Urgente24

Una investigación encontró que la imagen corporal de un grupo de estudiantes que tomaba clases de yoga iba mejorando con su practica. Esto sucedía al mismo ritmo que aumentaba su mindfulness o estado de atención plena. Para amar el propio cuerpo, hay que tomar consciencia de él, poder registrar sus signos, aprender a apreciar sus funciones y características únicas. Para gustarse, la respuesta no está en el espejo, sino en mirar hacia adentro.

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Un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Estatal de Washington, publicado en la revista científica Body Image, afirma que la practica regular de yoga puede mejorar la apreciación corporal de una persona. 

La imagen corporal es una representación mental que nos creamos de nosotros mismos, que puede estar alejada de cómo nos perciben otros. La imagen corporal está sujeta a todo tipo de distorsiones basadas en experiencias de la infancia, actitudes de nuestros padres, vaivenes emocionales y anímicos, entre otros factores, explica la revista Psychology Today. Una imagen corporal distorsionada puede ser la causa de muchos transtornos alimenticios, ansiedad y hasta depresión. 

Lo que es interesante del estudio es que los investigadores encontraron que el grado de apreciación del propio cuerpo de los participantes mejoraba al mismo ritmo que su mindfulness o estado de atención plena. Es decir, cuanto más tomaban consciencia de su propio cuerpo, más apreciaban sus funciones y características únicas.

Para el estudio reclutaron a 376 estudiantes de la universidad inscritos en una clase de yoga de 16 semanas, y les pidieron que mientras durara el curso, calificaran ítems relacionados con el mindfulness y la apreciación corporal. 

El nivel de mindfulness fue medido por 2 métodos diferentes: por un lado, mediante el cuestionario de las 5 facetas del mindfulness. Esta escala, desarrollada por investigadores de la Universidad de Kentucky, pide a los participantes ranquear a qué grado los identifican una serie de sentencias, tales como "cuando camino, tomo consciencia a propósito de las sensaciones de mi cuerpo en movimiento" o "soy bueno en encontrar las palabras para describir mis sentimientos." 

Asimismo, utilizaron 6 preguntas de la escala de estado de mindfulness para la actividad física. A los participantes se les pidió que pensaran sobre las sensaciones que habían sentido durante su última clase de yoga. Las preguntas, tales como "tenía consciencia de cómo se sentía mi cuerpo", eran ranqueadas en una escala de 5 puntos, desde "para nada" hasta "mucho". 

La percepción de la imagen corporal fue medida mediante una escala de 13 ítems con los que debían acordar o no, que medían el grado de aceptación de su cuerpo y contenía preguntas tales como "Respeto mi cuerpo", "Estoy atento a las necesidades de mi cuerpo", "No concentro demasiada energía en preocuparme por la forma de mi cuerpo y mi peso."

"Lamentablemente, las experiencias de la imagen corporal negativa son extremadamente comunes, al punto que algunos académicos lo consideran una experiencia 'normal' para las mujeres en la sociedad occidental", dijo Jenny Todd, autora líder de un estudio previo que relacionaba imagen corporal con mindfulness, según el portal Bustle. "Nuestra investigación encontró una asociación entre la consciencia de los signos corporales internos y la medida de la imagen corporal. Esto podría implicar que la promoción de una imagen corporal poositiva (se puede desarrollar) modificando la consciencia interoceptiva a través de practicas basadas en el mindfulness."

"El mindfulness puede ayudar a mejorar la imagen corporal. Nos puede recordar saborear el aquí y ahora (y dejar de perseguir la delgadez). Para desintonizar el ruido de las revistas de mujeres y otros medios que no nos ayudan - y volver hacia nosotros mismos. Saborear nuestra comida y los momentos pequeños. Observar nuestros cuerpos, pensamientos y sentimientos sin juzgarlos", escribió Margarita Tartakovsky del portal PsychCentral.