Relatos desde el borde de la muerte que potencian la vida

Leído

ALGO MÁS GRANDE

Relatos desde el borde de la muerte que potencian la vida

Jue, 28/03/2019 - 11:29am
Enviado en:
0 comentarios
Por Urgente24

Tener la capacidad de darnos cuenta de que somos parte de algo más grande es la clave para que los obstáculos que más nos asustan parezcan triviales. Muchas de las personas que estuvieron al borde de la muerte, relatan nítidamente la sensación de pertenecer a algo que los trasciende, antes de que algo los empuje de vuelta hacia sus cuerpos. Sus relatos tienen algo que enseñarnos.

Contenido

Como capellán de un hospital, David Harrison escuchó los relatos de muchas personas que estuvieron al borde de la muerte. En el diario The Guardian, publicó un artículo describiendo lo que aprendió en ese tiempo. Para la mayoría de las personas, la cercanía con la muerte desata experiencias profundamente espirituales, indistintamente de si se trata de personas religiosas o no.

"Una de las características de mi trabajo como capellán de hospital es que las personas que están muy enfermas, y aquellas que se acercan a su muerte, me cuentan estas experiencias espirituales. Son muy reales, ha menudo vívidas e intensas, y las puede tener cualquiera. Puede haber deleite y alegría, luz y la sensación de ser amado, o puede haber amenaza, oscuridad y profunda malevolencia. La gente puede describirlas como un atisbo del cielo (o del infierno); otros pueden sentirse conectados con algo más grande que ellos. Pueden usar la palabra 'trascendente' (no es exclusivamente una palabra religiosa) o referirse a Dios. Pueden tener sensaciones de que algo los sostiene, de una presencia, de un calor que los inunda, a menudo acompañado por una sensación de paz", escribió Harrison.

Muchas personas le relataron haber visto a un ser querido fallecido o ángeles, o una visión de un lugar celestial, del que no quisieran volver; excepto que algo los empuja de vuelta a sus cuerpos. Una música hermosa que nunca habían escuchado antes, una luz al final de un largo túnel.

"A mi derecha podía ver una luz hermosa y me dirigía hacia ella. Pero luego me sentí atraído de vuelta a mi cuerpo y acto seguido, me desperté en terapia intensiva. Casi me sentí enojado de ser traído de vuelta", le relató uno de los pacientes, llamado Harry. El capellán apunta que Harry había tenido la experiencia de salir de su cuerpo.

Si bien a aquellos de nosotros que no hemos atravesado experiencias similares nos puede resultar difícil de imaginar sentir algo así, es posible extrapolar estas experiencias a cualquiera de nosotros y sacar una lección de ellas. Muchas personas, con la cercanía a la muerte, toman consciencia de ser parte de algo que los trasciende. Recordar esto es esencial cuando atravesamos momentos difíciles o angustiantes. Si en esos momentos, tenemos la capacidad de "salir" de nosotros mismos y reconocer que somos parte de algo más grande, todo cobra otro sentido y perspectiva.

"Todos conocemos ese sentimiento que hace que se nos caiga la mandíbula y nos envía escalofríos por la espalda, suscitado por esos momentos que nos quitan la respiración, en los que nos sentimos increíblemente pequeños en relación a algo magníficamente increíble", escribió Christopher Bergland de la revista Psychology Today. Se refiere a esas experiencias en las que tomamos consciencia de que somos parte de algo más grande.

En un estudio que está cerca de ser publicado, Mark Seery de la Universidad de Buffalo y sus colegas de la Universidad de Essex, en Gran Bretaña, arrojan que tener la capacidad de tomar distancia y darnos cuenta de que somos parte de algo más grande es la clave para que los obstáculos que nos asustan se conviertan en desafíos a los que ya no le tenemos miedo. En cambio, una persona demasiado inmersa en sí misma, incapaz de darse cuenta de que forma parte de algo que lo trasciende, percibirá cada obstáculo como una amenaza a la que temer. Estar menos centrado en uno mismo, explican, hace que los obstáculos parezcan triviales, mientras que estar muy centrado en uno mismo, hace que las capacidades propias parezcan insignificantes.

Los astronautas que pudieron mirar la Tierra desde afuera a menudo reportan haberse sentido sobrecogidos al darse cuenta lo pequeña y frágil que es nuestra presencia en el universo, y al mismo tiempo, haber tomado consciencia de que todo lo que existe en el mundo es una sola cosa.