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BASADA EN HECHOS REALES

Our Boys: la serie que refleja el racismo y la sed de venganza entre israelíes y árabes

Sab, 07/09/2019 - 10:05pm
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Basado en hechos reales, la nueva docuserie de HBO relata desde un punto de vista sin extremismos, la realidad que viven los jóvenes israelíes y palestinos quienes nacieron en un mundo donde les enseñaron desde pequeños que algunas de las personas con las que comparten un territorio, son el enemigo. Pero no solo eso, sino que también refleja los prejuicios que existen en todas las sociedades y hace una crítica a los mandatos familiares y los manejos políticos. Siempre enfocada desde un punto de vista donde la religión es el punto de partida, Our Boys relata el asesinato de un joven palestino, Mohamed Abu Khdeir, quien desaparece una noche luego de que 3 niños judíos fueran secuestrados y asesinados.

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Al parecer el éxito global que tuvo la nueva serie corta de HBO, Chérnobyl, tanto que está nominada a los próximos premios Emmy, llevó a los productores y directivos de la cadena de televisión a pensar en otro tipo de contenido pero que también haga foco en algo histórico, y que por supuesto haya sido una catástrofe, o lo más parecido a eso. Es así que apareció Our Boys, aunque esta también es en co producción con Keshet Studios, una empresa israelí.

La serie se estrenó a nivel mundial el pasado 12/08 y sus episodios salen todos los lunes por HBO y si bien todavía no tiene un final, está ya captó la atención de periodistas, analistas políticos, historiadores y por supuesto los millones de consumidores. Our Boys parte del secuestro de 3 niños israelíes en manos del grupo terrorista árabe: Hamas. Aunque posteriormente se desatan determinados hechos que concluyen a la investigación de un asesinato de un niño palestino de 17 años. 

Antes de seguir, es importante tener en cuenta que, si bien es ficción, el orden de los hechos y las locaciones se mantuvieron iguales a la historia real ya que la serie está basada en el asesinato de Mohamed Abu Khdeir, quien luego de ser obligado a subir a un auto en el medio de la noche, fue incinerado en un bosque de Jerusalén en manos de un grupo de terroristas judíos. Esto por supuesto en su momento trajo una oleada de protestas en muchos países árabes, pero sobretodo en territorio palestino, pasando la frontera con Israel, donde la policía israelí reprimió y lastimó a decenas de jóvenes.

Pero volviendo a la serie, a pesar de que se hace mucho hincapié sobre la investigación policial que se da tanto cuando desaparecen los niños judíos como cuando desaparece el joven palestino, y eso le da cierta acción e incertidumbre a la trama, lo que está por detrás es ese sentimiento de venganza que existe por parte del pueblo judío hacia los árabes y la brutalidad mediante la cual la ponen en práctica ya que el niño fue obligado a tomar gasolina, golpeado y luego quemado vivo.

Para ponernos un poco más en contexto, los niños judíos que desaparecen al principio de la serie fueron buscados por semanas y luego fueron encontrados muertos en manos de la organización terrotirsta: Hamas. Entre que se conoce la noticia y los encuentran se muestran imagenes de miles de judíos rezando en grupo por la aparición de estas víctimas. Es como dije anteriormente, todo en la serie pasa por la religión y la compañía ya que en una de las partes la emoción de un joven judío es tal que mientras canta canciones a Jehová se seca lágrimas de emoción.

En tanto, Mohamed, quien después va a ser asesinado, tiene una vida normal ayudando a su padre en sus trabajos de construcción, planeando un viaje a Estambúl (gran ciudad de Turquía), pero también se lo ve intentando trabajar en bares en los que le prohíben hablar árabe por miedo a que sea lastimado o que sufra episodios de disciminación, ya que según dicen los personajes de la serie: "un judío reconoce a un palestino y viceversa", explican con cierto grado de desprecio.

Una vez que encuentran el cuerpo de los niños judíos, la población israelí se reúne en distintos puntos del país para protestar contra los actos terroristas y reclamar por justicia. Y lo hacen metiendo a todos los árabes en la misma bolsa, creyendo que todos son peligrosos y terroristas, incluído Mohamed. 

Adelantándonos un poco, una vez que el niño palestino es secuestrado comienza la investigación y por supuesto la trama se calienta y hace que el espectador dude del culpable y hasta de si fue secuestrado o no. Así hasta que encuentran el cuerpo y como en toda producción donde detrás está el sello de Hollywood, muchas cosas pueden ser predecibles, como por ejemplo que había sido asesinado por judíos. Si bien muchos espectadores ya lo sabían antes de ver la serie porque conocían el caso, no es mi experiencia ya que conocí la historia real a través de la serie.

Durante la investigación, desde un principio en realidad, la Policía de Israel no le daba el mismo trato a la familia palestina que buscaba a su hijo, que a la familia de los niños judíos. Otra vez, una diferenciación de raza, o mejor dicho de religión, porque al fin y al cabo todos los desaparecidos eran jóvenes. Y ahí es donde aparecen algunas de las cosas que todavía hasta el día de hoy ocurren en el territorio, desde prejuicios, hasta venganza, desconfianza y odio principalmente. 

Tal es el prejuicio que en un momento de la investigación donde se estudia al asesino, los mismos policías dicen: "Hay racismo en Israel, pero los judíos nunca hubieran hecho algo así", dice uno de los oficiales con el kipá en la cabeza coronando a este como el momento más racista de la serie, dejando de lado por supuesto el asesinato en sí. Hay un momento en la serie donde hasta los propios policías se preguntan si el asesinato fue un caso de venganza familiar o de deshonra, teniendo en cuenta que había sospechas de que Mohamed era homosexual, algo que en las familias árabes y en la religión musulmana no es aceptado.

Lo que también es importante destacar es el personaje de Simon, el detective que parece no tener ningún prejuicio, porque desde el momento que llega el caso a la estación de policías, pone en cuestionamiento la bondad e inocencia de todo el pueblo judío, porque como da a entender en un momento, todos los humanos tienen sed de venganza, simplemente por el hecho de ser humanos. Algo con lo que los consumidores pueden estar de acuerdo o no, pero resume en pocas palabras la esencia de la producción, empezando porque el primer secuestro en manos de Hamas también tuvo un origen de venganza, teniendo en cuenta que ese grupo piensa que mediante la violencia recuperarán el territorio que es suyo.

Como explicamos anteriormente la serie es una co producción entre un HBO, en representación del Estados Unidos hollywoodense y una de las cadenas de televisión más grandes de Israel: Keshet Studios. Esto primeramente es uno de los factores más importantes ya que se puede ver como desde la propia cultura israelí se critíca y condenan acciones terroristas de judíos.

Aunque a quien no les gustó mucho es al Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, quien está en plena campaña electoral de cara a las elecciones del próximo 17/09. "Ensucia la reputación de Israel", dijo el mandatario la semana pasada para después pedir un boicot a la productora.