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SÁNCHEZ RESISTE

1er. debate en España: A los opositores se les olvidó la pólvora

Mar, 23/04/2019 - 7:38am
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Por Urgente24

La campaña electoral española empezó este lunes 22/04 a las 22:00 hora peninsular, tras un lustro de precampaña interminable. Fue un debate en RTVE (el estatal Radio y Televisión Española) en el que la única verdadera historia fue el fuego cruzado. “España ya no va bien”, resumió Pablo Casado (Partido Popular) parafraseando a José María Aznar, a pesar de que la economía española es una de las que más crece en el Atlántico Norte. “Lleva en la frente escrita la palabra indulto”, espetó Albert Rivera (Ciudadanos o Cs) en su primera intervención, pese a que no hay sentencia firme ni nada que se le parezca en el juicio del 'procés' (intento catalán de independencia de España). Pablo Iglesias (Podemos) estuvo más conciliador, pero en cuanto pudo acabó dejando claro que lo que más le interesa es que el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) “deje claro” de antemano con quién se va a aliar, con su partido o con Cs. Precisamente el socialista Pedro Sánchez, quien encabeza las encuestas después de 10 meses que lleva en La Moncloa, fue el centro del ataque de todos pero ninguno tuvo contudencia. Él se empeñó en mantener el tono presidencial, medio aburrido, que le ha caracterizado durante la campaña.

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Al debate televisado hay que llevar carisma y contundencia. A la oposición española le falta tanto chispa como imaginación. En definitiva, la tuvo fácil Pedro Sánchez, aún cuando los diarios de la derecha tipo El Mundo y ABC afirmen que ganó o el Partido Popular o Ciudadanos.

Sánchez ha lamentado las "mentiras", las "falsedades" y las "descalificaciones hiperbólicas" de la derecha. Y ha pedido que, "en lugar de un detector de mentiras hay que ponerles un detector de verdades". 

Él atacó mucho a Pablo Casado (Partido Popular), a cuenta de la corrupción del partido de José María Aznar, Mariano Rajoy, Luis Bárcenas y Esperanza Aguirre.

Según Sánchez, la sede madrileña del PP es "el gran bazar de la corrupción". 

Él afirmó: "Uno iba a la primera planta, financiación irregular; segunda planta, enriquecimiento ilícito; tercera planta, reparto de sobres con dinero en b o sobresueldos; en la cuarta planta, coordinando la policía patriótica, y en la quinta planta, la agencia Pasadenas, liderada por Francisco Correa, el líder de la trama Gürtel, que era quien con las mordidas lo que hacía era pagar los viajes gratis de todos los dirigentes del PP".

El debate de Televisión Española ha constado de 1 minuto inicial, 4 bloques, y 1 minuto final. 

Los 4 bloques, moderados por Xabier Fortes, han tratado sobre política económica, fiscal y empleo; política social, estado del bienestar, pensiones e igualdad; política territorial y regeneración democrática y pactos postelectorales. 

El siguiente debate estará a cargo de Ana Pastor y Vicente Vallés, e irá por Atresmedia, también a las 22:00.

Apasionante relato de Enric Juliana, en La Vanguardia, de Barcelona:

"(...) Albert Rivera se empleó a fondo. Su partido es el eslabón débil de la campaña electoral hasta ahora ausente. Casi la mitad de sus potenciales electores se muestran indecisos. Rivera tenía la obligación de prepararse a fondo y así lo hizo. Salió en tromba y cogió a Pablo Casado algo desprevenido. Un Casado con freno de mano. Un Casado mucho menos belicoso que en la mayoría de sus actos de campaña. Un Casado de tonos pastel si lo comparamos con la dialéctica de su candidata en Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo. Partido Popular y Ciudadanos no se rechazan. Rivera se ofrece como aliado, pero hubo zarpazos naranjas: la corrupción del PP.

Pedro Sánchez, candidato favorito en las encuestas, está trabajando la asignatura gravitas, esa cualidad que da espesor a un gobernante. En algunos momentos la consigue (la gravitas), en otros, se le escapa de las manos y regresa al 2015. Tuvo momentos contundentes y bien articulados. En otros, perdió altura. Un Pablo Iglesias más sosegado que nunca presentó en público a su nueva amistad: la Constitución española de 1978.

En presencia de la ausencia: la economía. Por primera vez en muchos días se esbozó anoche un debate económico, con algunos papeles intercambiados. La derecha habla, con distintos matices, de revolución. La izquierda habla, con distintos acentos, de nivelación. (...)".

El candidato del PSOE ha evitado hasta en 4 ocasiones aclarar si está dispuesto a pactar con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, para formar gobierno tras las elecciones del 28-A. 

Preguntado de manera directa por el cabeza de lista de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, durante el debate que ha reunido a los 4 principales candidatos a la Presidencia si aún contemplaba esa posibilidad, Sánchez se ha limitado a hablar de formar un gobierno del PSOE con independientes, sin mencionar la palabra coalición.

El silencio de Sánchez ha sido llamativo porque Iglesias se ha mostrado en todo momento dispuesto a integrarse en un futuro ejecutivo encabezado por el actual presidente. 

“Aspiramos a ponernos de acuerdo para formar Gobierno”, ha dicho el líder de Unidas Podemos.

En cambio el presidente de Cs, Albert Rivera, le aclaró a Iglesias que su formación solo contempla un pacto con el PP de Pablo Casado, algo que cuestionó Sánchez recriminando a Rivera imponer un "cordón sanitario" a los socialistas y no a la ultraderecha.

Ante el silencio de Sánchez a su primera pregunta sobre ese hipotético pacto, Iglesias ha vuelto a requerir al líder socialista en una 2da. ocasión que aclarase a los votantes si estaba dispuesto a llegar a ese acuerdo con Ciudadanos que, dijo el candidato de Unidas Podemos, es el pacto al que aspiran “los poderes económicos”. 

Tampoco en esa ocasión él obtuvo respuesta. Ni en las 2 últimas ocasiones en la que le ha planteado la cuestión a Sánchez. 

Sánchez utilizó al ausente partido de extrema derecha Vox para movilizar al electorado relatando todo lo que no iba a pasar y finalmente pasó en una votación. 

Y, con ello, ha atacado a Rivera por acercarse a la "ultraderecha" y rechazar pactar con el PSOE. 

"Si suman, van a hacer en España lo que están haciendo en Andalucía. Van a tener a Casado de Presidente, a Rivera de acompañante en algún ministerio, y la ultraderecha a las manos. Es una realidad muy peligrosa que tenemos que evitar. Yo creía que Donald Trump no iba a ganar, y ganó. Yo creía que el Brexit no se iba a producir, y se ha producido. Y que en Andalucía no iban a pactar PP, Cs y la ultraderecha y han pactado. Y la ultraderecha en este país es temible: está diciendo que tiene armas en casa, que tiene que suprimir las autonomías, que esto de la violencia de género es un cuento, que el genocidio nazi es otro invento, que lleva candidatos franquistas declarados en sus listas y dicen que van a cerrar las televisiones autonómicas. Pero eso sí, señor Rivera, el cordón sanitario se lo tiene que poner en el Partido Socialista y se abraza a la ultraderecha de este país. Qué decepción, qué decepción...", dijo Sánchez.

Los presidentes opositores (del PP, Pablo Casado, y Ciudadanos, Albert Rivera), buscaron arrinconar a Sánchez preguntando lo obvio: ¿Indultará o no a los líderes independentistas catalanes? 

Sánchez ha intentado zafarse aludiendo a la falta de una sentencia firme pero esta estrategia mantuvo en el aire el perdón a los cabecillas del referéndum ilegal del 01/10.

La ausencia de Vox le hizo, además, un flaco favor a Sánchez. Él ha tenido que esforzarse por introducir al partido de Santiago Abascal en el imaginario de los espectadores y alentar el miedo a la derecha. 

Sánchez fue el único de los 4 líderes, que ha hecho alusión al que fue el gran ausente del debate.