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GENOCIDIO

Alemana de ISIS, acusada de esclavizar y dejar morir de sed a una niña yazidi, a juicio

Mar, 09/04/2019 - 3:55pm
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Por Urgente24

Jennifer W., ciudadana alemana que se unió a ISIS, será juzgada por los cargos de homicidio, crímenes de guerra y pertenencia a una organización terrorista. Está acusada de haber esclavizado a una niña yazidi de 5 años y a su madre en Irak. La niña murió de sed tras haber estado todo el día encadenada bajo el sol. Se considera el 1º juicio centrado en los crímenes internacionales cometidos por el Estado Islámico contra los yazidíes.

ISIS a juicio por los crímenes por los yazidíes. /Foto:LaPrensa.hn
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Este martes 9/4 comenzó en Münich el juicio contra Jennifer W., una alemana de 27 años que se unió al Estado Islámico, acusada de haber esclavizado a una niña yazidi de 5 años y su madre, y haber dejado morir de sed a la niña.

La madre, Nora B., refugiada en Alemania, es parte civil en el proceso y está representada por la abogada Amal Clooney y la premio novel de la paz y ex esclava sexual de ISIS, Nadia Murad, entre otros. Consideran este juicio como "el primero en el mundo por los crímenes cometidos por ISIS contra los yazidíes", la minoría religiosa perseguida y sometida en Irak por los yihadistas a partir de 2014. 

 

"Las víctimas yazidíes esperan desde hace demasiado tiempo su ocasión para dar testimonio ante un tribunal", declaró Clooney en un comunicado conjunto de la parte civil. La niña había sido comprada como esclava por el marido de la mujer, oriunda de Baja Sajonia.

Como castigo por haberse hecho pis en la cama, la niña fue encadenada por el hombre fuera de la casa, bajo el sol. A la mujer se le imputa no haber hecho nada para salvar a la niña. Está acusada de homicidio, crímenes de guerra y pertenencia a una organización terrorista, explica la agencia AnsaLatina. 

De acuerdo a la acusación, Jennifer W. viajó de Alemania a Irak en agosto de 2014, donde se convirtió en miembro activo de la "policía moral" (hisbah) de ISIS, responsable de hacer cumplir las estrictas reglas del grupo terrorista sobre código de vestimenta, comportamiento público y consumo de alcohol y tabaco.

En el verano de 2015, Jennifer W. y su marido "compraron" a la niña yazidi de 5 años, quien era parte de un grupo de prisioneros de guerra. Están acusados de haber esclavizado a la niña y su madre, manteniéndolas cautivas en su casa en Fallujah.

Según los fiscales, encadenar a la niña afuera de la casa era una forma común de castigo. En una de esas ocasiones, era un día extremadamente caluroso y la niña murió de sed.

Este martes 9/4, la mujer alemana llegó al tribunal cubriéndose el rostro con una carpeta, señala AnsaLatina.

Según el abogado de la defensa, Ali Aydin, interrogado por Der Spiegel, "el tema es en realidad, saber si mi clienta hubiese podido hacer algo".

Según la prensa alemana, la madre de la niña contó a investigadores que la acusada intervino cuando ya era muy tarde.

Jennifer W. fue detenida por los servicios de seguridad turcos en enero de 2016 en Ankara, cuando intentaba tramitar su documentación en la embajada de Alemania. Unos días después fue extraditada hacia ese país. Pero recién fue colocada en detención provisoria en junio de 2018 tras ser detenida cuando intentaba llegar a territorios controlados por ISIS en Siria. Según Der Spiegel, fue durante este último intento de llegar a Siria que la mujer contó su vida al chófer que la conducía hacia Irak. El chófer era un informante del FBI y el coche estaba repleto de micrófonos. La Fiscalía utilizó esas grabaciones para procesarla. 

En la grabación, señala el diario hondureño La Prensa, la mujer parece consciente de la gravedad de los maltratos infligidos a la niña. "Era demasiado, incluso para ISIS", habría dicho. Según Der Spiegel, ISIS castigó físicamente al marido de la mujer por ello. El periódico Süddeutsche Zeitung publicó que el hombre, identificado como Taha Sabah Noori Al-J, se encontraría en la zona fronteriza turco-iraquí.

La ONU ha calificado como "genocidio" la campaña armada del ISIS contra los yazidíes en sus tierras ancestrales en el norte de Irak en 2014, afirmando que "los 400.000 yazidi han sido desplazados, capturados o asesinados." De los miles capturados por el Estado Islámico, a los niños se los obligaba a combatir, los hombres eran fusilados si se negaban a convertirse al islam, y a veces aunque aceptaran, y las mujeres y niñas eran vendidas como esclavas.