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POR CONTAMINACIÓN

Argentina y Brasil ponen en peligro el Acuerdo Mercosur - Unión Europea

Vie, 12/07/2019 - 7:07am
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Por Urgente24

Al incumplir severamente el Protocolo Ambiental de París firmando en 2015, Brasil y Argentina comprometen el Acuerdo con la Unión Europea. El principal detractor fue Emmanuel Macron y luego se sumaron otros miembros del Parlamento que hicieron observaciones sobre las emisiones de gas, deforestación, pobreza y producción de alimentos. Si los políticos latinoamericanos no revierten esta situación con políticas de Estado, los productos del MERCOSUR no ingresaran a Europa.

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Si los países del MERCOSUR siguen incumpliendo con el Protocolo Ambiental de París, el acuerdo de comercio con la Unión Europea habrá quedado solo en festejos.

Desde la negociación hasta la implementación de un acuerdo entre varios países hay un largo proceso, que implica la aprobación de todos los parlamentos nacionales y los regionales. En el viejo continente ya advirtieron que no van a aprobar ningún convenio con Estados no estén cumpliendo el Protocolo Ambiental de París. El principal detractor fue Francia, su presidente Emmanuel Macron dijo a sus ministros tener "interrogantes" sobre las condiciones "medioambientales", "sanitarias" y respecto a las "filiales sensibles" del acuerdo entre la UE y los países del Mercosur.

En diciembre de 2015 durante la Conferencia de París sobre el Clima (COP21), 195 países firmaron el primer acuerdo vinculante mundial sobre el clima (poco después Estados Unidos se retiró bajo la administración de Trump). Este convenio pretende tender un puente entre las políticas actuales y la neutralidad climática que debe existir a finales del siglo.

Este es el famoso Acuerdo de París, que fija 3 ejes para cumplir con su objetivo:

  1. Mantener el aumento de la temperatura media mundial  por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales.
     
  2. Aumentar la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y promover un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, de un modo que no comprometa la producción de alimentos.
     
  3. Elevar las corrientes financieras a un nivel compatible con una trayectoria que conduzca a un desarrollo climático sostenible y con bajas emisiones de gases de efecto invernadero.

Según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA) 6 de los países firmantes están lejos de cumplir sus promesas para el año 2030. Entre ellos Argentina, los demás son Australia, Canadá, la República de Corea, Arabia Saudita y Sudáfrica. Estados Unidos también, pero se retiró antes de intentarlo.

En algún u otro aspecto, todos los países del MERCOSUR están faltando a su compromiso ambiental, pero principalmente Argentina y Brasil.

Los puntos más preocupantes que comprometen el Acuerdo entre la Unión Europea y el MERCOSUR:

- Emisión de gases a la atmósfera:

Brasil, especialmente a partir de la administración Bolsonaro, no presta ninguna atención al cuidado ambiental.

En Argentina, el sector energético es el que más contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI): 53%, según datos del último inventario elaborado por la Dirección Nacional de Cambio Climático. El gobierno de Mauricio Macri lanza políticas totalmente contradictorias, por un lado se compromete públicamente a cuidar el medio ambiente y promueve las energías renovables (mediante el programa RenovAr). Por otro, sigue subsidiando la industria de los hidrocarburos lo cual representa una contradicción fundamental con el Acuerdo de París.

Según el informe internacional, que utiliza datos de 2017 con 80 indicadores para hacer los cálculos del desempeño en materia de transición energética, el gobierno nacional decidió en 2017, garantizar subsidios a la explotación de gas hasta 2021. Sólo en 2016, los subsidios a combustibles fósiles equivalieron a 2700 millones de dólares. Y, como si esto fuera poco, según un estudio de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) del presupuesto 2019, debido a la devaluación estos subsidios se duplicarán (5700 millones de dólares), lo que representará el 0,03% del PBI.

En lo que respecta al financiamiento público del sector energético, Climate Transparency estima que el 100% va hacia proyectos "marrones" (no renovables y contaminantes), es decir, de gas y petróleo. Según estimaciones de FARN, en 2018, ese financiamiento sería cercano al 93%.

Al respecto, Greenpeace dijo en un comunicado: "El desarrollo del yacimiento Vaca Muerta y  la enorme cantidad de centrales termoeléctricas que se están construyendo atentan contra el Acuerdo y contra los supuestos objetivos. A su vez, Argentina, junto a Irán Corea del Norte y otros pocos países, se comprometieron a utilizar la energía nuclear -la forma de generación de energía más sucia, peligrosa y costosa- como medio para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero". 

Además desde la organización protectora del medio ambiente afirmaron que "Argentina tiene uno de los potenciales más grandes del mundo en la creación de energía eólica y solar. El gobierno debe invertir en formas de energía alternativas limpias, baratas, rápidas y seguras, y así cumplir con los compromisos asumidos".


- Deforestación: 

Brasil y Argentina tienen los porcentajes más altos de reducción de masa forestal desde 1990 y no muestran signos de revertir la tendencia.

En Argentina, a pesar de que subió la deforestación, el ejercicio financiero asigna apenas 595 millones de pesos para la protección las 53.645.545 hectáreas de bosque nativo del país, lo que representa apenas el 4,75% de lo estipulado por la Ley de Bosques.

Pero Brasil es la principal preocupación en este aspecto, por el estado del Amazonas, pulmón del planeta, especialmente con Bolsonaro como presidente, quien en su momento felicitó a Trump por abandonar el Acuerdo de París. Además recortó el presupuesto de fiscalización ambiental y  en una entrevista a la radio Jovem Pam su deseo de "explotar" la Amazonía brasileña junto a Estados Unidos.

En la misma conversación expresó su intención de "revisar" la demarcación de reservas indígenas en el país sudamericano, contra quienes tiene una postura muy estricta. Poco antes había dicho que que respetará el Acuerdo de París si se asegura que esto no signifique ceder la soberanía a las naciones indígenas ni la jurisdicción internacional sobre el Amazonas

Los expertos afirman que la deforestación de la selva amazónica en Brasil se aceleró en mayo a la tasa más rápida en una década, según datos de un sistema satelital de alerta temprana, porque madereros ilegales aumentaron su actividad alentados por protecciones ambientales menos rígidas bajo la presidencia de Jair Bolsonaro.

Francia y Alemania han sido tajantes con este punto, calificados voceros parlamentarios plantean “garantías adicionales para la protección de la selva amazónica”.

- Erradicar la pobreza: 
La política también juega un rol importante, el Acuerdo de París fija como objetivo "reforzar los esfuerzos por erradicar la pobreza". En este punto Brasil y Argentina, están más que para atrás, considerando que en nuestro país el INDEC informó que al segundo semestre de 2018 la pobreza llegó al 32% y en el país vecino la crifra asciende el 26,5%. 

- Producción de alimentos sin uso intensivo y masivo de plaguicidas: 
El ministro francés del área ambiental, Francoise de Rugy, sostuvo en forma categórica que no habrá acuerdo si no se garantiza la producción de alimentos sin uso intensivo y masivo de plaguicidas.

Por cada campaña agrícola, sobre los 30 millones de tierra arable de Argentina se vierte un estimado de 400 millones de litros de agroquímicos.


En Brasil, el 2do productor mundial de soja y el 3er de maíz, está firmemente apegado al uso de herbicidas, en particular a base de glifosato, que le han permitido adoptar un sistema de siembra directa y volverse competitivo en los mercados agrícolas mundiales. El consumo promedio del glifosato en este país puede variar de 5 a 19 kg por hectárea, según la región.