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UN PRESIDENTE EMPANTANADO

Con Irán, Trump vuelve a equivocarse, culpa de Bolton y Pompeo

Lun, 20/05/2019 - 1:02pm
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Por Urgente24

Existe un patrón en la estrategia de política exterior de Donald Trump, que muchos sitúan en su experiencia en el mundo de los negocios. “El presidente primero lanza una fanfarronada, luego intimida y provoca una crisis, para forzar a la otra parte a ceder y llegar a un acuerdo que será, por mínimas que sean las concesiones, ‘el mejor del mundo”, explica Mark Cancian, del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos, con sede en Washington. “Ese método de fanfarronada e intimidación es muy diferente as los métodos tradicionales de la diplomacia”, añade. Así presentó, por ejemplo, su renegociación del NAFTA, el acuerdo comercial con México y Canadá: las pequeñas realizadas por los dos países ante la amenaza de una ruptura convirtieron un acuerdo “horrible” en “el mejor de la historia”, que justifica la tensión que lo precedió y el deterioro de la confianza entre los socios.

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El presidente de USA, Donald Trump, ha advertido a través de su cuenta de Twitter que si Teherán "quiere pelea", entonces "será el final oficial de Irán".

"¡Nunca vuelvan a amenazar a USA!", proclamó el Presidente estadounidense.

Sin embargo, los apoyos internacionales al Presidente estadounidense son escasos. 

En parte, porque el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, declaró el martes 14/05 que su país “no busca una guerra” con USA.

Luego, en una entrevista con Fox News, Trump reiteró su rechazo a una eventual guerra, pero lo condicionó a que "no permitirá" que Irán obtenga armas nucleares.

"No quiero pelear. Pero tienes situaciones como la de Irán, no puedes dejar que tengan armas nucleares, simplemente no puedes dejar que eso suceda", indicó Trump.

Con todo, él reconoció que él no es "alguien que quiera entrar en guerra", argumentando que "la guerra perjudica a las economías", y además, "mata a las personas", lo que es "mucho más importante", recalcó.

“No, no hay posibilidad de negociaciones. No sé por qué el presidente Trump se muestra tan confiado, pero está completamente equivocado”, respondió el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Mohammad Javad Zarif.

Desde antes de asumir en la Casa Blanca, Trump estimó que el pacto con Irán firmado por Barack Obama era insuficiente para impedir que Teherán desarrollara armas nucleares y no frenaba ni su programa de misiles balísticos, ni su interferencia en los países vecinos. 

No está claro si este enfoque de Trump fue para denostar a Obama o si es resultado de su vínculo estrecho con Israel o si la relación con Israel derivó en ese enfoque. Lo cierto es que no es una relación bilateral sino que el asunto tiene más actores: Israel, Rusia, China, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Irak, Siria....

Para forzar a Irán a renegociar, Washington DC intentó impedirle exportar su petróleo y fomentó un clima prebélico. Gravísimo error porque Irán comercializa su petróleo vía Rusia y China, que además lo sostienen en las negociaciones diplomáticas. La consecuencia es que Irán es cada vez más coprotagonista de acuerdos con Rusia y China. ¿Cuál es la ventaja de USA?

Al fin de cuentas, Trump repite con Irán todos sus errores con Venezuela.

Creer que los métodos israelíes contra los palestinos pueden aplicarse a los que intenta la Casa Blanca contra Irán y Venezuela es una equivocación porque, para comenzar, en Palestina no están presentes Rusia y China, que integran un eje con ansia de expansión.

Luego, la Unión Europea, e inclusive el Reino Unido, son críticos de Trump porque lo padecen.

Muy interesante la acotación del diario madrileño El País: "(...) Con la relación transatlántica cada vez más maltrecha tras dos años de desplantes de Trump, sus aliados europeos no dan signos de querer acompañar a Estados Unidos en una escalada bélica basada en una inteligencia poco transparente, que inevitablemente evoca a las circunstancias que rodearon la invasión de Irak de 2003. No obstante, la preocupación que han causado los ataques esta semana contra cuatro petroleros en aguas de Emiratos Árabes e instalaciones de bombeo de crudo en Arabia Saudí, han llevado a rey saudí a convocar una reunión de urgencia de los líderes árabes el próximo día 30 en La Meca.

El mundo pide calma. Y, a 18 meses de las elecciones presidenciales en YSA, lo último que le conviene a Trump es enfangarse en un endiablado conflicto con Irán que le distraiga de su mensaje de “América primero”. Así que la Casa Blanca trata de echar el freno. Según oficiales anónimos citados por The Washington Post, el Gobierno estadounidense contempla un plazo de seis meses para que las sanciones obliguen al régimen iraní a buscar un acuerdo o enfrentarse a una revuelta en las calles. El presidente aseguró el miércoles por Twitter que confía en que “Irán va a querer hablar pronto”. (...)".

La tensión ha ido en aumento en la región desde que USA decidiera reforzar su contingente militar en el golfo Pérsico con el grupo de combate del portaviones USS Abraham Lincoln , así como con un grupo operativo de bombarderos, en respuesta a lo que la Casa Blanca ha calificado de "amenaza creíble" contra los intereses estadounidenses y de sus aliados proveniente de Irán.

Washington DC también aprobó el despliegue de una batería del sistema de defensa aérea estadounidense Patriot y del buque de transporte anfibio USS Arlington. 

Por su parte, Irán ha negado las acusaciones de USA y ha expresado su disposición a condenar tales despliegues y tomar represalias en caso de conflicto militar.

“Ni Jamenei ni [el presidente Hasan] Rohani van a telefonear directamente a Trump”, afirma Luciano Zaccara, profesor de la Universidad de Qatar, conocedor de Irán, recuerda El País. 

“El líder ha dicho muy claro esta semana no a la guerra y a las negociaciones. Irán siempre ha subrayado que no va a sentarse a hablar bajo presión y nunca lo ha hecho. Después de que se filtrara que Trump había dicho a sus asesores que no quería llegar a un conflicto armado, hay quien considera que si cesa a [su consejero de Seguridad Nacional John] Bolton y Estados Unidos cambia de actitud, Jamenei podría dar el visto bueno para rebajar el tono; es una visión optimista que no me convence”, agregó Zaccara.

Ali Jamenei dijo: “Negociar con Estados Unidos es veneno, y con la actual Administración, doble veneno”. 

Pero Irán registra problemas domésticos en su economía.

El presidente Rohani ha llegado a comparar la situación actual con los días de la extenuante guerra con Irak: “Al menos entonces no teníamos un problema con nuestros bancos, las ventas de petróleo o las importaciones y exportaciones, y sólo había sanciones sobre la compra de armas”.

La reimposición de sanciones espanta a los inversores extranjeros, devalúa la moneda y dispara la inflación.

También le concede espacio doméstico a los ultras, a los jacobinos. Y hasta los moderados se vuelven irascibles.

"Nadie en Irán está dispuesto a negociar con Trump, ya que no hay ninguna confianza en él. ¿Cómo podemos negociar con un Gobierno que anuncia oficialmente que su objetivo es el cambio del sistema iraní?", explicó Kamal Kharrazi, asesor de Jamenei y ex ministro de Exteriores durante el gobierno de Mohamed Jatamí.

En USA existe un lobby bélico enriquecido durante los delirios militares en Irák y Afganistán. Y esa corporación va por más: el ministro de Defensa en funciones, Patrick Shahanan, y su equipo presentaron a Trump opciones militares, todo muy bizarro porque USA no ganó el conflicto contra Irak (apenas echó a Saddam Hussein) sino que le facilitó el arribo al poder a los islámicos chiíes que adoran a Alá en Irán, y resulta que Teherán está mucho más preparado para el choque que Hussein.

Trump no lo quiere asumir pero debería despedir cuanto antes a Mike Pompeo y John Bolton, secretario de Estado y consejero de Seguridad Nacional, responsables del fracaso en Venezuela y del probable fracaso en Irán.

Hay una negociación posible a través de Rusia, Alemania y Francia. Pero no hay coincidencias sobre la agenda a privilegiar porque es muy amplia.

También Omán se ofreció para negociar, y obviamente Irak. Pero si se trata de inversiones, en Cercano Oriente son interlocutores más interesante Francia, el Reino Unido, incluso Alemania, conocedores de las negociaciones nucleares, además.