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CASO EMANUELA ORLANDI

Donde indica el ángel no hay nada, pero "en el Vaticano saben lo que sucedió"

Jue, 11/07/2019 - 12:50pm
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Por Urgente24

La familia de Emanuela Orlandi -hija de un empleado del Vaticano quien desapareció en 1983 cuando tenía 15 años- pidió la exhumación de los restos de la llamada "Tumba del ángel" y la adyacente, donde se creía estaban enterradas 2 princesas alemanas. Lo hizo tras recibir una misiva anónima que recomendaba: "Busque donde indica el ángel". El hermano de la joven desaparecida asegura que además de esa carta, esa indicación llegaba desde hace más de un año y es interna al Vaticano. Ambas tumbas fueron abiertas y para sorpresa de los investigadores, no solo no contienen los restos de Orlandi, sino que tampoco están los cuerpos de las princesas que se creía enterradas allí. Están vacías. "En el Vaticano saben lo que sucedió", asegura el hermano de Emanuela Orlandi.

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Buscando los restos de una joven desaparecida hace 36 años, 2 tumbas fueron abiertas en el cementerio teutónico del Vaticano este jueves 11/7.

Para sorpresa de los investigadores, no solo no hallaron el cuerpo de Emanuela Orlandi -hija de un empleado del Vaticano cuya desaparición, cuando tenía 15 años- sino que tampoco encontraron los cuerpos de 2 princesas alemanas que se creía estaban enterradas allí. Las tumbas están vacías.

Así lo reveló la abogada de la familia Orlandi, Laura Sgrò, a los medios, tras asistir a la exhumación ordenada por la fiscalía vaticana a los restos de la llamada "Tumba del ángel", en la que se suponía estaba enterrada la princesa Sofía von Hohenlohe, fallecida en 1836, y la adyacente, en la que se estimaba estaba sepultada la princesa Carlotta Federica de Mecklenburgo, quien murió en 1940.

En la tumba de la princesa Von Hohenlohe se excavó hasta encontrar un departamento subterráneo de unos 4 metros x 3,70, completamente vacío, al igual que el sarcófago de De Mecklemburgo.

Tras abrir las sepulturas "no se encontraron hallazgos humanos o urnas funerarias", informó el Vaticano.

El portavoz del Vaticano, Alessandro Gisotti, dijo que se examinarían los registros de trabajos hechos a la estructura del cementerio a finales del siglo 19 y otra vez hace 60 años, para ver si se puede echar luz sobre el nuevo misterio.

Mientras tanto, la abogada de la familia Orlandi renovó su llamado a que quien sepa algo de lo que ocurrió a Emanuela, rompa un silencio que dura ya 36 años.

Una hipótesis sobre la desaparición de la joven -quien nunca regresó a casa tras haber asistido a una clase de música en Roma- es que fue secuestrada para forzar la liberación de Ali Ağca, el terrorista que intentó matar a Juan Pablo II en mayo de 1981. Otra teoría apunta que Orlandi fue secuestrada por la mafia para presionar al Vaticano para recuperar un préstamo.

El mafioso Enrico de Pedis fue sospechado de estar involucrado en el secuestro de Orlandi, y se sospechaba que la joven podría haber estado enterrada junto a él. Su tumba fue abierta en 2012 pero nada fue encontrado.

El año pasado, huesos hallados durante trabajos en la Embajada vaticana en Roma, desataron la especulación mediática de que podrían pertenecer a Emanuela o a Mirella Gregori, otra adolescente desaparecida el mismo año que Emanuela y en circunstancias similares. Los exámenes de ADN dieron negativo.

La exhumación a las tumbas en el cementerio teutónico fue solicitada por la familia tras haber recibido una carta anónima indicando que el cuerpo de Emanuela podría hallarse en la "Tumba del ángel": "Busque donde indica el ángel", decía la misiva.

El hermano de la Emanuela, Pietro Orlandi, dijo a la agencia EFE que "en el Vaticano saben lo que sucedió" y que "hay responsabilidades de alguien en el interior de la Santa Sede que ordenó el secuestro. Lo que no conozco es el motivo, pero yo puedo decir esto porque he visto el comportamiento que ha tenido el Vaticano en todos estos años".

Pietro Orlandi reconoció como positivo que, tras 36 años, "el Vaticano cambia su posición sobre esta historia y admite que existe la posibilidad de que pudiera haber una responsabilidad interna de lo que ha sucedido." Hasta hace poco, sugirió, "en el Vaticano era absurdo sólo pensar que podría haber responsabilidades internas."

Además, Orlandi aseguró que la petición de abrir la tumba no se debió únicamente a una carta anónima. "Las indicaciones que nos llegan desde hace más de un año no son anónimas y son internas al Vaticano", dijo.