El 29/09 de 2018, las autoridades del servicio secreto ordenaron traer al periodista norteamericano del Washington Post de vuelta a Arabia Saudita persuadiéndolo o a la fuerza. Aunque 3 días después este ingresaría al consulado saudí en Estambúl y no se sabría nada más de Jamal Khashoggi, ni siquiera su esposa quien lo estaba esperando afuera del edificio para contraer matrimonio. Parece una escena de un drama hollywoodense, pero todo se vuelve más alarmante y bajado a tierra cuando se trata de un periodista que fue asesinado por las cosas que reportaba.
TODAVÍA SIN CASTIGO
A un año de la muerte de Khashoggi: homenaje, gritos de justicia y un misterio forense
Este miércoles 02/10 se cumple exactamente un año del asesinato del periodista saudí del Washington Post, Jamal Khashoggi, y todavía nadie fue declarado oficialmente culpable. Si bien todas las miradas continúan puestas sobre el régimen de Arabia Saudita, de quien el periodista era un crítico, hasta el día de hoy nadie fue castigado por el crimen. En tanto, hoy se llevo adelante un servicio con el fin de conmemorar la muerte de Khashoggi, en el consulado árabe de Estambúl, donde no solo hubo discursos, reclamos por información y lágrimas, sino que también destaparon un monumento frente al edificio. Aunque las mismas preguntas seguían resonando: ¿dónde está el cuerpo? ¿cuando habrá castigo? ¿seguirán ocurriendo estos atentados contra los derechos humanos y la libertad de prensa?
El régimen de Arabia Saudita del príncipe heredero de Arabia Saudita, Muhammed Bin Salman, nunca fue fanático de los reportajes de Khashoggi, especialmente porque este era un gran crítico del gobierno ya que daba a conocer los manejos violentos y dictatoriales del régimen. Desde Riad (ciudad capital de Arabia Saudita), hasta hace una semana atrás, negaban completamente su participación en el crimen, aunque el pasado jueves 26/09, Bin Salman reconoció su responsabilidad aunque sigue manteniendo no haber estado involucrado ni haber tenido conocimiento sobre el asesinato de Khashoggi. El mismo aseguró que fue su responsabilidad porque "sucedió bajo su vigilancia", no más.
Al ser consultado sobre cómo pudo suceder el asesinato sin su conocimiento, Bin Salman respondió que "somos 20 millones de personas. Tenemos 3 millones de empleados gubernamentales.
Esta fue la primera vez que halaron sobre el tema desde Arabia Saudita, es así que mientras millones alrededor del mundo pedían por justicia, todos los grandes líderes hacían caso omiso. Entre ellos se incluye el mandatario norteamericano, Donald Trump, que nunca enfrentó con decisión la investigación de la muerte del ciudadano estadounidense que murió en suelo saudí.
Claro, prefirió proteger los lazos con el régimen de Bin Salman y los negocios petroleros. Pero esto también tensó las relaciones diplomáticas entre ambos países, pero no fue suficiente para romperlas.
Por su parte las Naciones Unidas ya atribuyeron la culpa a Arabia Saudita, también está llevando a cabo una investigación sobre el asesinato y denunció que la iniciación de un juicio en Riad está marcado por la más absoluta opacidad. Aunque las sospechas se hicieron aún más grandes e importantes cuando el pasado 10/09 se dieron a conocer escuchas sobre las últimas horas de vida del saudí. El periódico turco, Daily Sabah, reveló audios de Khashoggi dentro del consulado donde alrededor de 15 hombres planeaban el asesinato.
"Escríbelo, señor Jamal. Date prisa. Ayúdanos para que podamos ayudarte, porque al final te llevaremos de regreso a Arabia Saudita y si no nos ayudas sabes lo que sucederá finalmente.", decía uno de los audios. Aunque eso no fue todo, ya que también se dieron a conocer audios transcriptos después del asesinato. "Normalmente me pongo los auriculares y escucho música cuando corto cadáveres. Mientras tanto, sorbo mi café y fumo. Después de desmembrarlo, envolverás las piezas en bolsas de plástico, las meterás en las maletas y las sacarás", explicó uno de los asesinos.
Esto claramente es una prueba de que el cuerpo del periodista fue descuartizado, pero también no trae a la pregunta del millón: ¿dónde está el cuerpo? Según explicaron la policía turca puso ingresar al consulado luego del asesinato para buscar pruebas, pero no encontró nada que tenga que ver con el cadáver de Khashoggi. Además solamente barajan dos teorías: o sus partes fueron disueltas en ácido, o fueron quemados en un horno en la residencia del cónsul.
A un año de su muerte, activistas y su prometida, Hatice Cengiz, hicieron un homenaje al periodista para conmemorar su fallecimiento y también para pedir justicia. Es así que se reunieron en el propio consulado de Arabia Saudita en Estambúl donde escucharon las palabras de su compañera y hasta mismo las del propio periodistas en un video de apertura donde decía: "Quiero disfrutar de la vida, y quiero ser libre de hablar por mi país", algo que los mismos gobernantes de su país no le dejaron hacer.
"Lo que no consiguió en su vida lo ha conseguido ahora tras su muerte", dijo Cengiz en referencia a todos lo movimientos activistas que se formaron alrededor de su caso e intentando dar un sentido a la muerte de su marido que al fin y al cabo lo que hacía era ejercer el derecho a la libertad de prensa que tenemos todos los seres humanos y claro deberían gozar sin restricciones los periodistas alrededor del mundo.
Quien también estaba presente en la conmemoración y en el posterior destape de un monumento frente al consulado fue Jeff Bezos, el fundador de Amazon y director de The Washington Post, quien abrazo a la viuda y se paró en el homenaje como un activista más.










