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¿ES FINGIDO O NO?

Un "falso orgasmo" para excitarse ellas mismas: Secreto de la psicología femenina

Lun, 13/05/2019 - 11:30am
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Por Urgente24

Cuando las mujeres fingen geimdos y gritos, no lo hacen solo para encender a su pareja sino para encenderse ellas mismas. No se trata de falso placer, sino del deseo de sentir placer, una suerte de "profecía autocumplida", donde ellas buscan excitarse con la excitación que generan en el otro.

El falso orgasmo más famoso de todos los tiempos, el de la película "Cuando Harry conoció a Sally".
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Los gritos y los gemidos son sonidos habitualmente asociados al dolor. ¿Por qué, entonces, las mujeres solemos hacerlos, en mayor o menor medida, durante el sexo? Y una pregunta aún más importante: si según estudios estos gritos y gemidos muchas veces son falsos, ¿por qué los hacemos? ¿Simplemente para engañar al otro y hacerle creer que estamos disfrutando cuando no es así? ¿O son una manera de encender al otro y encendernos nosostras mismas al sentir lo que le estamos generando?

  • ¿Por qué gemimos durante el sexo?

En su libro "The Arc of Love" (El arco del amor), el especialista en el estudio de las emociones, Aaron Ben Ze'év, describe la naturaleza ambivalente de las emociones en general y del amor en particular.

Esta ambivalencia consiste en experimentar emociones positivas y negativas al mismo tiempo.

Esto se debe, apunta, a que las emociones son parciales.

Uno experimenta la vida desde distintas perspectivas al mismo tiempo, y estas suscitan emociones distintas.

Por ejemplo, una viuda que va al casamiento de su hija siente alegría, pero también tristeza porque su marido no está presente. Es por eso, explica Ben Ze'ev en un artículo de Psychology Today, que el acto sexual puede involucrar tanto placer como dolor, y esto se expresa a través de los gemidos.

  • ¿Cómo funciona la transferencia de la excitación sexual?

La tensión sexual entre 2 personas es algo que se va retroalimentando, o transfiriendo del uno al otro. Uno puede hacer algo para encender al otro, y este acto lo enciende a uno mismo. Así y viceversa.

"En la transferencia de la excitación, la excitación de una situación genera excitación en otra. De esta manera, el sexo sucede después de que una pelea desagradable y acalorada con tu compañero que amenazó la existencia de la relación; el sexo de reconciliación restablece el vínculo de una manera muy tangible", explica Ze'ev.

"El alto nivel de excitación asociado a la pelea es transferido al estado de alto nivel de excitación durante el sexo de reconciliación. De igual manera, cuando alguien en la pareja actúa de manera salvaje, y aún de manera sádica, la excitación que está por detrás de su ira puede transformarse en excitación sexual", apunta.

Una manera de aumentar la tensión sexual es simular una pequeña pelea (suave y con humor). La transferencia sexual también puede despertarse por emociones positivas, tales como disfrutar una rica cena juntos.

  • Las mujeres fingimos orgasmos: ¿Por qué?

Los sonidos que emitimos durante el sexo son una demostración de que no somos indiferentes, y son un gran encendedor sexual.

Sin embargo, en un estudio, Gayle Brewer y Colin Hendrie encontraron que el 66% de las mujeres que hacen ruidos durante el sexo, gimen para acelerar el orgasmo de su pareja, mientras que el 87% lo hace para pretender que está llegando al orgasmo.

Brewer y Hendrie demostraron que hay una disociación entre el momento en que las mujeres experimentan el orgasmo y el que gimen, indicando que estos gemidos están al menos en parte bajo control. Mientras que los orgasmos femeninos son experimentados mucho más a menudo durante el juego previo, los gemidos fueron reportados como más comunes antes y durante la eyaculación del hombre.

Ahora, ¿quiere decir que estos orgasmos 'fingidos' sean falsos? No necesariamente. Porque estos gemidos y gritos no solo aumentan la excitación de la pareja, pueden también incrementar la de quien está gimiendo/gritando. Ben Ze'ev los llama "valiosas profecías autocumplidas". Es decir, no es que representan un falso placer. Pueden ser una expresión del deseo de sentir placer.

Ben Ze'ev concluye aclarando que en el amor profundo, a diferencia del sexo, las acciones hablan mucho más fuerte que las palabras. Allí donde el corazón guía el camino, los gemidos  y gritos tienen menos peso. "Los ruidos son beneficiales para el sexo. Estar en silencio puede hacer que tu pareja se pregunte si estás disfrutando", explica. Aunque también es importante expresarte en la medida justa. "Demasiado ruido puede hacer que tu pareja su cuestione tu sinceridad; y hay gente a la que no le gustan los gritos, ni en la cama ni en ningún otro lado."