La democracia de los chimpancés y por qué el voto es una decisión emocional

Leído

"EL ÚLTIMO ABRAZO DE MAMA"

La democracia de los chimpancés y por qué el voto es una decisión emocional

Vie, 12/04/2019 - 12:52pm
Enviado en:
0 comentarios
Por Urgente24

En el libro "El último abrazo de Mama: Las emociones animales y lo que nos dicen sobre nosotros mismos", el primatólogo Frans de Waal explica por qué el afecto, el dolor por la muerte de un ser querido, el poder, la democracia y hasta el asesinato, no son fenómenos exclusivamente humanos. Tenemos más en común con los animales de lo que nos gustaría pensar. Nos llamamos seres "racionales" a pesar de fuerte evidencia de que gran parte de nuestras elecciones, hasta las políticas, "son emocionales", plantea.

Van Hooff abraza a Mama en su lecho de muerte. /Foto:YouTube
Contenido

En su nuevo libro "El último abrazo de Mama: Las emociones animales y lo que nos dicen sobre nosotros mismos", el primatólogo Frans de Waal asegura que un amplio arco de emociones que históricamente han sido consideradas exclusivamente humanas, no lo son. 

"Yo no creo, de hecho, en emociones exclusivamente humanas", dijo De Waal, un profesor de comportamiento de primates en la Universidad Emory en Atlanta, y director del Centro Living Links en el Centro Nacional de Investigación de Primates en Lawrenceville. "Creo que todas las emociones que tenemos las podés encontrar, de una manera u otra, en otras especies", dijo De Waal a Anna Maria Tremonti de la radio CBC. 

El título del libro está inspirado en la escena que se puede ver a continuación:

En el video, el biólogo holandés Jan van Hooff visita a Mama, la chimpancé matriarca de una colonia de chimpancés en el zoológico de Royal Burgers en Arnhem, Holanda.

La chimpancé, de 59 años, estaba muriendo y ya no quería comer ni beber, pero cuando vio a Van Hooff -a quien conocía desde 1972- su comportamiento cambió inmediatamente. "Ella lo mira, se le hace una gran sonrisa, lo abraza, y él la abraza", explicó De Waal. Mama murió 2 semanas después. 

De Waal referencia investigaciones recientes en las que se estudió a chimpancés después de muertos y se encontró que comparten los mismos músculos faciales que los humanos, lo que les permite expresar el mismo arco y color de emociones. 

El video fue visto casi 10 millones de veces en YouTube. De Waal miró el video con un ojo algo diferente al resto, ya que conocía a Mama y conoce a Van Hooff. Para él, la sorpresa fue que al resto de nosotros nos sorprendieran los gestos de Mama, muy similares a los nuestros. 

La expresividad de Mama en el video es solo un ejemplo del enorme arco emocional de los chimpancés, relata. Cuando otra hembra de la colonia había muerto, por ejemplo, Mama "adoptó" a su hija y se volvió muy protectora de ella. También formó parte del proceso para elegir un nuevo macho "alfa" cuando fue necesario, explica De Waal. "No es que el macho más grande y fuerte será el macho alfa. Es el macho que tenga las mejores conexiones. Es más como un sistema democrático", dijo De Waal. 

"Mama era central en el grupo. No dominaba físicamente a los machos (...) pero era más poderosa que la mayoría de ellos", explica De Waal. Esa colonia es básicamente manejada por el macho y la hembra más viejos, explica. "Ella era una mediadora, acercaba a otros miembros después de una pelea para que se besen y se abracen."

Mama desarrolló ese rol durante 40 años, relata.

Cuando Mama vio a Van Hooff (puede verse en el video), debe haber notado que él estaba nervioso por entrar ahí (no suele suceder que los cuidadores ingresen a las jaulas solos con los chimpancés salvajes). Por eso, aunque es él quien viene a visitarla, es ella la que termina acariciándolo.

Desde que Mama murió, explica De Waal, quedó aún más claro su rol en la colonia ya que empezó a haber muchos más conflictos entre los miembros.

Con respecto a la comprensión que los chimpancés pueden tener sobre la muerte, De Waal creo que entienden lo que es la muerte de otros. Sienten afecto, por lo que la muerte de alguien que quieren, los toca. Cuando alguien desaparece, pueden pasar días buscándolo y llamándolo. El afecto, apunta, es algo que estudiado desde la neurociencia, implica procesos similares en las ratas y los humanos. En el caso de Mama, por ejemplo, hubo varios miembros de la colonia que no quisieron comer durante días después del suceso. Saben que la muerte es algo irreversible. Esto que no quiere decir que puedan imaginar o ser conscientes de su propia mortalidad.

El primatólogo relata que en el pasado, estas dinámicas de los chimpancés han sido desprceiadas como antropomorfismo. "Muchos profesores de comportamiento animal te decían que no debías mencionar las emociones." Entonces la ira debía ser descrita como agresión. Un beso debía ser descrito como "contacto boca a boca". Si un chimpancé se reía, se lo describía como "jadeo vocalizado". Desde un punto de vista darwiniano, apunta De Waal, esto es ridículo ya que "nuestro comoprtamiento está conectado con el de los primates." 

La capacidad de los chimpancés para actuar como seres humanos también se manifestó de manera negativa cuando De Waal fue testigo de cómo 2 machos de la colonia mataron a un tercero "en un ataque muy salvaje", comparable con el asesinato, en el sentido de que fue intencional. De Waal especula que tal ataque nos hubiese tenido lugar si Mama, quien mediaba en las disputas de la colonia, hubiese estado viva. 

Los humanos, concluye el primatólogo, nos llamamos seres "racionales" a pesar de fuerte evidencia de que seguimos nuestras emociones por lo menos a menudo.

"Hasta nuestras elecciones políticas. Mirá la elección en USA. Mirá el Brexit. Son elecciones emocionales. No son decisiones racionales", dice, "y creo que subestimamos la enorme influencia de las emociones en nuestra vida."