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MILLENNIALS Y CENTENNIALS

Ansiedad: el trastorno más común entre las nuevas generaciones

Mar, 23/07/2019 - 8:11am
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Por Urgente24

El concepto de que "sentirse bien" es sinónimo de salud mental, sumado a las altas tasas de desempleo, deudas universitarias, imposibilidad de comprarse una vivienda o independizarse complemente causan en las generaciones jóvenes estrés y ansiedad, que pueden derivar en un Trastorno de Ansiedad (TAC). Según la OMS 1 de cada 10 personas lo padece y se convirtió en la enfermedad mental preponderante.

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Las nuevas generaciones, millennials (nacidos entre principios de los 80’ y finales de los 90’) y los centennials (nacidos a partir del 200) son las que más sufren de ansiedad y estrés.

A esta conclusión se llega comparándolos con los baby boomers, los bebés de la post guerra que nacieron entre 1946 y 1964 (actualmente tienen 55 y 73) y la generación X, nacidos entre 1965 y 1980 (ahora de 39 a 54 años).

¿Qué es la ansiedad?

Médicos, psicólogos e investigadores definen la ansiedad como una emoción normal, que forma parte del "equipo emocional estándar" de los seres humanos.

La ansiedad es la anticipación a una amenaza que no está clara, no se presenta como algo definido y concreto.

Desde el punto de vista evolutivo, es un mecanismo psicológico que utilizan los seres humanos para adaptarse al entorno y alejarse de los peligros. Sin embargo, de vez en cuando, estos mecanismos dejan de ser adaptativos, fallan y se convierten en lo que, hoy por hoy, conocemos como un trastorno de ansiedad.

La biblioteca médica ADAM, enumera una serie de síntomas:

  • Presencia frecuente de preocupación o tensión durante al menos 6 meses (síntoma principal): Incluso ante pocas o ninguna causa clara, las preocupaciones saltan de un problema a otro, conflictos familiares, relaciones interpersonales, trabajo, dinero, salud, entre otros.
    A pesar de ser consciente de que las preocupaciones o miedos son más fuertes de lo necesario, una persona con trastorno de ansiedad tiene dificultad para controlarlas.
  • Problemas de concentración
  • Fatiga
  • Irritabilidad
  • Problemas para dormir, o tener un sueño que no es reparador
  • Inquietud y malestar al despertarse


Según la Organización Mundial de la Salud, en todo el mundo 1 de cada 10 personas sufre ansiedad en este momento y, al menos en los países donde hay datos fiables, se convirtió en la enfermedad mental preponderante.

En Google se busca hasta 10 veces más el término ansiedad que depresión.

España se transformó en el país europeo que más ansiolíticos consume, la gran mayoría administrados por amigos y familias (44% en el caso de los opiáceos y 62% en sedantes).

Mientras que, la Asociación de Ansiedad y Depresión de América afirma que 40 millones de adultos jóvenes la padecen en Estados Unidos. Y, a pesar de tener un tratamiento, solo un 36% recibe el adecuado.

¿Por qué las generaciones más jóvenes?

Según una encuesta de la Asociación Americana de Psicología (APA), a diferencia de sus antecesores, los milennials tienen tasas de empleo más bajas, más deuda universitaria y menos posibilidades que sus padres de ser dueños de sus casas. Esto les provoca un constante estado de ansiedad y estrés.

El 86% de los jóvenes encuestados aseguró que sus problemas mentales afectan su salud en general, y que al no ser tratados, -por falta de acceso, servicios ineficientes, los costos, el estigma— afectan distintos aspectos de la vida.

Wilson y Luciano, psicólogos y autores del libro “Terapia de Aceptación y Compromiso: Un Tratamiento conductual orientado a los valores”, afirman que aunque la ansiedad no sea algo nuevo, en las sociedades modernas “sentirse bien” es sinónimo de salud mental. “Los seres humanos del siglo XXI fácilmente entendemos que sentirse mal es algo anormal”.

Esta idea aumenta exponencialmente las posibilidades de sufrir un trastorno de ansiedad, porque las personas desnaturalizan el dolor, o sentirse mal, y pueden llegar a convertir "la evitación de ese sufrimiento como el único objetivo de la vida". Una "opción restrictiva que puede resultar destructiva".

En este libro, Wilson y Luciano, explican el modelo de “aceptación y compromiso” para lidiar con los trastornos de ansiedad. Proponen enfrentar y combatir la rigidez psicológica que nos lleva a evitar a toda costa cualquier sufrimiento o mal momento, y aceptar que estos son parte de la vida cotidiana (cuando no son patológicos).

Los autores afirman que no se puede vivir sin ansiedad, pero sí seguir con nuestra vida a pesar de sentirla.