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DULCE SABOR, AMARGA CONSECUENCIA

¡Peligro, azúcar! Buscan eliminarla de la mesa de los bares

Mar, 19/03/2019 - 4:18pm
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Por Urgente24

Diabetes, obesidad y sobrepeso, caries, ansiedad, adicción y otras enfermedades varias son algunas de las consecuencias directas del consumo excesivo de azúcar. De ahí que la iniciativa neuquina de prohibir que haya azúcar y edulcorante en las mesas de los bares no suena extraña aunque sí avanzada. Presentada en Neuquén por la concejala María Eugenia Ferrareso, también incluye la obligación de incluir entre las ofertas bebidas libres de azúcar.

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Al igual que se hizo con los saleros, una ordenanza busca eliminar de las mesas de los bares de Neuquén el azúcar y el edulcorante, para promover un consumo de alimentos más saludable.

Diabetes, obesidad y sobrepeso, caries, ansiedad, adicción y otras enfermedades varias se relacionan con el consumo excesivo de azúcar, por lo cual la iniciativa no suena descabellada, sino todo lo contrario.

El proyecto fue presentado por la concejala María Eugenia Ferrareso (MPN) y se trató, por primera vez, en la comisión de Legislación, según informó el diario 'Río Negro'. Además de buscar que se prohíba la colocación a la vista o alcance de clientes, azúcares y sus derivados naturales y/o artificiales en establecimientos gastronómicos, también se obligará a ofrecer bebidas bajas en azúcar.

Otro de los puntos de la propuesta es que se incluya en el menú la leyenda: "El consumo de azúcar en exceso, es perjudicial para la salud".

Como ocurrió con la ordenanza aprobada en 2017, con la que se determinó que se multaría a los comercios que pongan saleros al alcance los clientes, la excepción a la norma será que estos mismos soliciten el azúcar o edulcorante a los mozos.

En su propuesta, Ferrareso explicó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre el consumo excesivo de azúcar y fijó una recomendación máxima de consumo diario de 50 gramos, pero en Argentina se calcula que se consumen 115,2 gramos diarios, de los cuales 91,4 corresponden a azúcares agregados.

Además de buscar bajar el consumo de azúcar para evitar la obesidad y otras enfermedades asociadas, también se promueve una conducta solidaria hacia las personas que padecen enfermedades relacionadas con la ingesta de alimentos.

Según una encuesta que realizó el año pasado el equipo de obesidad infantil del hospital de la también patagónica ciudad de Bariloche, se relevó un elevado consumo de gaseosas. 

De unas 230 familias encuestadas y un universo de 1.000 niños, el 87% admitió que en la última semana sus hijos consumieron bebidas azucaradas o gasesosas; mientras que el 13% dijo que no.

Entre quienes consumieron bebidas azucaradas, el 51% lo hizo tres o más veces a la semana y el 24,8% lo hizo dos veces y un 27,8%, una vez a la semana.

Poco antes, a raíz de las alarmantes cifras de obesidad infantil y sobrepeso en Bariloche, el equipo de salud lanzó la campaña "Solo por hoy, no le des jugo ni gaseosa a tus hijos".

Campaña "Solo por hoy".

Los profesionales explicaron que la obesidad infantil se multiplicó 10 veces a nivel mundial y la Argentina está primera en el ranking regional de obesidad, siguiendo un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Los estudios dieron como resultado que uno de cada tres chicos barilochenses tienen sobrepeso u obesidad y en los últimos 5 años, el sobrepeso y la obesidad aumentó el 25%. El director del centro de salud del barrio El Frutillar, Felipe De Rosas, explicó que "en los barrios, en séptimo grado, el 67% de los chicos tenían sobrepeso u obesidad".

"Pensemos que cada botella chica de gaseosa tiene aproximadamente 12 cucharadas de té de azúcar. Es uno de los factores de riesgo que tenemos en relación a la obesidad infantil. Hay que pensar que estos niños que consumen tantas bebidas azucaradas son propensos a tener sobrepeso, obesidad, diabetes, hipertensión, problemas articulares y del corazón", advirtió De Rosas.

El médico alertó además que "de esta forma, se empieza a formar un gusto en el chico. Entonces, después, más allá de pedir siempre ese tipo de bebidas, necesita azúcar para comer. Le pone azúcar a todo. Hasta las frutas van perdiendo el gusto original. Poder cambiar la dieta de la familia y hacer actividad física es difícil y caro. La única acción barata y fácil es suprimir las bebidas azucarada".