Leído

LA NASA NO FUE

Aficionado a la electrónica logró bloqueo masivo

Vie, 10/05/2019 - 9:46pm
Enviado en:
0 comentarios
Por Urgente24

Un barrio, a pocos kilómetros del centro de investigaciones de la NASA en Ohio, entró en pánico al descubrir que, sin razón alguna, se desactivaron los mandos de puertas de garajes y las llaves de sus autos.

Contenido

Parece tomado de una película de súper acción. Un barrio a pocos kilómetros de un centro de investigación de la NASA en Ohio, notó que los mandos de puertas de garajes y los comandos de llaves de los coches dejaron de funcionar misteriosamente.

La curiosa descripción fue el comienzo de una crónica publicada por The New York Times que duró varios días y en el que participaron  desde radioaficionados hasta inspectores de la compañía eléctrica tratando de averiguar qué tipo señal tomo el control de coches y garajes.La respuesta estaba en el invento de un vecino Key 791390 960 720

La poderosa señal interfería al espectro electromagnético del barrio que pasó de un asunto local, a cuestión de zonas aledañas y de Cleveland también, hasta donde se registraron llamadas de alerta: Todos repetían lo mismo "ni los mandos de los garajes, ni las llaves de los vehículos funcionan".

Si embargo, lejos de la zona, el problema desaparecía. Se pensó que la fuente del problema era el Centro de Investigación Glenn de la NASA o el Aeropuerto Internacional de Cleveland Hopkins.

Técnicos de varias compañías de cable e inspectores de la eléctrica local acudieron para investigar qué estaba ocurriendo.

El primer paso fue cortar la luz en los lugares donde se detectó una lectura más fuerte de frecuencias de radio interferentes, pero la misteriosa señal seguía ahí.

El tiempo pasó. Días más tarde desde la concejalía de la ciudad se comunicó la fuente del problema: Un ingenioso residente local y aficionado a la electrónica había desarrollado un dispositivo equipado con una batería para alertarlo si alguien entraba por la parte de arriba de la casa mientras él trabajaba en el sótano.El problema residía en la potente señal que emitía. Era capaz de bloquear cualquier instrumento a su paso. 

Así, con una frecuencia más fuerte, se inhabilitan los canales de los que disponen los mandos, que a su vez constan de códigos algorítmicos que van cambiando y que les permiten crear millones de combinaciones diferentes que solo pueden detectar sus propios receptores.

Si la frecuencia de trabajo emisor-receptor se ve invadida por otra más fuerte, como la de este tenaz vecino, el problema está asegurado.

Según publica el medio Español, Motor Pasión, en Estados Unidos existe un control muy férreo sobre las emisiones electromagnéticas, que deben cumplir con lo establecido en las normas de la FCC, la Comisión Federal de Comunicaciones. Aparentemente, este hombre no actuó con ese cuidado, aunque se concluyó que actuó sin malas intenciones.