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UNA CHEQUERA GARPA MÁS QUE 1.000 PALABRAS

El FMI cedió un recreo y, entonces, Peña-Dujovne tribunean números

Dom, 07/07/2019 - 10:58am
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Con las PASO a la vuelta de la esquina, la Administración Macri juega los porotos presupuestarios que tiene a tiro para intentar convencer al electorado de que le renueve el mandato hasta 2023 y refuerza partidas para trenes, metrobús, tramos de rutas, completar obras de infraestructura y todo lo que amerite cortar cintas y hacer propaganda con tales inauguraciones. La pax social ha sido otro de los objetivos al que le pone proa el dúo Marcos Peña-Nicolás Dujovne cuando firma asignaciones extras para comedores, centros asistenciales de salud del interior y fondos para prestarles a los jubilados. Fueron en total $40.000 millones disparados a las áreas de gobierno que más en contacto se encuentran con las urnas. Sin embargo, la jugada más temeraria fue comunicacional: la presentación al Congreso de un anticipo de las proyecciones con las que será elaborado el Presupuesto 2020 que debería ser presentado en setiembre. Contra los pronósticos del REM (el mercado), el Fondo Monetario Internacional, la OCDE, Cepal, etc, anuncian una base de crecimiento del 3,5% (todos los otros dan caídas) y menos inflación que la calculada para este año, que había sido del 26,1%. Una duda estadística: ¿Será que para dibujar mejores previsiones futuras habrá que empeorar las actuales?

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A falta de fondos para financiar las campañas, el área de Hacienda aprovecha que el FMI silbe y mire para otro lado y empezó a operar decisiones administrativas en el Presupuesto que arriman agua para el molino preelectoral de Cambiemos y le permiten al gobierno jugar para la tribuna.

A decir verdad, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, no inventó nada nuevo. Su antecesor en el cargo cuando la Presidenta era CFK, Aníbal Fernández, había asignado todo el tiempo partidas por decreto en la parte final del mandato, tal como lo permite la polémica emergencia económico-social.

La jugada que pergeñó el miniequipo de la Casa Rosada que se dedica a pensar en la reelección consistió en mandar al Congreso un resumen ejecutivo de los datos centrales con los que se piensa elaborar el proyecto de Presupuesto 2020, el cual contradice las expectativas privadas de crecimiento e inflación para el año próximo, incluidas las del FMI, el Banco Mundial y hasta la OCDE.

La minuta con el pronóstico oficial, que da pie a los medios aliados para titularlo en destacado, revierte el retroceso esperado de medio a punto y medio del PBI y lo transforma en un 3,5% de aumento, luego de rebotar desde un 0,8 negativo con que anticipa cerrará 2019.

Asimismo hace hincapié en la desaceleración del Índice de Precios al Consumidor de 2019, que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) para diciembre del 2020 había previsto en un 26,1%, y nada dice del tipo de cambio.

Suena más bien a promesa de campaña la tarea de difundir previo a las PASO que las cuentas que hace el gobierno para presentar en setiembre con vistas al año que viene, dando por descontado que saldrá reelecto en octubre o noviembre, contemplan un crecimiento de la economía del 3,5%, basándose en una proyección alcista para la inversión, las exportaciones y el consumo, en el marco de una inflación, que los privados estiman cerrará en 40,3% en 2019, en descenso.

¡Sigan a Macri-Pichetto!

La minuta con proyecciones para 2020 a cuenta de futuros Presupuestos lleva implícito el mensaje de la necesidad de continuidad que garantice su ejecución, apelando a una eventual amnesia de una parte de la ciudadanía que, antes de votar a F+F, se encuentre dispuesta a pasar por alto las malas praxis, los brotes verdes, lluvias de inversiones, sobreendeudamiento, pobreza 0, reglas de juego cambiadas (como las retenciones al campo y la resolución 46 a las petroleras), emergencia financiera con SOS al FMI incluida y promesas de campaña incumplidas de la actual gestión.

Al mismo tiempo que la exdirectora gerenta del Fondo, Christine Lagarde, sorprendía a todos con su pase de Washington DC a Bruselas, a Peña y Dujovne no les alcanzaba el pulso para firmar decisiones administrativas con asignaciones por $40.000 millones, que permitan cortar cintas de obras, tapar agujeros debajo de la línea de pobreza y apuntalar al Fondo de de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS, a fin de que pueda redoblar la apuesta, pese a los cuestionamientos, en apuntalar proyectos PPP.  

En ese contexto, fueron reasignados $1.500 millones para mejoras en la autopista ruta nacional 19, a la altura de San Francisco, Córdoba, y otros $ 2.250 millones a la autopista ruta nacional 7, Variante Palmira, en Luján de Cuyo, Mendoza.

También redireccionaron $1.300 millones con el mismo propósito hacia el Ministerio de Producción y Trabajo para que oriente a los mercados de capitales; y lo mismo hicieron con la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional.

La cartelería y la publicidad oficial apuntaron a la visible infraestructura con la que el público tiene mayor contacto, como la Modernización de la Red de Transporte Ferroviario y el Metrobús, para la que el Ministerio de Transporte dispondrá de $8.834,5 millones más.

La cartera que encabeza Guillermo Dietrich recibió asimismo $6.100 millones correspondientes a la ejecución de créditos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial, la Corporación Andina de Fomento, el China Development Bank Corporation y el Japan Bank for International Cooperation.

De resultas de los acuerdos con China, Peña-Dujovne aprobaron el envío de $4.200 millones a la Secretaría de Energía que se emplearán en registrar la emisión y colocación de bonos, y ampliar los recursos de la Comisión Nacional de Energía Atómica.

Serán para afrontar los gastos relacionados con el "Proyecto Construcción de Reactor de Baja Potencia CAREM - FASE II", si bien se aclaró que el aporte será cubierto con una reducción en los créditos previstos originariamente para Nucleoeléctrica Argentina.

El otro gran objetivo que encierran las modificaciones a Ley de Presupuesto dispuestas a través de la Decisión Administrativa 567/2019 de la Jefatura de Gabinete, que lleva la firma de su titular Marcos Peña y del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, apunta a una pax social previa a las elecciones que complemente a la cambiaria. 

Carolina Stanley, al frente del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, ahora contará con $6.631,1 millones más para aplicar $4.000 millones al refuerzo de Políticas Alimentarias; y hacia la Superintendencia de Servicios de Salud remitirá $2.178,8 millones para la asistencia financiera a agentes del seguro de salud y otros gastos.

A la vez, de su visto bueno dependerán transferencias del Tesoro Nacional a institutos provinciales y municipales por $ 4.100 millones más destinados a financiar gastos corrientes.

La inyección de $4.100 millones a las arcas de la ANSeS será para los préstamos a jubilados que se financian con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) del Sistema Integrado Previsional Argentino.

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