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MEDICAMENTOS FUERA DE CONTROL

Los abuelos en su Halloween: bocado o pastilla

Dom, 25/08/2019 - 8:31pm
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Las remarcaciones de precios de la devaluación posPaso (suena a posparto) se ensañaron con la canasta básica de los jubilados y pensionados. Un 40% la integran la alimentación y la medicación, que subieron entre 7 y 20%, con alguna que otra disparada del 70%. Para peor, tras el salto cambiario, el desfase en las listas con descuentos de PAMI dejó a las farmacias en el medio de la vorágine, y los propios jubilados tuvieron que ir a que la obra social autorizara. Los que no pudieron concretarlo debieron hacerse cargo de una diferencia de 28 puntos, con picos hasta el 48% en los tickets, según las entidades farmacéuticas. A unos 4,5 millones que cobran desde junio $11.528,44 de haber mínimo ahora les estarían faltando $3.000 para comer y tomar los remedios, si se comparan los últimos números disponibles proyectados. En similares condiciones quedaron otros 10 millones que perciben beneficios sociales. La disyuntiva sería resignar el bocado o racionalizar pastillas, salvo para los que cuentan con ayuda familiar. Apenas el millón y medio de pasivos que cobra el promedio cubriría, y hasta por ahí, tan vitales rubros. Recién los 700 mil que perciben desde esos $14.000 en adelante, hasta la máxima de $84.459,47 vigente, estarían en condiciones de aspirar a llegar a la siguiente acreditación, en setiembre, cuando se aplicará un ajuste por la movilidad del 12,3%. En los 4 años de Administración Macri, los remedios aumentaron porcentualmente el doble que los haberes mínimos. Con el cambio en el sistema de movilidad, cada jubilado resignó $30.000 desde entonces.

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Los farmacéuticos son los que reciben la información más directa sobre el empeoramiento de la situación de los 5 millones de argentinos que cruzaron la frontera de la tercera edad y se ven obligados, en sus narices, a restringir la compra recetada de medicamentos, que en una semana subieron entre el 7 y el 20 %, con picos del 70%, de acuerdo con el secretario del Colegio de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Ciudad, Rubén Sajem.

Por ejemplo, insumos como vendas, telas adhesivas, gasas, sondas y jeringas fueron remarcados con el 30%.

“El Estado se desentiende de la gran dispersión entre los aumentos y no plantea políticas para regular el acceso a la salud”, sostuvo, y advirtió que como no hay un criterio uniforme, solo queda al arbitrio de los laboratorios. 

En realidad, ya desde mayo se notaba cómo los valores se iban tornando inalcanzables para el poder adquisitivo de la mayoría de los jubilados, lo cual redundó en una baja de casi el 12% en las ventas, según había señalado la presidenta del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires, María Rosa Reinoso.

Pero la semana última, el salto que dio la canasta de los adultos mayores que calcula la Defensoría de la Tercera Edad, de la cual los medicamentos ocupan el 20%, al igual que los alimentos, provocó un desfasaje en las coberturas que hace PAMI que trabaron la provisión normal de las prescripciones, obligando a los afiliados a realizar engorrosos trámites, dadas sus dificultades de movilidad, para ser autorizados y no tener que afrontar la diferencia de 28 puntos entre el precio de venta al público y el que tienen con el descuento de PAMI, gap que se eleva al 48% en muchos casos.

Desde enero de 2017, el gobierno había suspendido la entrega de medicamentos a los afiliados del PAMI con enfermedades crónicas que no percibieran ingresos superiores a una jubilación y media mínima. 

La resolución 005 había afectado a los 2 millones de afiliados, aunque luego de los trámites para cumplir los requisitos burocráticos que demostraran necesidad fehaciente finalmente 300 mil quedaron fuera de la cobertura gratuita. 

El director ejecutivo del PAMI, Sergio Cassinotti, justifica la restricción aclarando que “dentro de los 4 millones de beneficiarios del PAMI hay jubilaciones altas también".

Esgrime que después de 9 años ha podido ser eliminado el déficit  de la prestadora de salud del Estado y que en ese marco la cobertura total de salud para los beneficiarios alcanza a los medicamentos de alto costo para pacientes de carácter "oncológico", a quienes registran cuadros de diabetes y a "un millón" de afiliados con subsidio social que reciben los remedios "para su tratamiento ambulatorio de manera gratuita".

Sin embargo, las voces de los directamente afectados por la medida coinciden en que se la hicieron difícil, aun a aquellos que consumen hasta 4 medicamentos, porque si bien la renovación será automática, quienes superen esta cantidad deberán someterse a una auditoría médica en la agencia.

La canasta voladora

El defensor de la Tercera Edad y presidente la Sociedad Iberoamericana de Gerontología (SIG), Eugenio Semino, mencionó un consumo promedio entre 4 y 8 medicamentos mensuales de muchos medicamentos e insumos indispensables que no tienen ningún tipo de descuento y fueron incrementados en un año encima del 150%.

Aunque los últimos datos disponibles datan de mayo, ya para ese momento la canasta de remedios creció 3 veces promedio respecto del mismo mes de 2015 y hasta más de 7 veces en el caso de algunos remedios utilizados para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, como evaluaron en conjunto el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el Centro de Estudios Políticos para Personas Mayores (Ceppema) y la Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria (ALGEC). 

A semejantes niveles, casi 8 de cada 10 jubilados no logran cubrir sus necesidades básicas, siendo que entre la comida, los remedios, la vivienda y los servicios insumen el 85% de su presupuesto.

El cálculo del presupuesto de los medicamentos ponderado en la canasta de los jubilados es que se le fue a unos $7.000, promedio, en agosto, al cual se arriba después de haber cargado incrementos superiores al 400% en 4 años en 10 de los principales integrantes del botiquín de la tercera edad que agrupó CEPA:

** 710% para el Sintrom, producido por la empresa Novartis, -la droga es acenocumarol, que se utiliza como anticoagulante para prevenir accidentes cerebro vasculares-;
** Atenolol gador, que se usa como betabloqueante para tratar hipertensión, taquicardia y otras patologías cardiovasculares-, 
** T4 Montpellier 100 -cuya monodroga es la levotiroxina- que se utiliza en el tratamiento del hipotiroidismo,
** Micardis, producido por Boehringer Ingelheim, que en realidad es telmisartán y se receta para la hipertensión y otros problemas cardiovasculares, 
** Bagó B1 B6 B12, un complejo vitamínico, que en algunos casos es necesario para complementar la nutrición de las personas, 
** Polper B12, otro suplemento fabricado por Laboratorios Casasco, que contiene aminoácidos y vitamina B12,
** Atlansil, de laboratorios Roemmers, droga se llama amiodarona, un agente antiarrítmico usado en varios tipos de taquiarritmias tanto ventriculares como supraventriculares,
** Diurex, producido por Bagó, hidroclorotiazida, una droga que funciona como diurético en los pacientes,
** Glaucotensil td Laboratorio Poen, na combinación de dorzolamida y timolol, que se usa en pacientes que padecen hipertensión en sus ojos, es decir, glaucoma. 

El 56% de la facturación la industria farmacéutica se concentró el año pasado en 4 grupos de medicamentos: antineoplásicos e inmunomoduladores (18,4%), los que actúan sobre el aparato digestivo y metabolismo (14,9%), los que actúan sobre el aparato cardiovascular (11,4%) y los que actúan sobre el sistema nervioso (11,1%).

En un estudio realizado entre el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos y la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) se concluyó que la inflación acumulada en el caso de los remedios se encuentra 10 puntos por encima del promedio registrado para todo el resto de la economía argentina, con lo que los medicamentos se convirtieron en un bien de difícil acceso para los más de 6,9 millones de jubilados y pensionados; los más de 1,5 millones que cobran Pensiones No Contributivas (PNC) y Pensiones Universales para el Adulto Mayor (PUAM) y más de 4,8 millones a Asignaciones Familiares (AAFF), ante la pasividad del Estado, entre los que no se cuentan los cerca del 35% de los trabajadores está en negro, o sea más de 4,7 millones de argentinos. 

Ahora, con el aumento del 11,83% de marzo y el 10,74% de junio, en el primer semestre el aumento acumulado sumará el 23,8%.

El gran desafío que se avecina para el sistema de previsión es que, al representar el gasto público más importante del gobierno nacional (alrededor de 10% del PBI), y con tendencia creciente al aumento en los próximos años, estará en el centro de la mesa de negociación con los acreedores de una deuda que más que duplicará el PIB.

Pendiente de lo que surja está la población adulta mayor, que hoy alcanza el 10% del total y para 2050 las personas mayores de 60 años serán 6.983.377, lo cual representará el 15,5% del total del país: 43% varones y 57% mujeres

Actualmente, el promedio es de 1,7 aportante activo por cada jubilado y pensionado, por lo que la creación de empleo de calidad y el blanqueo del trabajo en negro constituyen la alternativa al ajuste.